Por Carlos Sánchez Almeida.
Conferencia en La Casa Encendida, Madrid, 12 de Marzo de 2009, 19:30.
"¿Cómo se da forma a un libro de resistencia, un libro de verdad en un imperio de falsedad, o un libro de rectitud en un imperio de crueles mentiras? ¿Cómo se puede hacer esto delante mismo del enemigo?
No a la antigua, escribiendo en el cuarto de baño, así que, ¿cómo se puede hacer esto en un Estado tecnológico futuro? ¿Es posible que la libertad y la independencia se manifiesten de maneras y en condiciones nuevas? Es decir, ¿sofocarán las futuras tiranías estas formas de protesta? ¿O el espíritu engendrará nuevas respuestas que ahora mismo no podemos ni imaginar?"
-- Philip K. Dick, en una entrevista de 1974
0. Una advertencia previa sobre mi particular concepto del Derecho.
No soy un filósofo, y tampoco me considero un jurista. Me hubiese gustado dedicarme a algo distinto de lo que hago, pero desgraciadamente para mí y para el resto de la sociedad, he acabado ejerciendo de abogado. Cuando me pongo la toga me siento como se debería sentir dentro de su sotana un sacerdote ateo: yo tampoco tengo fe alguna en el Derecho. Las leyes sólo son las herramientas con las que me gano la vida...
Considero que, al igual que la política y la tecnología, el Derecho sólo es la continuación de la guerra por otros medios: la ley no es nada más que la expresión reglada de un conflicto social. No hay nada original en mi planteamiento: toda la historia de la cultura universal se basa en nuevas versiones de antiguas ideas y de antiguas guerras, en una tradición que une a Von Clausewitz con Sun Tzu y a Carlos Marx con Heráclito.
Mi socio y colega –y sin embargo amigo- Javier Maestre lo diría con un lenguaje más alambicado. Con mucha retranca, él hablaría de la "normatividad inmanente de lo fáctico" a la hora de considerar el derecho de conquista que determina, por ejemplo, el derecho de propiedad sobre los recursos energéticos del planeta: los yacimientos son de aquel que pone los tanques sobre el terreno. Después llegan los juristas y redactan constituciones a medida del vencedor.
Así es y así ha sido siempre. Por eso no creo en más derechos que aquellos que podamos conquistar por nuestras propias fuerzas. Ésa y no otra ha sido la historia por la conquista de los derechos humanos...
1. La conquista de los derechos humanos y la teoría de sus cuatro generaciones.
Se atribuye a Karel Vasak, primer Secretario General del Instituto Internacional de Derechos Humanos, la formulación de la teoría de las tres generaciones de derechos humanos, inspirada por los tres colores de la bandera francesa y los tres principios de la revolución burguesa: libertad, igualdad y fraternidad.
Ningún derecho se consiguió sin lucha: todos ellos fueron conquistados, arrancándoselos al poder establecido. Su plasmación es un nuevo pacto social, un acuerdo convencional que sólo se firma después de un desafío. En unas ocasiones, es un pacto con el antiguo poder. En otras, es el derecho que se otorgan los vencedores, su forma de repartirse el botín.
La primera generación de derechos humanos, que a efectos estrictamente dialécticos denominaremos “de la libertad”, es una conquista de la burguesía ascendente frente al antiguo régimen. Son los derechos que se plasman en las declaraciones de la revolución norteamericana y francesa. Derechos civiles y políticos.
Derechos civiles, como la libertad individual, libertad de pensamiento y conciencia, libertad de expresión, libertad de reunión y asociación... Derechos herramienta, exigidos por la burguesía del siglo XVIII.
También la primera generación trae derechos políticos, como el derecho al voto, que ya nos dan una pista de quién ejerce realmente el poder y quién redacta las constituciones: el sufragio inicialmente es censitario, limitado a hombres que cumplan unos requisitos de nivel de instrucción, renta y clase social. Sólo después de largas luchas se conseguirá el sufragio universal.
La segunda generación de derechos humanos, derechos sociales o “de la igualdad”, viene auspiciada por el movimiento obrero del siglo XIX. Se trata de los derechos exigidos por las clases sociales que se enfrentarán a la burguesía dominante: derecho a un trabajo digno y a la seguridad social, derecho a formar sindicatos, derecho a un nivel de vida adecuado, derecho a la salud, derecho a la alimentación, derecho a la educación… Derechos exigidos para los obreros varones de las metrópolis, que sólo mucho más tarde llegarán a las mujeres y a los explotados habitantes de las colonias.
La tercera generación de derechos humanos, o derechos “de la solidaridad”, son los derechos exigidos por distintos colectivos humanos, que plasman el retrato de las diferentes formas de discriminación: por razón de sexo, grupos de edad, minorías étnicas y religiosas, origen geográfico. Son los derechos a la protección del medio ambiente, a la conservación del patrimonio cultural, a la diversidad, etcétera... Los derechos que expresan el conflicto Norte-Sur.
Siguiendo con la clasificación generacional establecida por Vasak, el profesor de ética y sociología Javier Bustamante ha formulado en diferentes trabajos una nueva teoría: la eclosión de una cuarta generación de derechos humanos, el gran reto del siglo XXI. Los derechos humanos del ciberespacio, que no serían sino las nuevas formas que cobra el ejercicio de los derechos de primera, segunda y tercera generación dentro del Estado tecnológico avanzado.
Bien, hasta aquí las clasificaciones académicas. Personalmente pienso, y siempre he pensado, que los ciberderechos no existen. No creo que existan unos ciberderechos virtuales, al margen de los que están recogidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos. La Red no es un mundo nuevo: es el tejido neuronal del mundo real. No puede separarse la reivindicación de los derechos digitales de los restantes derechos humanos, porque de una forma u otra estamos defendiendo lo mismo.
Cuando hablamos de software libre, de acceso universal a la red, defendemos el principio de igualdad de oportunidades, así como el derecho a la educación y el derecho de acceso a la cultura. Cuando alguien niega que el correo electrónico de los trabajadores esté protegido por el secreto de correspondencia, o pone trabas a la criptografía, está vulnerando el derecho fundamental a la intimidad. Cuando se censura una página web sin las debidas garantías, se ataca la libertad de expresión, la libertad ideológica y religiosa. Cuando se detiene a un grupo de hackers por el hecho de serlo, y no por sus actos, se ofenden las libertades de reunión o asociación.
Se pisotean a diario los derechos humanos, en la Red y fuera de ella. Se pisotean en las oficinas públicas y privadas, en las comisarías y en los juzgados. A los siervos del sistema se les llena la boca de Estado de Derecho, pero estamos viviendo una pantomima a escala global. Los ciberderechos no existen, como no existen más derechos humanos que los que podamos conquistar por nosotros mismos.
Pero sucede que para conquistar los derechos en el mundo real, hoy disponemos de una herramienta extraordinariamente potente. Una herramienta que nos permite agrupar nuestras fuerzas desde el ciberespacio, y proyectarlas contra las tiranías del mundo real. Por eso hoy quiero contar la historia de un grupo de visionarios que en un momento histórico muy especial, tuvo una extraordinaria intuición de futuro.
Fue una extraña amalgama de filósofos, libertarios, periodistas, tecnólogos, e incluso algún picapleitos despistado. Personas que tenían muy claro que ellos no llegarían a ver jamás la tierra prometida, ni serían los protagonistas de la revolución, por haber nacido demasiado tarde o demasiado pronto. Y que a pesar de ello, tomaron conciencia de lo que podía ocurrir, y sentaron las bases para transmitir a las futuras generaciones una herramienta revolucionaria. Una herramienta con la que transformar la Realidad.
No eran psicohistoriadores: eran ciberactivistas.
2. ¿De dónde venimos? La pequeña historia del ciberactivismo español.
- ¿Se le ha ocurrido pensar, que las redes electrónicas pudieran corroer la infraestructura industrial y política de América, hasta el punto de hacerlas insostenibles e inútiles, y que el antiguo orden se derrumbe de bruces, como ha ocurrido en la Europa del Este?
- No, -dice Kapor secamente- pienso que es extraordinariamente poco probable. En parte porque hace diez o quince años, tuve las mismas esperanzas, acerca de las computadoras personales, que no se han cumplido en absoluto. -Sonríe irónicamente con los ojos entreabiertos-. Soy contrario a las tecno-utopías. Cada vez que me encuentro con una, o corro en dirección contraria o trato de acabar con ella.
Entonces caí en la cuenta, de que Mitch Kapor no busca un mundo más seguro para la democracia; y seguro que no lo busca para los anarquistas o utópicos -y menos aún, para los que acceden ilegalmente a las computadoras ajenas o los artistas del timo electrónico-. Lo que realmente desea es un mundo más seguro, para los futuros Mitch Kapor. Ese mundo de nodos descentralizados de pequeña escala, pero con acceso instantáneo y a lo mejor más brillante, será un entorno perfecto para un capitalismo mal dirigido, que ha hecho de Mitch Kapor lo que es hoy.
“La caza de hackers. Ley y desorden en la frontera electrónica”, Bruce Sterling, 1994.
