La política del pobre: el sindicato
Por infosniper
Lo que contaré a continuación de la forma más breve posible puede levantar algo de polvareda así que diré de entrada que todo ello está basado únicamente en mi experiencia personal y que solamente trata de exponer unas circunstancias vividas.
Hay dos pilares básicos que conforman la preocupación de un trabajador: su sueldo y sus condiciones de trabajo. Dentro de las condiciones de trabajo están englobados todos aquellos aspectos relacionados con la propia seguridad y salud, puntos íntimamente ligados. Pues bien, ¿nadie se ha encontrado alguna vez en su vida de afiliado a un sindicato en la situación de plantearle a un sindicalista LIBERADO un problema serio respecto a sus condiciones de trabajo y que éste le responda: "joder, es que estás obsesionado con la seguridad"?. Porque yo sí (y que conste que al día siguiente aprovechaba para darme de baja de su club). Por si no ha quedado suficientemente claro, el sindicalista liberado, ése que no pisa el centro de trabajo ni harto de vino (a veces sólo en campaña electoral) y que no padece las condiciones laborales de cualquier otro compañero currante, ése mismo, es el que tiene la caradura de recriminar a un trabajador el hecho de que se encuentre preocupado por su seguridad y/o salud.
Alguien podría pensar ahora que es muy fácil criticar a los sindicalistas desde fuera y que si se es tan valiente pues que se ponga a trabajar para el sindicato y a lidiar con los compañeros de trabajo, siempre preocupados por "¿cómo está lo mío?". Pues me temo que voy a seguir con la crítica porque esa experiencia ya la viví hace años...
Tras ese primer contacto con el mundo del liberado, y por distintas circunstancias, con el tiempo acabé participando en dos secciones sindicales. "Míralo, critica y resulta que se apuntó al carro". Pues casi, pero no. Jamás disfruté de una miserable hora sindical (de esas horas que no se cumplen en el centro de trabajo y que debieran ser presenciales en los locales del sindicato) ni jamás recibí compensación alguna por todos aquellos gastos de desplazamiento y tiempo (que fue mucho) invertidos fuera de mi jornada laboral en beneficio de mis compañeros de trabajo. Lo que hice fue porque me dio la gana y porque quería dar ejemplo. Pero porque me dio la gana y quería dar ejemplo hasta que se me hincharon las narices, claro, harto de ver que otros compañeros sindicalistas sí disfrutaban de horas sindicales y recibían, en cambio, esas compensaciones sin el menor sonrojo. Venía a ser como cuando uno se da cuenta de que para ser puta y no ganar nada es mejor ser mujer honrada.
Y así llegamos al meollo de la cuestión: ¿quienes son los sindicalistas?. Pues he conocido dos clases:
1- los que empiezan con muchas ganas, que con el tiempo se van hartando, terminan asqueados de cómo funcionan las cosas y al final acaban abandonando
y
2- los que se amoldan al sistema, perduran en el cargo y duran, y duran, que cuando les toca currar solicitan como horas sindicales las nocturnas o aquellas fechas tan señaladas del tipo Navidad, fin de año, Semana Santa...; hasta que un día, de tantas horas sindicales como disponen llegan al punto de no tener que pisar más su centro de trabajo y entonces comienza su nuevo status: viajes por aquí, dietas por allá, desayunos interminables, comilonas, presencia mínima en los locales del sindicato, las llamadas al móvil que no se responden... "Pero éso ya lo hacen los que disponen de pocas horas sindicales" dirán algunos. Cierto, pero con el nuevo status la cosa ya es a lo grande.
He conocido gente muy válida, gente trabajadora y responsable. Pero también he conocido su cruz, vagos, vivales, aprovechados del sistema... Es difícil encontrar un sindicalista que no tenga un buen currículum: todos los cursos de formación que puntúen en los concursos de méritos de su puesto de trabajo son para ellos, hayan participado de forma presencial o bien hayan mandado a su cuerpo astral. Incluso he conocido a alguno que ha estado en dos cursos a la vez (cursos que coincidían en horario y día) obteniendo los diplomas correspondientes, faltaría más.
