Excelente artículo del siempre excelente Manuel Vicent en El País:
Arrastrando las zapatillas por los pasillos de su apartamento de Belgravia donde vive la soledad de sus 87 años, perdida en el bosque lácteo de su desmemoria, tal vez Margaret Thatcher llega hasta una de las ventanas, aparta los visillos y mira la calle llena de hormigas y piojos humanos que se mueven con angustia hacia la estación del suburbano o la parada del autobús. Luego abre un armario, descuelga una chaqueta de su marido, Dennis Thatcher, un hombre de negocios del sector del petróleo, que murió hace 10 años, aunque ella cree que aún está vivo, y pasa toda la mañana limpiándole una mancha en la solapa.