Han pasado quince años desde la publicación de "Hacker Crackdown", una crónica de la epopeya de los hackers y los libertarios civiles norteamericanos. Un texto traducido en su día al castellano por un grupo de voluntarios desde Kriptópolis. Releerlo hoy provoca una sensación agridulce, de dejà vu.
Se ha escrito mucho ya sobre los orígenes de Internet, sobre los pioneros en la lucha por los ciberderechos, y se ha consolidado una abundante mitología al respecto. Pero ni el futuro será nunca como lo soñamos, ni el pasado fue tan épico como nos lo quisieron vender. La historia de la humanidad es la historia de la naturaleza humana: una historia de ambiciones mezquinas, donde un resultado final de aparente victoria sobre el medio natural, no es sino la consolidación de todos nuestros fracasos.
Philip K. Dick nunca soñó con un futuro de ciudades perfectas. Siempre tuvo la intuición de que si conquistábamos el sistema solar, y aún toda la galaxia, sólo serviría para edificar peores suburbios. La peor de las utopías: una Vía Láctea víctima de la especulación inmobiliaria.
La informática no nos ha hecho mejores: sólo más codiciosos.
2.1. El activismo norteamericano
Palo Alto es una ciudad del condado de Santa Clara, en el estado de California (Estados Unidos). Se encuentra en el Área de la Bahía de San Francisco, en el extremo norte de Silicon Valley, cerca de la Universidad Stanford (técnicamente la universidad está situada en Stanford). Varias compañías de tecnología como Hewlett-Packard o Xerox tienen oficinas en Palo Alto. Según el censo de 2000 tenía una población de 58.598, y en 2005 contaba con 56.982 habitantes.
Palo Alto se fundó en 1895. Es uno de los lugares más caros para vivir de los Estados Unidos, con viviendas de tamaño pequeño costando de 700 a 800 mil dólares. En Palo Alto también se encuentran las oficinas de Google, Inc. - Tech Manager y la compañía Facebook.
La patria chica de Google y Facebook: eso es lo más importante que dice la Wikipedia en español sobre Palo Alto.
Lo que no dice la Wikipedia, salvo que busquemos expresamente la entrada C.P.S.R., es que en Palo Alto, allá por 1981, un grupo de ciberparanoicos, preocupados por posibles tentativas que indujeran a guerras nucleares, acabó por formar un pequeño grupo de discusión, el cual se comunicaba a través de una Intranet en el Centro de Investigación de Xerox/PARC (Palo Alto); poco tiempo después se sumó a este grupo la colaboración de otros especialistas pertenecientes a la Universidad de Stanford. Había nacido Computer Professionals for Social Responsibility, posiblemente la primera organización ciberactivista de la historia.
La obsesión de C.P.S.R., muy común durante la guerra fría, era evitar un mal uso de los sistemas críticos. Eran gente seria, muy distinta a los hackers chalados con sus locos cacharros que llegarían detrás, para llenar el mundo de oscuras BBS.
Muchos recordamos con nostalgia aquellos viejos tiempos de módems chirriantes a altas horas de la madrugada. Módems que conectaban entre sí miles de BBS underground. Tiempos de blue box, de phreaking, de calling cards, de centralitas australianas desvencijadas que actuaban como pasarela para conectar gratis los continentes. Tiempos que no volverán.
El F.B.I. acabó con muchos sueños utópicos, pero sus redadas contra los hackers movilizaron a personas con visión de futuro. Personas como Mitch Kapor, John Gilmore, y John Perry Barlow, que acabarían fundando la Electronic Frontier Foundation, una organización que supo capitalizar y rentabilizar el movimiento en pro de los ciberderechos, muy especialmente a partir del momento en que Internet llega al gran público.
Como hito histórico del movimiento se puede reseñar la formación de la Global Internet Liberty Campaign, una iniciativa que agrupó a diferentes colectivos de defensa de derechos humanos en contra la Ley de Decencia en las Comunicaciones, ley mediante la que el gobierno Clinton intentó controlar la incipiente Internet. El fallo de la Corte del Distrito Este de Pensilvania, en el caso entre la American Civil Liberties Union versus Janet Reno, declaró la inconstitucionalidad de tal normativa, y fue un espaldarazo a la causa de la libertad de expresión en la Red:
La ausencia de regulación gubernativa de los contenidos de Internet ha producido, incuestionablemente, una especie de caos, pero, como uno de los expertos propuestos por los demandantes indicó en el curso de la vista, lo que ha hecho de Internet un éxito es el caos que representa. La fuerza de Internet es ese caos.Como sea que la fuerza de Internet es el caos, la fuerza de nuestra libertad depende del caos y de la cacofonía de la expresión sin trabas que protege la Primera Enmienda.
Y hasta aquí la épica de los tiempos heroicos, tan similar en su simbología a la de los Padres Fundadores de la Revolución Americana. Tan similar, que hasta tuvo su Declaración de Independencia del Ciberespacio, que contenía referencias a los juristas e ideólogos que cimentaron el constitucionalismo norteamericano: Jefferson, Washington, Mill, Madison, Tocqueville y Brandeis.
De la ética protestante como espíritu del capitalismo, la posmodernidad nos llevaba a la ética hacker como espíritu de la sociedad de la información. Era un discurso muy atractivo, que vendía una cara amable del capitalismo avanzado, en forma de Globalización. Sobre unos cimientos revolucionarios, se podía construir un inmenso centro comercial a escala global: la imagen en realidad virtual del American Way of Life.
Pero sucede que el mundo es complejo, y tiene muchas fronteras, aparte de las electrónicas. La más evidente es la diversidad cultural, que determina diferentes formas de expresión de la lucha por los ciberderechos, en función del desarrollo económico, social y tecnológico de cada país.
Hablaremos pues de otra realidad mucho más cercana. Una realidad virtual llamada España.
2.2.Fronteras Electrónicas España, Free
Al principio, eran cuatro: DA5ID, Marco 13, Anabomber y Oscar 999. Compartían el juego de la identidad fingida (llamarse por sus apodos) y algunas nociones de la filosofía "ciberpunk": "Las tecnologías tienen un uso diferente y más radical que el que se puede hacer con el libro de instrucciones"(…)
“Viviendo en la frontera”, Mercè Molist.
Si hay un personaje clave en el desarrollo de la cibercultura española, ese personaje es David Casacuberta, Da5id, primer presidente de Fronteras Electrónicas España, (Free). Una organización de ciberderechos, cuya actividad política se desarrolló entre 1996 y 2000, y que fue clave en la construcción de un pensamiento de defensa de los derechos humanos en el ámbito digital, cuya historia puede leerse en la magnífica iniciativa Hack Story:
En su época de mayor auge, FrEE congregó a unas 25 personas en su lista de organización interna y 420 estuvieron suscritas a su boletín electrónico semanal "FrEE-Noticias". Montó diversas campañas y emitía regularmente comunicados sobre temas de actualidad relacionados con ciberderechos, leyes, privacidad, criptografía y otros. En 1998, la Comisión de Internet del Senado español invitó a la organización a presentar sus posturas.
Fronteras Electrónicas, pese a la coincidencia denominativa con la Electronic Frontier Foundation, rompió pronto sus lazos con la iniciativa norteamericana, debido a la diferencia de filosofía entre ambas organizaciones.
El ciberactivismo norteamericano siempre tuvo un poderoso vínculo con la ideología “libertarian” de estirpe yanqui, que a su vez tiene fuertes raíces en sus férreos principios constitucionales: su particular concepto del free speech y de la Primera Enmienda, que tanto puede servir para defender la libertad de expresión como el revisionismo nazi o el Ku Klux Klan; su “privacy”, concebida como “el derecho a que nos dejen en paz”; su conquista de la Frontera, de los espacios abiertos, a golpe de rifle…
Desde la perspectiva europea, no dejan de ser chocantes pronunciamientos como los del ideólogo hacker por antonomasia, Eric S. Raymond, anarcocapitalista y devoto de las armas de fuego, que tan pronto escribe obras cumbre del ciberactivismo, como sostiene peculiares opiniones sobre los musulmanes y la guerra de Irak. O poses como la de John Perry Barlow, candidato republicano en su Wyoming natal, como la que publicó New York Times Magazine, según indica Sterling en La Caza de Hackers:
Barlow ceñudo, severo paisaje nevado de Wyoming, con un largo abrigo negro, sombrero oscuro, un Macintosh SE30 apuntalado sobre una valla y un impresionante rifle de la frontera debajo del brazo, será la imagen individual más llamativa de la Caza de los Hackers.
Ni Charlton Heston y la Asociación Nacional del Rifle llegaron tan lejos: ni tan siquiera un Ben-Hur octogenario llegaría a comparar el derecho a usar armas de fuego con el uso de ordenadores -como armas- frente al Estado opresor.
Definitivamente, Fronteras Electrónicas España era más pacífica: quizás le faltaba el pelo de la dehesa. O quizás participaba del ancestral miedo ibérico a los correajes y a los jinetes nocturnos que
Pasan, si quieren pasar,
y ocultan en la cabeza
una vaga astronomía
de pistolas inconcretas.
