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Zeitgeist y Zeitgeist Addendum (II): El desenlace final
Por infosniper
Pastor Petit, en su libro "Diccionario Enciclopédico del Espionaje" define la "Desinformación" como sigue:
Táctica explotada normalmente por los órganos de inteligencia para despistar, burlar, engañar o intoxicar al adversario. Consiste en facilitar medias verdades o mentiras verosímiles junto a falsedades rotundas, de lo que se deriva un descabellado conocimiento de los hechos.
La acción de desinformar no tiene nada de moderno; se utiliza, de hecho, desde muy antiguo. Antaño se explotaban los recursos de los juglares, viajeros, mercenarios, soplones a sueldo, prostitutas, supuestos evadidos, etc. En la etapa contemporánea con la complejidad y riqueza de los medios de comunicación, los recursos son mayores. Centenares de artículos periodísticos, reportajes televisivos y radiofónicos, entrevistas a personajes diversos arrojan sobre el ciudadano múltiples informaciones maniqueas, a veces de burda factura y a menudo creadas con sutileza, con lo cual se logra calumniar, manipular la opinión pública con fines apologéticos y desestabilizar muchos gobiernos. Forma parte de una tenue o potente guerra psicológica con propósitos ideológicos, políticos, religiosos, económicos, etc.
Esta operación, capitaneada por los órganos de inteligencia, es llamada también "contrainformación".
Las bases técnicas de la desinformación residen en tácticas publicitarias, conocimientos de psicología y sociología, estudios de marketing y de opinión pública, tests, y requieren vasto presupuesto.
Se usa y se abusa de la desinformación en las etapas electorales de todo género, en campañas para lograr determinados objetivos internacionales, y su empleo se va generalizando e intensificando como resultado de una civilización que, confesándolo o no, juzga lícito cualquier tipo de medios para conseguir resultados. Casi nadie podría arrojar la primera piedra."
Meditemos un rato estas palabras antes de continuar...
Nuestro actual sistema educativo es un fracaso. Nuestros estudiantes están desmotivados. ¿A nadie le ha venido su hijo/a diciéndole que no sabe por qué se esfuerza tanto estudiando si fulanito o zutanito, que tan mal se porta en clase y con tantas asignaturas suspendidas, va a pasar igualmente de curso? Nuestro sistema educativo actual es perverso porque a efectos prácticos muestra que el esfuerzo, el trabajo y el comportamiento respetuoso no sirven para nada. Ahí es cuando entra en juego el talante de los padres y de los maestros: en inculcar a los hijos/alumnos que no deben fijarse solamente en eso, en que deben esforzarse en aprender, en estudiar, en trabajar por y para ellos mismos, en que deben ser respetuosos con los demás, y todo ello para forjar su propio carácter e inteligencia. Pero entonces aparecen de nuevo los obstáculos: asignaturas aburridas, padres y profesores incompetentes, medidas disciplinarias completamente ineficaces con los alumnos distorsionadores-rebeldes-sin_ningunas_ganas_de_aprender...
Se dice que la cultura está en los libros. ¿Cuántas horas semanales dedican nuestros hijos a la lectura? ¿Y al Messenger, a los videojuegos o a la televisión? Seamos realistas, nuestros hijos no están acostumbrados al esfuerzo de la lectura porque es más cómodo sentarse frente a un monitor para comunicarse con otros como ellos, escribiendo a través de garrafales faltas de ortografía que de tanto repetirse quedarán insertadas en sus mentes; resulta más cómodo sentarse frente a un televisor y tragarse unos programas basura pero entretenidos porque aparece gentuza insultándose y contando burradas, como el teatro de la lucha libre-pressing catch reconvertido a dialéctica barata; resulta más cómodo sumergirse en el irreal mundo de fantasía de los videojuegos en el que se hace lo que a uno le da la gana porque nadie da órdenes y por tanto tampoco se deben cumplir...
