Por Fernando Acero
En el artículo anterior de esta serie dedicada a la interoperabilidad vimos algunas estrategias que nos permitían mejorar nuestra capacidad de comunicación con otros usuarios y la seguridad de nuestra información. Estas estrategias se basaban en uso de estándares abiertos y las podemos poner en práctica, sin muchos problemas, en nuestro ámbito doméstico. Sin embargo, lograr la interoperabilidad en las organizaciones es mucho más complicado de lo que parece. Está claro que las medidas y estrategias que vimos en el artículo anterior son un buen comienzo para cualquier organización y son sencillas de implantar en las estaciones de trabajo, pero en las organizaciones, con independencia de su tamaño, es necesario ir más lejos y tener una visión de conjunto, ya que el escenario puede ser muy complejo...