Libertarios, sí, pero a la española: en Free cabían todos, desde anarcosindicalistas a socialistas libertarios, pasando por liberales de derecha e izquierda de todo tipo de pelaje. Orígenes geográficos diversos: charros, castúos, andaluces, cántabros, catalanes, y gente tan de Bilbao, tan de Bilbao, que acabaron viviendo en Madrid. Todos ellos en asamblea digital permanente, construyendo algo que ni ellos mismos todavía entendían. Y lo más importante, algo inaudito teniendo en cuenta que eran españoles: tolerándose.
Dejaron un buen número de comunicados, influyendo poderosamente en la declaración de derechos de Internet que elaboró la Comisión Especial de Redes Telemáticas del Senado español, comisión en la que David Casacuberta tuvo una intervención histórica.
Fronteras Electrónicas España tomó en el año 2000 la decisión de autodisolverse, al cumplirse buena parte de sus objetivos fundacionales: conseguir que se considerase el ciberespacio como un terreno en el que son exigibles idénticos derechos constitucionales que en el mundo real. Hasta la aparición de Free, muchos administradores de sistemas –informáticos y políticos- seguían considerando que en las máquinas sólo habitaban unos y ceros, sobre los que podía decidirse con sólo pulsar un botón. Con la indiferencia del que aborta un proceso de datos.
En sólo cuatro años, los unos y los ceros habían adquirido la ciudadanía digital.
2.3 La reivindicación del acceso universal y la formación de la Asociación de Internautas.
Como ya he indicado, el ciberactivismo ibérico presenta un perfil distinto en muchos aspectos al norteamericano. Si aquel está fundamentalmente centrado en los derechos civiles y políticos “de primera generación”, las reivindicaciones hispanas siempre han presentado un cariz más social, haciendo mayor hincapié en los derechos “de la igualdad” y “de la solidaridad”. Los derechos humanos a la cultura y a la educación en el ámbito digital están condicionados por la calidad del acceso a la Red.
A lo largo de la segunda mitad de los años 90, el gran caballo de batalla de los internautas españoles fue la reivindicación de la tarifa plana y el acceso universal a la Red. Telefónica consiguió agrupar en su contra a todos los internautas descontentos, que acabaron protagonizando huelgas de conexión en reivindicación de la tarifa plana.
Como colofón del movimiento de protesta, el 10 de octubre de 1998 se fundaba la Asociación de Internautas, una organización creada en España el 10 de octubre de 1998 por militantes de diferentes colectivos (Fronteras Electrónicas-FrEE, Grupo Tarifa Plana, Plataforma La Huelga, Plataforma Tarifa Plana) con el fin de la reivindicar una tarifa plana universal y asequible por la red telefónica básica para las comunicaciones a través de Internet o de cualquier otra red de similares características, existente o que se pudiese crear en el futuro.
Once años después, la Asociación de Internautas sigue en plena actividad, habiendo protagonizado innumerables reivindicaciones a favor de los ciberderechos, por la seguridad en la Red, contra el canon digital y a favor del derecho a la cultura.
Todo gracias a la codicia de Telefónica: si la Asociación de Internautas no existiese, habría que volver a inventarla.
2.4. Kriptópolis y la LSSI.
Si la fauna del ciberactivismo ibérico presenta características peculiares, un espécimen singular donde los haya es el internauta cántabro responsable de la administración de Kriptópolis. Después de una década tratándole, cruzando con él miles de correos electrónicos -cifrados y sin cifrar- uno aún no sabe por donde van a salir los rasgos atávicos prerromanos de tan curioso habitante de Santander.
Cántabro también, y de Solares, es el actual Ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que tachaba desde la oposición a la LSSI como “Ley de censura del ciberespacio”, comprometiéndose en nombre de su partido a derogarla, una vez recuperasen el poder. Promesa que nunca se cumplió.
La campaña contra la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico –vulgo LSSI-, iniciada por Kriptópolis el 8 de mayo de 2001, fue una gran movilización en contra de la censura en Internet, que llegó incluso a aparecer reflejada en la prensa internacional. Tuvo como origen la publicación del texto de un anteproyecto de ley por parte del entonces Ministerio de Ciencia y Tecnología, que despertó suspicacias por sus posibles efectos perversos en materia de libertad de expresión.
A pesar del gran desgaste que el pulso contra la LSSI supuso para el movimiento ciberactivista, sus originales formas de protesta –recogida de firmas online, envíos masivos de correos electrónicos a distintas autoridades, campañas de banners- acabarían creando escuela en posteriores movilizaciones.
La lucha contra la LSSI aportó otra gran enseñanza: si algo aprendieron los internautas, es que no se puede esperar absolutamente nada del poder político tradicional.
2.5. El frente de la privacidad.
Otro rasgo diferenciador: frente a la paranoia antigubernamental de los colectivos norteamericanos, los ciberactivistas españoles siempre se han mostrado más combativos contra el espionaje corporativo de las grandes empresas.
El control abusivo del correo de trabajadores centró las primeras escaramuzas en el campo de la privacidad. Una preocupación que hoy se antoja ingenua ante el extraordinario desarrollo de las técnicas de monitorización y cibervigilancia.
La intimidad es un derecho en crisis, intensamente erosionado por el extraordinario auge de los reality shows y la telebasura del corazón. Hace apenas diez años, consideraríamos inverosímil que se pudiese autorizar la monitorización física mediante telefonía móvil. Hoy es algo trivial, la última moda en las redes sociales, y no será extraño encontrar empresas que intentan imponerlo como acuerdo complementario al contrato de trabajo.
El posible depósito gubernamental de claves de cifrado generó en 1998 protestas de Fronteras Electrónicas, y también en el año 2003 sendas campañas de la Asociación de Internautas y del capítulo español de CPSR.
Hoy en día, rodeados del exhibicionismo impúdico de Flickr, Tuenti o Facebook, lo difícil es encontrar a alguien que todavía cifre su correo.
2.6. Software libre y “copyleft”.
Hablar de software libre en España es hablar de Hispalinux, una asociación fundada en 1997 por entusiastas seguidores de las cuatro libertades básicas de los usuarios de software:
- La libertad de usar el programa, con cualquier propósito.
- La libertad de estudiar cómo funciona el programa, y adaptarlo a tus necesidades.
- La libertad de distribuir copias, con lo que puedes ayudar a tu vecino.
- La libertad de mejorar el programa y hacer públicas las mejoras a los demás, de modo que toda la comunidad se beneficie.
Creada a imagen y semejanza de la Free Software Foundation de Richard Stallman, Hispalinux ha tenido una notable influencia en la promoción del software libre en las administraciones públicas, consiguiendo que diversas comunidades autónomas hayan impulsado distribuciones propias de Linux.
En la línea ideológica del “copyleft”, cabe destacar también el papel desempeñado por Creative Commons España, responsable de la traducción y adaptación al derecho español de las licencias Creative Commons, así como la iniciativa Coloriuris, de raigambre autóctona. Ambas alternativas están siendo cada vez más utilizadas por diversas instituciones públicas.
También dentro del movimiento por la libertad de copia y distribución de las creaciones culturales, han surgido iniciativas ciudadanas de todo tipo, como la Fundación Copyleft, el Partido Pirata o Exgae.net, preocupadas por el creciente seguidismo de los poderes públicos hacia las consignas de los lobbys de la propiedad intelectual.
2.7. Una mula pariendo libertad
Cuenta Heródoto, en el tercero de sus libros de la Historia, la burla de los habitantes de Babilonia hacia el ejército que, a las órdenes de Darío, había cercado la ciudad. Gritaban desde las murallas: “Cuando paran las mulas, entonces nos rendiréis”. Sea verdad o leyenda –la mula es por lo general estéril-, nos refiere Heródoto que una mula parió, y tras ese parto monstruoso, cayó Babilonia.
De igual manera se burlaban los defensores del copyright de las iniciativas copyleft. Hoy el copyright está sitiado, y la mula ha parido libertad.
Así como Telefónica consiguió la unión de todos los internautas españoles por la tarifa plana, la SGAE tiene el indudable mérito de haber movilizado a gran parte de la sociedad española en pro del derecho de acceso la cultura, sin las trabas impuestas por la dictadura del copyright.
A lo largo de los últimos años se ha vivido la más feroz de las guerras de Internet. Una guerra donde España se ha convertido en una de las puntas de lanza frente al imperialismo cultural impuesto por las multinacionales de la industria del entretenimiento. Hasta el punto de convertirnos en el centro de todas sus iras.
Buena parte de culpa la tiene el “establishment” político y policial español, extraordinariamente solícito a la hora de aprobar leyes u organizar redadas en pro de los intereses corporativos de entidades de gestión, productoras discográficas y cinematográficas, así como de la boyante industria del videojuego.
Pocas veces tanto esfuerzo legislativo y policial ha sido tan inútil: la letra del Boletín Oficial del Estado ha quedado en papel mojado, frente a la realidad de una Red en la que, merced a las aplicaciones P2P, se puede conseguir cualquier producto “cultural” de la industria del entretenimiento.
Siempre, claro está, que el sufrido internauta pueda sufragar su conexión a Internet, y el alquiler o hipoteca de la casa donde está la conexión.
3. ¿Dónde estamos? El desencanto virtual.