La generación de fracasados que hemos estado gestando solamente tiene (mejor dicho, TENÍA) una salida: como oferta de mano de obra barata y sin especialización. Pero claro, eso era antes de la crisis. La crisis, justamente esa crisis que en porcentaje se ceba especialmente en la mano de obra menos cualificada, pero que pronto se ampliará a otros sectores con más preparación. ¿A quién afectará más la crisis, a los pobres o a los ricos? ¿a los pobres o a las clases medias? Está claro, a los que tienen o han tenido los salarios más bajos.
Nuestros hijos deben darse cuenta que hay algo más allá de la sopa boba, del botellón del fin de semana, de las drogas de diseño y de las que no lo son, de la prostitución, de la delincuencia, del paro... de la falta de futuro. Nuestro deber es darles esperanzas. Nuestro deber es enseñarles a pensar por sí mismos, a ser críticos con las cosas, a analizar, a buscar, a trabajar, a investigar. Porque todos los avances en seguridad informática han sido realizados por personas que dejaron de lado la verdad oficial y se pusieron a investigar. Hagamos que nuestros hijos investiguen, no hace falta que sea en informática, puede ser en cualquier rama de la vida. Ello les hará tener conciencia de muchas cosas, les hará valorarlas, les ayudará a juzgarlas y, en consecuencia, les hará mejores como seres humanos.
Aquí es donde entran en juego los documentales Zeitgeist y Zeitgeist Addendum. Hemos visto el debate que se ha creado en este foro sobre ellos. Ahora imaginemos este debate trasladado a nuestras aulas empleando lo que es más impactante para los alumnos, la herramienta audiovisual, y con los alumnos picados por el gusanillo de obtener más información sobre los temas que desarrollan, investigando sus verdades y sus mentiras, obteniendo información y analizándola. Estos documentales son simplemente perfectos para que nuestros hijos, apoyados y dirigidos por sus profesores, inicien el debate, discutan, vean que la verdad admite múltiples puntos de vista, que la realidad debe ser analizada minuciosamente antes de llegar a una conclusión... En definitiva, que nuestros hijos deben aprender a pensar por sí mismos porque ello les ayudará a enfrentarse al incierto futuro que les espera. Y es indudable además que en el sistema educativo actual un profesor que introduzca estos documentales como herramientas educativas demostrará tener un buen grado de valentía.
No importa que todo lo que se diga en Zeitgeist y Zeitgeist Addendum sea verdad, sea mentira, o haya partes de cada. Lo que importa es que sirve para abrir los ojos y dudar.
Dudemos un poco. Un simple y sencillo problema filosófico: todas las religiones sin excepción pretenden ser verdaderas, cada una pretende tener la razón y por tanto excluir a las demás. Incluso la corriente pensadora que dice que todas las religiones no sirven para nada y son una simple estafa a la humanidad pretende ser también verdadera. Todas ellas entran pues en contradicción. Sin embargo, solamente una puede ser propietaria de la verdad. ¿Cuál?.
Dicen que la simplificación es un recurso dialéctico pobre. Pero a mí personalmente me ha ayudado muchísimo en la toma de decisiones. Simplifiquemos, pues.
Hace miles de años. Tenemos una tribu. Quien ostenta el poder es el individuo más fuerte. Hasta que un día aparece el más inteligente, el que sabe jugar con sus miedos y dudas y los de los demás y sabe explotarlos en beneficio propio. Obtiene así el poder en toda la tribu de forma solapada o abierta. El chamán-sacerdote-brujo acaba de inventar la religión.
Dudemos algo más. El sistema financiero ha hecho aguas. Simplifiquemos otra vez.
En España el gobierno de la nación ha inyectado (o quiere hacerlo) miles de millones de euros a los bancos para que dispongan de liquidez y sin ningún tipo de control. A lo mejor se podría haber hecho de otra forma, por ejemplo:
- cada banco identifica y calcula a cuánto ascienden los préstamos hipotecarios que sus clientes les deben.