No voy a hablar de las carreras universitarias que se han sacado trabajando para el sindicato ni tampoco de quienes el sindicato ha sido su trampolín para medrar en la política porque es empezar y no acabar nunca.
Pero, ¿hay solución?.
Es muy difícil porque de entrada habría que modificar la Ley Orgánica Sindical y eso depende de los políticos.
Pero se me ocurren algunas cosas más:
- Los sindicatos deberían ser profesionales y como tales ser los únicos habilitados para sentarse en las mesas de negociación del sector laboral correspondiente.
- Por lo tanto los sindicatos generalistas (los llamados mayoritarios) deberían desaparecer.
- La figura del liberado sindical también debería desaparecer porque es imprescindible que VIVA las condiciones laborales de sus representados.
- Por tanto los sindicalistas deberían tener como mucho 8 horas sindicales al mes para invertir en las gestiones imprescindibles.
- Para evitar cualquier tipo de manipulación los sindicatos deberían financiarse única y exclusivamente por las aportaciones de sus afiliados.
De seguir así, el desinterés de la población hacia los partidos políticos se trasladará, si no lo ha hecho ya, a los sindicatos.
infosniper
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de acuerdo en el diagnostico,
erroneo y trivial el tratamiento.
escueta
la crítica. STOP.
es curioso...
Andaba yo pensando, no se que me recuerda alguien que se las da de apolitico, solo es un español preocupado y le molestan los negros, los moros, los extranjeros, los sindicatos...
Anda coño, pues va a ser que si que me suena de algo..
Los sindicatos profesionales
ya existen y son las asociaciones profesionales. Mal vistas por los sindicatos generalistas, ellos sabrán por qué.
Sin extenderme mucho más, sindicatos sí, pero currando como el resto. ¿Tienes que hacer labores sindicales? Muy bien, con 10 horas al mes es más que suficiente para lo que hacen en la mayoría de los sitios.
Conozco liberados que han criado a sus hijos durante largos años sin pasar por su curro... Y en un caso concreto que conozco, es que nunca está para nada el tio, como si oye llover.
Yo la tengo más grande y gorda, hala
Me toca hablar. A mi estilo, ladrillo va.
Normalmente se suele hablar de los sindicalistas de UGT y CCOO, aunque sepamos que hay otros como los grillaos de la CNT (experiencia propia). Y no puedo generalizar puntos de vista sobre los sindicalistas; por lo general, en sus sectores, desempeñan bien la labor y cumplen, no hay más que ver que en los sectores donde más presencia tienen la huelga ha sido más efectiva: tienen fuerza, no se puede negar.
Tampoco puedo compartir la opinión generalizada de que todos los liberados son unos jetas. Me consta que muchos sí, pero también que los hay que efectivamente se parten el pecho y sus horas sindicales las dedican a promover sus reivindicaciones. Esto es así, los hay de un modo de ser y del otro. Siempre me quedaré con los que sufren las acusaciones.
Las grandes centrales sindicales tienen recursos y potencia suficiente como para pelear por cualquier reivindicación. Tienen personal, medios, capacidad.
Pero también hay que decir que aún no han entrado en el siglo XXI y que todo ese personal que tienen no está al día de lo que se cuece en el mundo, y que, como en todo, cuanto más alto es el cargo, más lejos se ven las cosas; cuando uno va a 4000 metros de altura en avión no distingue los humanos de los árboles, y ve pueblecitos de la misma manera que vemos un plato de arroz: todo granos.
Verán. Yo pertenezco a ese colectivo de consultores, los llamados por los guays 'recursos humanos', que son puestos por consultoras (nueva denominación de las ETTs) en los clientes; somos denostados por lo general por los 'nativos' de los clientes porque 'les estamos robando el puesto', dejándoles sin trabajo, de manera que son los más afectados cuando hay recortes de personal, puesto que efectivamente les quitan para que las tareas de tres de ellos las haga un chaval que cobra una miseria. Qué culpa tendrá el chaval de querer trabajar. Bueno, como ya saben de que va, hablaré de dicho colectivo como lo que sostengo que somos, unos sinpapeles.