Dos linajes solos hay en el mundo, como decía una agüela mía, que son el tener y el no tener, aunque ella al del tener se atenía; y el día de hoy, mi señor don Quijote, antes se toma el pulso al haber que al saber: un asno cubierto de oro parece mejor que un caballo enalbardado.
Nunca nos regalan los derechos: o se conquistan, o se negocian. En cualquiera de los dos casos, nunca salen gratis: siempre hay que poner una libra de carne en la balanza.
Las revueltas sociales de los siglos XIX y XX conformaron el mundo en que vivimos. A medida que el capitalismo se convertía en imperialismo, y el imperialismo en globalización, fue necesario el desarrollo de derechos sociales que permitiesen mejorar las condiciones de vida de la población del mundo occidental. Pero esos derechos tenían una contrapartida: se otorgaban a cambio de que los trabajadores consumiesen.
Las luchas sociales se atenuaron, y durante las decenas de años que duró la guerra fría, la alianza del consumo y el mercado fraguó el gran triunfo del bloque occidental. Un triunfo que costó miles de millones de excluidos: más allá de las fronteras del próspero Occidente, las clases trabajadoras encargadas de aportar materia prima y fuerza de trabajo a la maquinaria del sistema, sólo podían aspirar al difícil equilibrio de derechos humanos y consumo si decidían emigrar.
Todo iba bien en la sociedad de consumo... hasta que se dejó de consumir.
3.1. La subvención como subversión del pensamiento crítico.
La intención de la neolengua no era solamente proveer un medio de expresión a la cosmovisión y hábitos mentales propios de los devotos del Ingsoc, sino también imposibilitar otras formas de pensamiento. Lo que se pretendía era que una vez la neolengua fuera adoptada de una vez por todas y la vieja lengua olvidada, cualquier pensamiento herético, es decir, un pensamiento divergente de los principios del Ingsoc, fuera literalmente impensable, o por lo menos en tanto que el pensamiento depende de las palabras.
“Los principios de neolengua”, apéndice de 1984, George Orwell
Si en algo ha mejorado la especie humana en los últimos decenios ha sido en el uso del lenguaje, y muy especialmente en su utilización por parte del poder. Es la seña de identidad del político profesional, el estigma de los elegidos, el aura que otorga al líder su carisma definitivo: el talento en la utilización de eufemismos.
Hay un largo recorrido: antes de que se denominase “desaceleración” a la crisis económica, y “cohesión social” a la tregua en la lucha de clases, hubo grandes inventos, como denominar “coexistencia pacífica” a la guerra fría, o “países en vía de desarrollo” a la globalización de la miseria.
El lenguaje políticamente correcto ha sido todo un hallazgo, y ha permitido la perpetuación en el poder de la clase política intermediaria que gestiona los desequilibrios del sistema. Un turnismo liberal-socialdemócrata unido por las comisiones y los eufemismos en lo universal.
El dominio del “neolenguaje” es al político profesional lo que las oposiciones al funcionario: su garantía de un cargo vitalicio, del que sólo se verá apeado si abusa de la corrupción.
Investido de su arsenal de eufemismos, el político occidental gestiona el sistema, siendo su principal misión evitar una excesiva fricción entre explotadores y explotados. Para ello cuenta con una variopinta gama de aliados, unidos en su extraordinario apego a la subvención. Y un objetivo común: la contención del pensamiento crítico.
Vivimos en un mundo extraordinariamente complejo. Las jerarquías tradicionales han evolucionado con los sistemas políticos: Familia, Tribu, Iglesia, Estado, Banca Internacional... En ese largo camino, han ido apareciendo sucesivamente diferentes agentes sociales tributarios del poder. Antes de ser lo que son, fueron contrapoderes.
Intelectuales y artistas con voz crítica, sindicatos libres y prensa independiente han sido históricamente un contrapeso del poder, el mejor antídoto contra cualquier dictadura. Y a la inversa: intelectuales orgánicos, artistas del régimen, sindicatos amarillos y prensa complaciente, los acólitos de la tiranía.
Pues bien, estamos en un momento histórico en el que el poder político busca desesperadamente el silencio de artistas, prensa y sindicatos, mediante el uso de la subvención. Subvenciones en forma de leyes a medida, créditos oficiales, y un uso magnánimo de los presupuestos generales del Estado. El objetivo es impedir a toda costa que el descontento social causado por el empobrecimiento de la población llegue a las pantallas, a las canciones, a las portadas de los periódicos y a las pancartas de las manifestaciones.
3.2. Censura y menosprecio de la Red
Los grandes grupos multimedia que controlan la inmensa mayoría de los medios de comunicación, y en particular las concesiones radiofónicas y televisivas, tienen un serio problema con Internet. Durante demasiado tiempo, el periodismo tradicional ha ejercido como intermediario entre el poder público y los ciudadanos, de la misma forma que el poder político ejerce como intermediario entre las diferentes fuerzas sociales. En esa capacidad de mediación reside la fuerza de ambos poderes.
La aparición de Internet supone un cambio en las relaciones de poder, en la medida que provoca una paulatina desaparición de intermediarios, que no obstante nunca será total: hoy más que nunca es necesaria la existencia de comunicadores profesionales independientes, que ponderen el verdadero valor de cada noticia. Pero el acceso masivo a la Red provoca cambios en la anquilosada estructura de los medios de comunicación de masas. Y esos cambios son observados primero con recelo, después con miedo, y más tarde con desesperación. Todo lo cual acaba propiciando una respuesta extraordinariamente agresiva frente a la Red.
A lo largo de los últimos años se han ido sucediendo medidas legales con un solo objetivo: endurecer el control administrativo sobre Internet. Medidas legales que han sido sistemáticamente aplaudidas por los mismos medios que demonizaban la Red desde los telediarios en prime time.
3.3. De ciberlibertarios a ciberdictadores.
El miedo es una emoción primaria, y como tal emoción, en ocasiones sobrevive a la causa que lo originó. Una vez instalado el terror a Internet, la mala prensa sobre la Red se convierte en un lugar común. Y queda grabado a fuego en el inconsciente colectivo de los mass media, por mucho que cambie la Red.
Y la cuestión es que ha cambiado mucho. Internet ya no es el paraíso libertario de los orígenes: el dinero lo cambió todo.
Los años 90 vivieron los grandes “ciberpelotazos” de las operadoras de telecomunicaciones, y acabaron por hinchar la burbuja especulativa que provocó la caída de las puntocom. Pero el gusto por el dinero fácil nunca desaparece, sólo cambia de forma.
En el camino, desaparecen muchos principios altruistas. No hay nada que no esté contado ya: es la historia de las grandes corporaciones tecnológicas, de Microsoft a Google. Cuando los derechos humanos, en China o en cualquier parte del mundo, pueden representar un obstáculo para el negocio, las sociedades mercantiles actúan conforme a su naturaleza profunda.
He hablado de Microsoft y Google por lo que representan, cada una en su campo. El control del código binario -la verdadera ley de Internet- en el caso de la primera. El control de los impulsos primarios del público, en el caso de la segunda. El control del mercado y de la privacidad en todos los casos.
Pero tal como es arriba es abajo. Y junto a los grandes hermanos políticos, mediáticos y tecnológicos, progresan como musarañas evolutivas decenas de miles de pequeños hermanos. Cada uno de ellos con un pan bajo el brazo, y un patológico desprecio por todos los ciberderechos que no sean el suyo: la privacidad y la libertad de expresión de los usuarios no es una de sus prioridades.
Blogs, redes sociales, web 2.0. Muchas formas de denominar la conversación masiva entre usuarios, que algunos aspiran a dirigir desde sus pequeñas tribunas mediáticas. Como quien intenta surfear sobre un tsunami.
El fenómeno de las redes sociales ha monopolizado buena parte de las noticias sobre Internet en los últimos años, siendo especialmente significativas las agresiones a la privacidad. Fotos y vídeos de menores han proliferado por doquier, en un viaje sin retorno desde la Red a la telebasura y los titulares amarillistas.
No menos preocupante han sido los intentos de apropiarse de la creación individual y colectiva de los usuarios, con imposiciones unilaterales de cláusulas abusivas, como la que dio origen a la revuelta contra Facebook. Un movimiento social esperanzador, éste último, pero limitado por el momento al ámbito de la Red.
En el campo de la blogosfera, muchas desilusiones en el terreno español. Quizás esperábamos mucho más de la juventud y espontaneidad del medio: como muchos de sus protagonistas, la blogosfera ibérica ha envejecido muy pronto y muy mal. Los blogs and beers son terribles para los michelines, especialmente los del alma.
En fin, quién sabe: quizás desde la web 2.0 española se repita alguno de los gloriosos ciberpelotazos de los 90, pero por el momento se ha conseguido más bien poco. Algún viaje -de ida y vuelta- de los blogs a los grupos mediáticos, alguna conferencia, alguna cena. Y algún efecto divertido, como el repentino interés de los políticos profesionales por el diseño de blogs: síntoma inequívoco de que la cosa se está poniendo de un rancio que asusta.
4. ¿A dónde vamos? El gran reto del ciberactivismo: asaltar la Realidad.