- en base a ello el Estado inyecta a cada banco la cantidad precisa para que esos préstamos hipotecarios sean cancelados en favor suyo, es decir, el cliente prestatario pasa a deber su hipoteca al Estado.
- el banco sigue gestionando los recibos mensuales y los ingresa en las arcas del Estado.
- quien no pueda hacer frente a los pagos al Estado, éste se quedará con su vivienda pasando a ser vivienda social o para fines sociales.
- y para rematar la faena y permitir que todo el mundo con hipoteca pudiera seguir pagando, los recibos mensuales deberían calcularse en base al tipo de interés que había justo antes de la enorme subida de los tipos, estos últimos tipos de interés que han provocado la miseria de muchísimas familias y/o la pérdida de sus viviendas.
¿Qué se obtendría con esa medida?
- Por un lado que los bancos vuelvan a tener liquidez y puedan seguir ejerciendo su trabajo de prestamistas pero esta vez de cara a la pequeña y mediana empresa, que es en definitiva quien más lo necesita.
- Los bancos no tendrían carta blanca para seguir haciendo lo que siempre han hecho: lo que les ha dado la gana.
- Las pequeñas y medianas empresas pueden seguir adelante y no es necesario que cierren sus puertas mandando a gente al paro.
- Sigue habiendo trabajo aunque no el de antes, las familias pueden seguir pagando sus hipotecas y no pierden sus viviendas en favor de los bancos.
- La economía, el consumo, sigue así funcionando.
No es más que una idea, pero viendo el panorama a uno no le queda más remedio que recordar "hagan juego, señores, que la banca siempre gana".
¿Y quién lo permite?
infosniper
http://infosniper.googlepages.com
Aunque tiendo a estar de acuerdo contigo, no recomiendo la utilización de este tipo de documentales con fines educativos. Al menos en algo más bajo que el bachillerato.
La verdad es que habría que tratar al material religioso (a favor o en contra de cualquiera de ellas) como se trata el material pornográfico duro: habría que evitar por todos los medios que los niños se vieran expuestos a ella hasta alcanzar una edad más o menos madura (otra vez, no antes de los 15 o 16 años).
Tengo 22 años, estudio Ingeniería Técnica Superior y soy catequista desde hace 6 años.
Tengo un grupo de niños de 8 años y uno de 14. En mis catequesis jamás he inculcado a los niños nada de religión "dura" (si lo comparamos con el porno). Todas las catequesis las preparo para que piensen, cada uno según sus posibilidades, para que intenten distinguir lo que está bien de lo que está mal. El problema es que el Evangelio se utiliza como arma, tanto por una parte como por la otra.
El Evangelio, si eliminamos la fe, es un manual perfecto de ética y moral. Si se lee detenidamente nos damos cuenta de que muchas de las tonterías que ha dicho la Iglesia no aparecen en ningún lugar.
La verdadera religión trata de dar respuestas a preguntas que no tienen respuesta terrenal.
El problema son todos aquellos que no ven más que lo escrito, no leen entre líneas. Y de ahí se pasa a los extremismos, a los abusos y a todo aquello que envenena a las personas.
Todas las religiones, Judaísmo, Cristianismo, Budismo, Islamismo,..., tienen una parte de verdad.
No existe la Verdad absoluta, ni en la ciencia ni en la religión, ambas se complementan.
No se puede eliminar la religión de la vida de los niños, es una parte importante para su formación MORAL, que no espiritual. Si dejamos que sea el Estado, cuna de delincuentes, aprovechados, y demás joyas, quien decida que está bien y que está mal estarían perdidos...
Yo para nada he crecido en un ambiente religioso, más bien lo contrarío, y sinceramente creo que tengo una moral y comportamiento ético bastante aceptables. Cosa que no se puede decir de otros...
Que te digán que si no eres respetuoso con la otra gente irás al infierno, no es educar. Es generar miedo.
El problema es que para mucha gente, y para sus niños, ese catecismo es la forma más elevada de moral que van a tener en sus vidas. Quítales el catecismo (o el Corán, o el Buda, o ...) y se quedan sin norma que seguir.