A diferencia de los demás sinpapeles yo estoy sindicado. Es fácil estarlo cuando de familia hay tradición, y máxime cuando el hermano de uno es cabeza de una de las secciones activas de uno de esos sindicatos. Créanlo o no esto es así. Con eso cuento con información de primera mano de todo el meollo y de las ventajas que tiene uno si se afilia, es verdad. Y las hay: también te da la oportunidad de meter el hocico e interesarse por lo que a uno le puede deparar si se mueve. Y éste fue mi gran choque.
Aprovechando mi posibilidad de informarme me acerqué a la sede a hacer una serie de preguntas que muchos nos rumiamos, y que nunca nos preguntamos, dando por hecho que las sabemos y que pa qué esforzarse. Bueno, pues me acerqué y me llevaron al departamento que supuestamente lleva los temas de los trabajadores de informáticas, sinpapeles y demás fauna. Un cuartucho apretado en el lateral de un pasillo que cualquiera confundiría con el de los aparejos de limpieza... pero un despacho, al fin y al cabo. Allí desembuché lo que rumiaba desde hace tiempo y fui satisfecho.
No recuerdo las palabras exactas pero sí en general, de manera que puedo decir que no me equivoco. Alterno pregunta y respuesta, empiezo yo tras los saludos.
(*: me queda por saber si era por peligro de ser considerado un revolucionario bolchevique rojo de m**rd* o simplemente para que no se descojonen en mi cara por creer en esas cosas)
Anonadado me hallo aún. La última mierda es lo que somos hasta para quien se supone que debe defendernos. Sobre cosas como las de ACTA, desde luego no iba a soltar la perorata (era por entonces el momento álgido del Partido Pirata sueco, y las noticias y filtraciones de ACTA) y fui al diccionario de bolsillo. Desde luego que no me he inventado nada.
Con estas fui a ver a mi hermano en una planta entre la 8 y la 55. Se lo comenté y me vino a decir más o menos que sí, que las cosas están así, que agua y ajo, majete. Que lo mejor que podemos hacer es echar CVs, a ser posible a empresas que contraten directamente; me dijo una vez que una de ellas es Telefónica y claro, desde entonces paso de hacerle caso... máxime cuando sabe que estuve bogando en ella a través de una sub-sub-subcontrata.
Desde entonces estoy debatiendo si mandarlos al carajo o quedarme. He optado por lo segundo. Yo no sobro; sobran ellos. Deben largarse. Estar sindicado me da ventajas como tener abogados (tener los servicios de uno es un pastizal, ya habrá quien lo sepa), descuentos, etc. Pero tener que soportar ser la última sardina de la banasta más gastada es frustrante.
De ahí que en la huelga tuviese un sentimiento bastante gilipollas. Tenía que haber participado porque nos va a ir aún peor a nosotros los sinpapeles y tenemos que luchar por lo que nos corresponde. Pero si se nos considera un mojón hasta por quien lo convoca, salvo para estas movidas, ¿cómo luchar codo con codo con ellos?
Esta fue una buena que tuve con mi hermano, el por qué no iba a la huelga. No nos hablamos ni nos apetece hablarnos desde entonces. El lucha por lo suyo, yo porque todos ellos lo dejen de una puta vez a gente que sepa que hemos entrado en el siglo XXI. Ambas son luchas legítimas.
Así que cuento con una ventaja que muchos pobres curritos no tienen: yo me he movido a ver qué es de nosotros en los tan denostados sindicatos.
Ya acaba el disco ('Aqualung' de Jethro Tull), uno está cansado de teclear y de recordar esos momentos absurdos, y se me acaba el termo del mate y he de estudiar la opo. Tenía que contar esto, me rumía (me mola el verbo :p). Quiero hablarlo también con quien más puede ayudar y es la gente del sindicato en mi cliente; mi objetivo es que nos absorban como personal, lo que yo llamo manumitir. Creo que lo puedo hacer. Otra cosa que tengo que decir es que el Barça, el Málaga y el Valladolid me han jodido una quiniela de 15, pero esto es secundario. Tal vez me joda más, pero también he de contarlo.