Si los poetas son los legisladores no reconocidos del mundo, los escritores de ciencia ficción son sus bufones de corte. Somos Payasos Sabios que podemos saltar, dar cabriolas, hacer profecías y rascarnos en público. Podemos jugar con Grandes Ideas porque el extravagante colorido de nuestros orígenes de revista barata nos hace parecer inofensivos.
Bruce Sterling, en el prólogo a “Quemando Cromo”, de William Gibson.
Les advertía al principio sobre mi escaso bagaje filosófico y mi descreimiento jurídico. A ello debo añadir que no aspiro tampoco al puesto de profeta o gurú de la revuelta. En primer lugar, porque ya sobran candidatos para ello. Pero la razón más importante es que los escritores de ciencia ficción ya nos advirtieron de lo que vendría: como eran bufones de corte despreciados por los artistas del régimen, no les hicimos caso.
Si quieren saber lo que va a pasar, lean a Dick, a Scott Card, al propio Sterling: la realidad superará con mucho la ficción. El ser humano no ha llegado por casualidad a donde está: el momento histórico en el que puede decidir si arruina definitivamente el planeta, o le da una oportunidad controlando su propia evolución. Y aún así, dudo mucho que la ingeniería genética sea capaz de suprimir la codicia en nuestros genes.
Internet es una extensión de la naturaleza humana, y como tal está condicionada por nuestros más bajos instintos. Los intentos del poder político por controlarla no harán sino empeorar el resultado. Mientras tanto, nos quedan por delante décadas de diversión.
4.1. La paulatina reconversión de los intermediarios.
Los intermediarios nunca desaparecerán del todo, pero si algo permite Internet es suprimir las barreras artificiales en la comunicación entre personas, y con ellas, la posición de privilegio que han venido desempeñando determinados profesionales de la política, la economía y la información.
Podemos tener un tímido indicio de lo que está por venir observando los bruscos cambios que afronta la industria del entretenimiento. Su función moduladora de los gustos del público está siendo muy condicionada por las inmensas posibilidades que ofrece Internet para el acceso a todo tipo de contenidos. Es posible una comunicación directa entre creadores y público, especialmente cuando los límites entre ambos roles tienden a difuminarse.
¿Desaparecerán por el camino los gestores culturales especializados en el adoctrinamiento de masas? ¿Sustituirán las compañías de telecomunicaciones a las grandes productoras de contenidos musicales y cinematográficos? El resultado de la batalla es incierto, pero si algo está claro es que se reducirá el número de intermediarios.
Idéntico adelgazamiento está experimentando ya la industria de la información. El aumento de competidores en todos los frentes ha propiciado una guerra de precios en la industria publicitaria, que amenaza con arrastrar tras de sí a históricas cabeceras periodísticas. Y sólo es el comienzo.
Observando lo que ocurre en el campo del entretenimiento y la información ¿cabe una extrapolación al terreno político? La relación entre electores y elegidos, la conformación de nuestro parlamentarismo, se basa en modelos de la sociedad agraria y preindustrial de finales del siglo XVIII. ¿Está justificado mantener dicho modelo en un mundo en que los ciudadanos pueden relacionarse directamente con el poder?
Es más ¿está justificada la opacidad y la burocracia de la Administración? ¿No sería más democrática y transparente una Administración donde todos los ciudadanos tuviesen acceso a toda la información sobre los concursos públicos?
La velocidad de las comunicaciones trastocará necesariamente las relaciones económicas. Las grandes empresas de distribución, que imponen su particular dictadura tanto a productores como a consumidores, quizás tengan menos sentido cuando el comercio electrónico acerque de verdad a los dos extremos de la cadena económica.
Pero al mismo tiempo que unos intermediarios se extinguen, aparecen nuevas oportunidades de negocio. Pensemos, por ejemplo, en el caso de la AppStore, y las inmensas posibilidades que puede ofrecer en otros sectores: intermediarios que ponen en contacto directo al creador de contenidos con sus consumidores.
¿Es posible trasladar un negocio similar al ámbito financiero, intermediando entre los titulares de depósitos y las personas necesitadas de crédito? ¿Toleraría el sistema una banca P2P?
En este momento, todo son hipótesis de futuros posibles. En lo único que podemos estar seguros, es que la brecha digital no hará sino aumentar la distancia entre las sociedades avanzadas y el enorme ejército de los excluidos.
4.2. Herramientas para la resistencia.
La caída de los regímenes comunistas, junto a innegables mejoras en el acceso de su población a los derechos civiles y políticos, nos enfrentó de bruces a una amarga realidad: cuando cae el aparato burocrático de un Estado, es sustituido de inmediato por un aparato no menos corrupto: el de las mafias.
La corrupción, endémica en los sistemas políticos autoritarios, es también creciente en las democracias formales. Si bien es cierto que a mayor poder, mayor corrupción, no es menos cierto que la descentralización del poder conlleva la diseminación de la corrupción en una economía de escala.
Cuando los contrapesos entre los diferentes poderes del estado no son suficientes para contener la corrupción, los ciudadanos pueden acabar viéndose obligados a ventilar el sistema: se hace muy difícil convivir con la mordida institucionalizada. En esas circunstancias es cuando se evidencia el poder revolucionario de la Red, como herramienta al servicio de la ciudadanía.
La tecnología desempeñó un papel muy relevante en los últimos días del gabinete Aznar. Tras las grandes movilizaciones contra la guerra de Irak, propiciadas desde listas de correo de Internet, los idus de marzo conocieron dos caras terribles de la telefonía GSM: su utilización como detonador, y su alternativa liberadora en la convocatoria de “flash mobs”.
Las nuevas tecnologías cambian la forma de ejercer los derechos. Pero en última instancia, los derechos de reunión y manifestación quedan en letra muerta si no se ejercitan: de nada nos sirven si no pensamos movernos del sillón.
Quizás el gran reto del siglo XXI no sea más que éste: entender que no podemos confiar en nadie más que en nosotros mismos. Entender que si de verdad es cierto que la soberanía reside en el pueblo, ha llegado la hora de que el pueblo ejerza sus propias responsabilidades de forma directa, sin delegaciones ni intermediarios.
Más allá de la crisis económica, vivimos una crisis de sistema. Nuestros intermediarios políticos han demostrado su inutilidad para gestionar los inmensos desequilibrios que genera un sistema social injusto. Pero de poco sirve quejarnos de ellos, mientras nos desentendemos de la toma de decisiones que sólo a nosotros nos corresponden.
Sólo cuando el Estado y el Mercado nos dejen sin protección social, empezaremos a entender que sólo somos partículas elementales, que nada pueden conseguir en solitario. Tenemos que reconstruir en el mundo real, y no sólo en Internet, las redes sociales destruidas por el individualismo salvaje. Y eso sólo puede hacerse llevando nuestra asamblea virtual permanente a las calles, a las fábricas, a los despachos.
Ha llegado el momento de que los habitantes de la sociedad conectada se pongan de pie, abandonando el sedentarismo del consumidor indolente. Las pantallas son armas de doble uso: pueden servir tanto para comunicarnos como para encadenarnos. De nosotros depende, en última instancia, escoger el camino.
Tenemos las herramientas, Internet y los ciberderechos: ha llegado la hora de utilizarlas en el mundo real. Comenzaba esta conferencia con una cita de Philip K. Dick, quien nos dejó antes de morir una pregunta sin contestar. Quizás su respuesta esté en las palabras de otro gran autor de ciencia ficción, con las que finaliza su obra más cercana a la realidad.
Les dejo con Neal Stephenson, “En el principio... fue la línea de comandos”:
“¿Qué diría el ingeniero, una vez hubieras explicado tu problema y enumerado todas las insatisfacciones de tu vida? Probablemente te diría que la vida es una cosa muy difícil y complicada; que ninguna interfaz puede cambiar eso; que cualquiera que crea lo contrario es un imbécil; y que si no te gusta que escojan por ti, deberías empezar a elegir por ti mismo.”
Carlos Sánchez Almeida.
La Casa Encendida, Madrid, 12 de Marzo de 2009
Ha estado bien
anónimo20 Marzo 2009 - 2:27pm
Ha estado bien el articulo. Yo tambien llevo años en esto de internet y en las libertades, pos llevo un poco menos.
Pero explicare la realidad o lo que yo entiendo. A pocos nos enseñan que es la libertad, la democracia o la igualdad. Asi que mientras todo va bien, vamos aborregados en pro de los poderes que esten en ese momento. Diciendo, es que no podemos hacer nada. Todos son iguales.
Luego empiricamente las explicaciones del colegio, que todos tenemos guardadas, el PP ayuda a los ricos y el PSOE a los pobres. Vamos lo unico que hacen es una ley media, 2 malas, mires el grupo que mires y el que no, se dedica a robar.
Luego esta floreciendo un claro efecto de regresion hacia antiguas dictaduras. Por miedo a ser pobres, al hambre y un largo etc, que tienden a mirar como culpables a los que han llegado desde fuera.
Creo que es el momento equibocado o puede que el mas indicado para ir a un nuevo tipo de sociedad, eso dependera, si se da demasiado poder a alguien o se distribuye mas o menos bien.
Esta es una pequeña historia.
En 1929 el crack de la bolsa americana.
1930 llega la crisis a alemania.