Es perfectamente posible enseñar moral a un niño sin necesidad de contarle historias de seres superiores que amenazan con castigos eternos a la gente que no cumpla con determinados preceptos. Sobre todo, cuando la existencia de tales seres superiores está muy en entredicho. De hecho, estadísticamente alrededor del 40% de la población del planeta es atea o agnóstica, y para colmo, del 60% que queda, un grandísimo porcentaje es budista, o sea que no cree que existan seres superiores.
En ningún momento he dicho que moral y religión fueran equivalentes. He dicho que ese catecismo (o Corán, o cualquier otro libro lleno de virtudes) es la máxima enseñanza MORAL que aprenderá mucha gente. Tú has tenido suerte en la vida y no has tenido que cambiar nunca las bases éticas y morales que te enseñaron de pequeño, mira que bien.
Me parece perfecto que se le enseñen temas morales a los niños, aunque insisto en que es función de la familia. Pero bueno, suponiendo que por un motivo u otro la familia no pueda, no quiera o no sepa educar correctamente a sus hijos, enseñarles moral no está nada mal, aunque sea como refuerzo de la enseñanza de los padres.
Sin embargo, combinar la enseñanza de moral, con inculcar a niños (predispuestos a creer todo lo que una figura de autoridad les diga), que el ser humano fue hecho de barro, que lo hizo algún tipo de ser sobrenatural, el cual nos vigila y está dispuesto a castigarnos duramente si no nos portamos bien, y que a demás pone en nuestro camino montones de obstáculos sólo para ver si somos capaces de superarlos sin desviarnos de sus órdenes, etc. etc. me parece MUY mal.
Una cosa es decirles a los niños que para poder vivir en sociedad debemos ayudarnos mutuamente y no dañar a los demás, lo cual es algo totalmente razonable y obvio para cualquiera. Otra cosa MUY distinta es inculcarle como verdades absolutas e indiscutibles a los niños que existe uno o más super seres que tienen poderes mágicos, cosa que para nada está demostrada y que a medida que vamos descubriendo más y más cosas sobre nuestro mundo, menos plausible parece. Enseñar a un niño algo como si fuera verdad siendo que no estamos ni de lejos seguros de que pueda serlo, y que se contradice abiertamente con lo que se enseña a niños de otras partes del mundo, a los cuales también se les dice que hay una verdad absoluta que es totalmente distinta, se parece MUCHO más una mentira intencionada que a una educación "moral".
al contrario, les quitas un velo de en frente y les dejas capacidad natural en el desarrollo humano de ver en quien tienen al frente los efectos de sus propios actos, la empatia
En primer lugar no veo ningún motivo por el cual la religión deba ocuparse de la educación moral, especialmente de los niños. Lo que detrás se oculta al fin y al cabo es su intención de divulgar su dogma y continuar manteniendo su poder atacando el flanco social más vulnerable: los niños.
Es mentira que una persona si no es religiosa no va a actuar de acuerdo a preceptos morales: totalmente falso. Por el contrario no sólo que sucede (de hecho yo soy ejemplo de ello, también pueden leer a cualquier existencialista Sartre por ejemplo)sino que esta actitud es aún más loable, ya que lo hace por convicción plena, respeto hacia sus semejantes y por una decisión totalmente libre: no motivada en el miedo a sufrir un castigo eterno pos mortem. Toda persona religiosa es básicamente un/a egoísta que piensa únicamente en su salvación divina. No creo que esta gente sea ejemplo ni modelo para los niños, van a llenarlos de culpa. Enseñemos valores sólidos que decanten en una vida social plena pero nunca motivados por el miedo al castigo.
Una persona religiosa no puede ser moral. O es verdaderamente creyente o es moral. Son mutuamente excluyentes.
NO hay preguntas que no tienen respuesta terrenal. Sólo pregunta a las que todavía no conocemos la respuesta.