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JPatache, en el blog de escolar.net
Creo que lo de ni decir que
Creo que lo de ni decir que estás afiliado es porque muchas empresas cuando se enteran (y se enteran) que están hablando de una elección de delegado sindical comienzan a despedir a los sospechosos.
Una vez hechas las candidaturas ya no los pueden echar pero muchas empresas los echan antes, o despiden gente por las dudas. Conozco de primera mano un caso en que despidieron al 20% de los empleados.
Sobre ACTA... bue... no me extraña. ¿Por qué no haces una encuesta entre tus conocidos (familia, amigos, etc.) a ver cuántos han oído hablar de eso?
Con respecto a los abogados del sindicato... Tengo entendido que para cuestiones laborales, se puede solicitar un abogado de oficio, que sale gratis, así que en principio el sindicato no hace falta para eso. A no ser, claro, que no confíes en la capacidad de los abogados de oficio.
Alejandro Nestor Vargas
http://theflatearthsociety.org/
Eso es aplicable a todas las personas
Eso es aplicable a todas las personas, a todas las actividades.
Sin embargo te dedicas a enfangar el trabajo sindical de muchos y muchas personas que se dedican a defender al conjunto de los trabajadores/as
Bueno, es la moda, lo que los grandes grupos de comunicación vomitan por sus cadenas y periódicos.
Tal vez, la lectura de otras cosas te haga ver que la realidad es distinta a la que prensa como los diarios de mayor tirada reflejan.
Por lo demás , tu mensaje y el de aquellos que usan las orejas para sus aplausos solo reflejan una enorme pobreza personal, al analizar la situación en la que nos encontramos.
Situación dificil, complicada, pero sus responsables no están no entre sindicalistas liberados o politicos profesionales.
La patronal ( ¿ sigue habiendo patronos y obreros , o estos solo existieron en el siglo XIX ? ) , la banca, las transnacionales, en definitiva la especulación del capitalismo financiero son los que construyen esta realidad donde perdemos los trabajadores.
Creo que hay que dejar de mirar para uno mismo y ampliar las miras para ver las cosas en su conjunto.
Pero con discursos como el tuyo y de quienes usan las orejas para aplaudir a este tipo de discursos estan ayudando a que esta ofensiva contra los derechos que aun tenemos sea solo el inicio de algo mucho peor.
Como no InfoSniper te envió "Un caluroso saludo de combate"
PD: Siempre queda la posibilidad que este envio sea a modo de broma y que la envidia te corroa por tu posición en el ranking que ha puesto admin y quieras + puntos .En todo caso tampoco me gusta ;-)
Gargamel -> Vamos a Cambiar el Mundo
ID: 9841AC9E
Buff!
De no ser por esta frase igual hasta me hubieras convencido :(
No se, no se
Dudo mucho que criticar a sindicalistas y políticos profesionales sea reaccionario.
Criticar es gratis
Criticar es gratis. Sencillo cuando lo haces hacia los debiles.
Para cuando criticas vehementes hacia esa(s) empresas de ropa o zapatos deportivos que paga en el lejano oriente por salario lo que a mí me cuestan 2 canas de cerveza. Para cuando criticas a ese imperio de una conocida cadena de ropa ( hombre, mujer, juventud ) que en el norte de África tiene talleres en condiciones difíciles de imaginar. Y si hablamos del buque insignia del comercio en España y esas conocida marca registrada donde no existen derechos sindicales reales.
En fin criticar sale barato. Sobre todo con los debiles.
Pero con los fuertes no.
Fíjate que he tenido cuidado de no poner nombres , no vaya a ser que las empresas aludidas ?¡ me demanden. Cosa que CCOO, UGT, CGT y demás no harían, porque ellos si respetan tu ( nuestra )libertad de expresión, aunque les duela
Saludos
Gargamel -> Vamos a Cambiar el Mundo
ID: 9841AC9E