1931 sube al poder el mayor hijo puta con el nombre de hitler.
1933 se le da el titulo de Führer.
El resto ya es de sobras conocido. Por eso me preocupa esta epoca, donde las cosas van mal y en ves de dar mas derechos, los propios ciudadanos se blindan en ideales retorcidos. Culpabilizando a todos los demas de sus propios problemas.
Hiperdemocracia
CaStarCo20 Marzo 2009 - 12:40pm
Relacionado, un texto mío sobre otras formas de democracia, (en respuesta al comentario de Fernando Acero)
Hiperdemocracia meritocrática
Gracias por el enlace
Fernando Acero20 Marzo 2009 - 3:13pm
Hola CaSarCo:
Gracias por el enlace, es interesante ver que la gente quiere evolucionar o de algún modificar un modelo de democracia poco afín con los tiempos que corren. Pero esto es complejo. El concepto de meritocracia, pero con el apellido de participativa, lo he usado con frecuencia en relación a la forma en la que se organiza y funciona el mundo del software libre.
He de decir, que la meritoracia es altamente adictiva, no en vano, incide en los niveles más altos de la pirámide de Maslow, en la que la autorealización y el reconocimiento están en la cima. Qué bueno es que te reconozcan los méritos, qué bueno es que se recompensen por ellos ¿no?. También es cierto, que frustra y mucho ver que personas menos preparadas está esa cadena trófica que es la sociedad humana, por encima de otros que sí lo están.
Sin embargo, no había llegado a mis oídos el concepto de Hiperdemocracia.
Sin embargo, lo que está bien para ámbitos limitados, como grupos de trabajo, o asociaciones, es complicado de implantar en ámbitos más amplios.
Un saludo, Fernando Acero
Hacía tiempo que no leía algo así
anónimo20 Marzo 2009 - 12:27pm
Por fin uno de esos textos que tanto echaba en falta en Kriptópolis (por ellos me enganché al blog hace unos años).
Ha valido la pena consumir unos minutos de mi vida leyendo esto, y sabiendo que puede ser una fuente de inspiración para tantos otros jóvenes, igual que a mi me inspiraron textos parecidos cuando era adolescente, espero que la reflexión despierte a más de uno de su ensimismamiento.
Es una pena pero..
DarwinSoft20 Marzo 2009 - 10:00am
Como ya dije en uno de mis comentarios al hilo del flame que se armo con lo de Windows vs. Linux la gente se llena mucho la boca con libertad y cosas asi que queda muy c00l decirlo pero a la hora de la verdad nadie hace nada, o montas un flame (Windows vs. Linux, Gnome vs. KDE, Ubuntu vs. Debian, etc...) o a nadie le interesa.
Libertad para que???? si yo estoy en mi casa comodamente haciendo lo que me rota, ah y uso Linux (Ubuntu), soy tope de c00l y alternativo, molo mazo.
En fin, un saludo a Carlos a admin y a Fernando Acero, supongo que no es sorpresa para nadie que este tipo de noticias no tengan el seguimiento y repercusion que seria deseable y aconsejable, somos una sociedad de borregos y al rebaño seguimos, supongo que en algun momento la presion y la asfixia sera tal que ya reaccionaremos.
Seguramente, pero cómo.
anónimo23 Marzo 2009 - 12:39am
Yo también supongo eso, la cuestión es de qué forma lo haremos, si como borregos convertidos en lobos o como personas con juicio correcto. Para esto último sirven artículos como el del señor Sánchez Almeida.
Nunca más imitaciones...
gusterrapolis19 Marzo 2009 - 7:05pm
Me ha gustado mucho el artículo.
En realidad ya se está haciendo un mundo nuevo a todos los niveles, refiriendome a que ver lo que sucede y porqué trae en si mismo la solución.Pero muchos mundos pueden coexistir al mismo tiempo hasta que unos cuajen más que otros.
Del mundo en el que queremos vivir, de eso se trata.
La gente aunque sea a un nivel muy básico cada vez entiende más que son engañados.
Solo falta que empiezen a entender el porqué y el para qué y que decidan marcar su propio rumbo.
¿Por qué el mundo se está desmoronando ante nuestras propias narices sin que parezca haber posibilidades reales de reconducirlo?
Porque es falso y basado en falsas premisas.
Solo diré que la capacidad de cambiarse a uno mismo y entender que buscar el bien común redunda en beneficio propio y del conjunto es lo único que permite a una sociedad sobrevivir.
De lo contrario la Naturaleza se encargará de borrar lo que no sirve.
El proceso de todo ello lleva al entendimiento de que aprender de lo que causa sufrimiento y conducirnos hacia lo que nos da libertad es lo que nos faculta para salir de este mundo que no es otra cosa que un campo de aprendizaje y una prisión al mismo tiempo.
Y los campos de entrenamiento están llenos de obstáculos y depredadores porque esa es la función de su diseño.
Nuestra responsabilidad es entender en que mundo vivimos y en el proceso ayudar a los que se dejen ayudar a encontrar una salida.
Hay otros mundos justo aquí mismo.Para capacitarse a verlos primero hay que ver la falsedad de lo falso.
Y cuando tengan que llegar llegarán.
Ya que Carlos ha citado a Philip K. Dick
http://www.letrasperdidas.galeon.com/consagrados/c_dick03.htm
Genial
Johns19 Marzo 2009 - 2:44pm
Sencillamente genial!
Solo tengo que comentar un par de detalles.
Recuerdo perfectamente el mes de agosto del tarifazo (cuando Telefónica decidió que el precio por conexión pasaba de 139 pts/h a 350 pts/h ) y la huelga de teléfonos caídos así como todos los pings masivos a telefónica.
Recuerdo como quedamos muchísima gente a través del IRC Hispano, como "sincronizamos relojes" y le dimos todos al enter para tumbar servidores.
Lo que mas recuerdo de aquellos meses (los anteriores y posteriores al tarifazo) es seguir los movimientos de la gente de islatortuga (la mayoría unos liantes de cuidado, el que más, el creador... el Sr. Angeloso, liante pero defensor aferrimo de la libertad).
Por la mail-list de islatortuga Angeloso nos descubrió las trampas de un gobierno que iba a apropiarse de cualquier derecho que tuvieramos si no peleabamos, nos animó a resistir, comunicó a la gente (yo me enteré de la huelga másiva de telefonos caidos por su mailing list) y no se preocupó de las repercusiones legales que sus actos pudieran tener.
Para mi, y creo que para muchos, Angeloso fué uno de los grandes combatientes.
Si bien sus actos se pueden considerar radicales con ellos nos metió en el barullo a la juventud que por aquel entonces descubríamos Internet.
Solo quería dejar constancia de ello, en un resumen tan bueno me faltaba su nombre.
Vaya...
anónimo23 Marzo 2009 - 12:28am
Encuentro a alguien que menciona aquellos tiempos :) Menudo lío tuvieron con el caso Vesatec (si no recuerdo mal).
Para quien decía que desde un sillón frente a un PC no se puede hacer nada ahí tiene un ejemplo de hace años de gente que se "mojaba", (con mejor o peor acierto, mejores o peores maneras), asumía riesgos y hacía frente a las consecuencias. Eso no quita que haga falta levantarse del sillón.
Otro nombre para recordar, si se me permite, es el de Jesús Márquez, que realizó una labor divulgativa loable sobre el underground informático en un contexto cuyo fondo era la privacidad y la toma de conciencia sobre la vigilancia a que estamos sometidos. Nautopía...
Cómo ha cambiado internet.
Lucha colectiva
anónimo19 Marzo 2009 - 5:04pm
Estuve en la Casa Encendida, y puedo atestiguar que el discurso fue todavía mucho mejor de lo que consta por escrito. Carlos hizo mucho hincapié en que todas las luchas importantes fueron y serán colectivas. Supongo que por eso en el texto de la conferencia menciona fundamentalmente asociaciones y colectivos, y no personas concretas...
El mejor articulo
anónimo19 Marzo 2009 - 7:57am
El mejor articulo que he leido en Kriptopolis
Y yo
admin19 Marzo 2009 - 10:16am
Opino lo mismo, pero no sólo en Kriptópolis; es el mejor artículo publicado en la Red en años.
Sin embargo ni su número de lecturas, ni su número de comentarios indican demasiada aceptación.
Claro que viendo el analfabetismo funcional que nos acosa tampoco me extraña demasiado.
Comentarios.
anónimo23 Marzo 2009 - 12:02am
Me sorprende que haya tenido pocas lecturas y me esperaba una larga lista de comentarios. Sobre estos últimos, probablemente tengas razón con tu última frase; y, tal vez, se deba también a que es un artículo tan claro y lúcido que se basta por sí mismo.
No obstante, a todo se le pueden añadir reflexiones pero tiene tanto contenido que requeriría una lectura sosegada, sobretodo para quien no está al día con algunos puntos que trata. Incluso la recomendación de lectura del final da para meditar, lo que, unido al artículo, se traduce en una cantidad importante de información.
Excelente, para imprimirlo y darlo a conocer. Ya mismo lo he recomendado.
Coincido
jorge_sur20 Marzo 2009 - 3:52am
Bueno, yo no soy de escribir mucho (ni acá ni en otros lados) pero coincido totalmente con la apreciación.
El detalle es que también tiene un título que asusta: Resistencia digital y derechos humanos. No va a faltar el que piense algo como que Sanchez Almeida quiere poner bombas digitales y proteger a [inserte aquí grupo no gubernamental que alguna vez puso una bomba] y dicen mejor no, no vaya a ser que después me busque la [inserte aquí grupo gubernamental, no necesariamente del mismo país].
Por otra parte es un artículo largo y somos pocos los veteranos que quedamos de cuando internet era leer y leer y volver a leer, no hablemos ya de los que leemos libros.
CiberDemo@cracia
anónimo19 Marzo 2009 - 2:09am
Cada vez se hacen mas compactas las ideas, el problema es la dispersión de la gente que las tiene que recibir.
Me pareció una idea buena la solicitud de la gente de La Casa Encendida para crear unos talleres de ciberactivismo. El problema me imagino que el de siempre, todos estamos muy ocupados en "otras" cosas.
Carlos, una charla exquisita y no me avergüenzo de quedarme solo aplaudiendo con la respuesta de la cuarta internacional, me reí bastante por pura lógica.
Miguel Arroyo
CiberDemo@crata
No frenes La Red, es la conciencia colectiva.
Gracias Carlos.
anónimo14 Marzo 2009 - 4:45am
Y muchas más gracias ha todos los que han luchado y lucharán por todo ello.
Felicidades y gracias
anónimo14 Marzo 2009 - 12:52am
Nunca había encontrado un escrito que reflejara tan bien y de forma tan completa los (según mi parecer) principales problemas de la sociedad, desde sus síntomas «tecnológicos» hasta su raíz individualista más profunda.
Y bravo por las acertadísimas citas de los escritores de ciencia-ficción. Creo que entiendo que el «establishment» insista cada vez más en calificarlos a ellos y a sus seguidores de frikis. Nada como la ciencia-ficción para mostrar a la cara las amenazas de la sociedad actual. Alguien podría darse cuenta. ;)
No te imaginas
admin14 Marzo 2009 - 10:01am
No te imaginas lo difícil que me ha resultado mantener esta joya en secreto durante semanas.
Genial la entrada
anónimo14 Marzo 2009 - 12:15am
Genial la entrada, pero la verdad, aunque muchísima gente pueda estar de acuerdo con las ideas expuestas lo mas difícil seria conseguir plasmarlas consiguiendo objetivos y que dejaran de ser simples palabras para que pasen a ser hechos. El quid de la cuestión como dice la entrada, asaltar la realidad.
Estaría bien que esta entrada creara al menos la misma respuesta que los recientes flames windows vs linux.
Pues ya ves que no
admin14 Marzo 2009 - 9:59am
Pues ya ves que no y eso demuestra el estado evolutivo en el que nos encontramos, que yo situaría en el medioevo (ya sabes: cruzadas, monjes-soldados, etc.)
Corta
anónimo16 Marzo 2009 - 1:43pm
Corta se queda vuesa merced.
Más bien andamos reivindicando los atávicos instintos territoriales de nuestro cerebro reptiliano (siendo optimista, siendo realista nos vamos a la simpática ameba).
Cruzar las líneas rojas...?
Erasmo14 Marzo 2009 - 2:44pm
Mi muy limitada experiencia bloguera me ha llevado a pensar en una SOLUCIÓN que quizás alguien por aquí haya evaluado con más medios y conocimientos técnicos.
HACER VISIBLE LO INVISIBLE se podría intentar a través de los Diarios Digitales. Muchos empiezan a implementar en sus webs la posibilidad de PUBLICAR ARTÍCULOS completos, con fotografías incluídas y a veces hasta permiten anexar documentos más pesados como apéndices a la 'noticia'.
Si pudiesemos organizar estas publicaciones de modo que artículos como este (y otras convocatorias) aparecieran simultaneamente en VARIOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN además de enviarlos a las 'famosas' Redes Sociales... la repercusión del trabajo bien hecho podría tener una enorme difusión social.
Es decir, el blog ha muerto, viva el blog conectado a TODOS los Medios de Comunicación Social y Redes Sociales disponibles para ello.
Sé que esto tiene 2 caras. Pero podríamos cruzar esas líneas rojas, que nos mantienen sumisos en las pantallas de nuestros ordenadores... y salir a la luz del Sol.
Os regalo la idea... seguro que hay técnicos en la sala que podrían hacerla realidad si la consideran interesante.
Saludos.
Muy buen artículo.
anónimo13 Marzo 2009 - 11:40pm
Muy buen artículo.
Por lo leido en el artículo y en un post, da que pensar que los propios agentes de la justicia son los primeros en no creer en ella, algo va mal y me entristece profundamente.
Excelente nota
anónimo13 Marzo 2009 - 5:43pm
Excelente lectura para reflexionar, felicitaciones desde Mexico.
De pies en el suelo
infosniper13 Marzo 2009 - 5:19pm
Lo que diré tal vez suene fuerte pero es lo que realmente pienso: los partidos políticos son el cáncer de la democracia. Por eso a veces te pones a pensar en soluciones y llegas a la conclusión de que a lo mejor, tal vez, el mejor sistema político pudiera ser la tecnocracia (http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=tecn%F3crata).
Pero también habría que ver cómo se llevaría a cabo...
La testosterona tiene lo que tiene: durante una época de nuestra vida está en ebullición, nos hace agresivos, exigentes, libertarios, y con el paso de los años rebaja su intensidad volviéndonos más sosegados, adaptables y... resignados. La cruda realidad del trabajo, la familia, la hipoteca, el plan de pensiones, van colocándonos en nuestro sitio y lo que antes nos enervaba y movilizaba ahora nos obliga a decir "que le den por culo a todo, lo importante es llegar a fin de mes". Y es que si hay responsabilidades en el hogar nadie juega con el pan de sus hijos.
Y ahora me permito hacer un inciso a este magnífico artículo:
Tiene el indudable mérito también de que hayan conseguido que si tienes que comprar determinados consumibles lo hagas en el extranjero para evitar su asqueroso canon y eso supone, por si aún no se habían dado cuenta, una fuga de divisas. Que se lo planteen quienes debieran.
infosniper
http://infosniper.googlepages.com
La otra mitad
anónimo14 Marzo 2009 - 12:59pm
La mitad de la población sólo tenemos problemas con la testosterona ajena, no con la propia.
Mientras la subversión y el ejercicio del poder, tanto uno como otro, sigan siendo asunto de equipos que se enfrentan en el campo de juego, y asunto de testosterona a tope, las cosas no serán diferentes de lo que son ahora.
Sin embargo, yo no le veo solución a eso. Las mujeres resisten y luchan en silencio, no encabezan ninguno de los grupos ni con rifle, ni con toga, ni con teclado, ni con micrófono. No funcionan con el mismo nivel de competitividad y agresividad, y aunque sea sólo por cuestión de matiz y de un poco menos o un poco más, aunque la diferencia no sea grande, hay una línea invisible que pocas veces se sobrepasa.
Si es debido a que la naturaleza humana es inevitablemente así, entonces estamos abocados a la destrucción. Si la testosterona se lleva inevitablemente el gato al agua, entonces la sociedad humana irá son remedio detrás del gato.
Y cuando se inventó el Estado, hace cuatro o cinco mil años, empezó la cuenta atrás.
Y ya no podemos vivir sin Estado, porque eso en sociedades enormemente pobladas y articuladas implica simplemente la mafia en lugar del Estado.
La tecnocracia es una ilusión, y una de las peores. Como la ilusión antigua "el gobierno de los filósofos" o "el tirano benévolo". Y por supuesto, en todos los regímenes políticos se forman facciones o partidos. Un sistema competitivo simplemente permite que se formen y luchen de forma relativamente visible, lo cual es peor sólo para los ingenuos que creen que lo que no se ve no existe. La única mejora posible es más transparencia y competicion mas abierta, y unas reglas de juego que no den poder a los aparatos. Los aparatos se niegan a aceptar eso, por supuesto. Por eso las leyes electorales son como son, por ejemplo.
Por esta nota:
anónimo13 Marzo 2009 - 2:25pm
Gracias!
Gracias
fjmartin13 Marzo 2009 - 1:25pm
Carlos, una vez más, ha sido un placer leerte.
Evangelizar
dpardo13 Marzo 2009 - 11:58am
Ayer asisti a la charla tras haber leido el aviso en Kriptopolis, y la verdad es que me parecio que habia poca gente para el nivel y lo interesante del tema. ¿Falta de difusión?
Le pregunte a Carlos que se podia hacer para conseguir que el gran publico diversifique mas sus fuentes y no acceda a los grandes portales de siempre. Me respondio que "No podemos quedarnos en nuestra atalaya tecnologica, y que debemos informar y transmitir a nuestro circulo cercano, nuestros conocimienos". Me gusto la respuesta.
El salir de nuestra atalaya, asi como asistir a charlas te hace sentir parte de un grupo, te reafirma en tus ideas, al ver que no estas solo, y te empuja a la lucha. (Es parecido a cuando sales de un buen concierto)
Como dijo Carlos:
"No podemos quedarnos simplemente ante la pantalla consumiendo informacion"
Dejo otros datos, aproximadamente habria unas 40 personas, de ellas 6 eran bloggers y otros 3 de medios convenvionales de comunicación.
Buen comienzo (y gran artículo)
Jose.Lucas13 Marzo 2009 - 11:00am
Sí señor, un buen comienzo (para un gran artículo). Yo soy abogado escéptico: espero que a mis clientes les sirva lo que hago y que ellos sí tengan la fe en el Derecho y en la Justicia (de a pié y la grande) que a mí me falta.
¿Una sociedad o millones de individuos?
anónimo13 Marzo 2009 - 9:54am
Siempre, los grandes avances (y las grandes barbaries) de la humanidad se han llevado a cabo por enormes grupos de personas coordinados (a veces en dos o más bandos).
Nadie ha hecho historia por si sólo.
Y siempre, detrás de esos movimientos ha habido un ideólogo que ha sincronizado a las masas, cuyos individuos no se sentían como tales, sino como parte del todo.
Son esos ideólogos e inspiradores los que disparan el verdadero poder, que es el de la masa humana.
Cualquier animal mínimamente inteligente siente un tremendo y profundo pavor por una masa humana, porque saben -tras siglos o milenios- que es la vuerza viva más potente.
Luego ha llegado toda esa corriente cultural que ensalza al individuo frente a la masa. Quizás fuera Freud y otros tantos, que han sido mal interpretados: si conozco el funcionamiento del alma humana, podré controlar la humanidad. Y no es así, lo que podrás es controlar a cada humano, por separado. Y eso es lo que hacen, y lo que ha provocado que nos cueste mucho sentirnos como masa humana y desplegar el poder.
Quizás los últimos que hayan entendido realmente la naturaleza, no del hombre sino de
los hombres hayan sido los líderes de la priemra mitad del siglo XX, desde Churchill a Hitler, pasando por Lenin o Stalin. Supieron movilizar masas humanas.
Por otro lado, antes hacían falta cientos o miles de personas para hacer cualquier gran obra: desde pirámides hasta palacios, catedrañes puertos o ciudades. Ahora no: ahora pequeños grupos reducidos e independientes son los que cooperan sin sentirse realmente implicados con el proyecto global (preguntad a la gente de Recursos Humanos cuál es el gran problemas de las grandes empresas).
El sueño de la anarquía es que la gente, de forma espontánea, se organice y movilice por el bien común. Pero no funcionamos así, ni creo que lo hagamos en los próximos 200 o 300 años.
Seguimos necesitando líderes que nos inspiren. Otro asunto es si nos inspirarán para levantar catedrales o para cavar trincheras.
¿Dónde queda el P2P en todo esto?
Pues que es mentira, no existe el P2P como lo pintan. No hay intercambio espontáneo entre particulares, porque entre medias hay una organización que lo orquesta todo.
Me molesta muchísimo esa falsa ilusión de anarquía y libertad: ni el MP3 es libre, ni el MP4, ni el CD o el DVD, ni el sistema operativo del ordenador, ni la conexión de datos, ni nada. Es un invento, un invento que ha llevado a la gente a gastar mucho más en música y películas que lo gastaba en los 80. Y que ha dado la excusa perfecta a las gestoras de derechos de autor para incrementar sus ingresos, y que ha reducido brutalmente la oferta cultural. Y probablemente, hasta la manta haya financiado los atentados del 11M.
Seamos sinceros: no queremos libertad; queremos pan y circo, y eso es lo que tenemos.
Pues por lo que a mi me toca...
Fernando Acero13 Marzo 2009 - 1:53am
Me siento orgulloso de haber pertenecido y de pertenecer a Hispalinux y sobre todo, de haber tenido la oportunidad de haber sido partícipe de este cambio en la sociedad y esa lucha junto a personas increíbles en méritos y circunstancias, luchando por el conocimiento, la cultura, las libertades en la Red y por supuesto y principalmente, por la promoción del uso del SL, siendo vocal de Hispalinux durante dos legislaturas y socio de a pie durante otra.
Esta es una de las cosas por la que mis hijos me consideran un "gran tipo" y de verdad, es curioso, eso de haber sido parte de la historia y más, si es para algo bueno. Atrás quedaron cientos de conferencias y reuniones, incluso algunos buenos amigos perdieron la vida en el camino. Pero también es cierto, que atrás quedaron los resultados de tanto trabajo e ilusión, como Extremadura, verdadero referente internacional del SL.
Pero no debemos olvidar, que todavía queda mucho trabajo por hacer, como exigir que se cumpla la Ley 11/2007 y que todo el mundo pueda usar el software que desee para relacionarse con la Administración, una libertad más por exigir y lograr y que todavía, a pocos meses de que se acabe el plazo legal, estamos lejos de obtener.
Corta reseña la de Don Carlos para tan grande trabajo, pero es de agradecer, que Don Carlos, alguien grande por méritos propios, reconozca los méritos de esta asociación que somos muchos. Gracias Don Carlos por este reconocimiento, que sinceramente, me ha emocionado. Me hubiera gustado haber podido asistir a la conferencia, desgraciadamente no me ha sido posible por motivos de salud, pero seguro que ha sido un éxito rotundo, como siempre, un lujo.
Un saludo, Fernando Acero
Chapó!
anónimo13 Marzo 2009 - 1:28am
En los muchos años que llevo siguiendo Kriptópolis (ya recibía los boletines informativos en mi e-mail), es la primera vez que me he visto con ganas de postear una respuesta.
Como no me sirve de mucho levantarme y aplaudirte, quiero mandarte desde aquí mi más sincero reconocimiento al trabajo que te habrá supuesto elaborar el presente artículo; y por otro lado, apoyar totalmente las posturas que en el mismo describes.
Creo que tanto a mi generación (que superamos los 30), como a las que han venido después de mi, se nos ha olvidado que tenemos que ser protagonistas de nuestro tiempo e involucrarnos en construir una sociedad tal y como nosotros entendemos que tiene que ser. No podemos pretender que nos den todo hecho, o esperar que sean los que tienen la sartén por el mango los que busquen construir un sistema social "justo".
Y no basta con intentar cambiar las cosas en la Red. Debemos entender que, a pesar de las posibilidades que brinda la Red, en la actualidad sólo es accesible a una "minoría" social y además de esa "minoría conectada", sólo un grupo aún más reducido la utiliza para intentar buscar información de valor. Debemos aprovechar la Red, como sistema de comunicación, no como sistema de transformación.
Hay que meterse en la cabeza, que para cambiar las cosas hay que "luchar" en las calles: llenarlas de ciudadanos descontentos que demuestren a los gobernantes que no basta con pedirnos el voto cada cuatro años. Sin embargo, el individualismo creciente que hemos venido experimentando en los últimos años, y la comodidad de nuestros hogares hace difícil que nadie salga a luchar por unos derechos que son para todos.
Bueno, que me hierve la sangre, y el que has escrito el artículo eres tú. Lo dicho, ¡Enhorabuena por el pedazo de artículo que te has currado!
Gracias por esta reflexión,
thorin13 Marzo 2009 - 1:16am
Gracias por esta reflexión, es tan brillante como pesimista, pero como siempre queda la difícil pregunta ¿Qué podemos hacer?
Esta claro que no se puede defender Internet desde el propio Internet, los políticos y las empresas que son los problemas, la mayoría de ellos no entiende este universo, solo les parece interesar su propio lenguaje: los votos y los beneficios respectivamente. Así que habría que insistir en hablarles en ese idioma, ya que entonces igual si que nos harían caso.
Internet no sera nunca la encarnación de las utopías, pero habrá que evitar que se convierta en la peor de las distopías.
Otra Democracia Es Posible?
anónimo12 Marzo 2009 - 11:48pm
Existió en España una ciberacción divertida e interesante para movilizar a millores de cibernautas apáticos, pero lamentablemente desapareció sin dejar rastro.
http://otrademocraciaesposible.net/foros/
Estos foros, hoy inexistentes, fueron un ejemplo de Democracia Directa llegando a presentar Candidaturas On-line sin más requisitos que enviar una simple copia del DNI por correo.
Ignoro las causas que llevaron a aquellos internautas a abandonar la iniciativa OtraDemocraciaEsPosible... pero los echo mucho de menos en estos tiempos que corren, y deseaba rendirles un pequeño homenaje en este comentario.
Saludos.
Por lo que se ve, no
anónimo12 Marzo 2009 - 11:58pm
¿Desaparecieron, no?
Nada puede cambiarse desde un sillón y un PC.
Al poder eso le resbala.
Bueno, no siempre...
anónimo13 Marzo 2009 - 11:08am
En ocasiones las cosas funcionan, muchos nos involucramos seriamente en el desarrollo de una Ley que considero muy importante para la libertad en la Red, la de acceso electrónico de los Ciudadanos a la Administración.
Creo que ahora tenemos una Ley algo mejor ya que nos involucramos en ella y casi todo se hizo desde un sillón y un PC, mediante artículos y correos. También, gran parte del trabajo para evitar la aprobación de las patentes de software en Europa, se hizo desde un sillón y un PC. Pero hemos tenido más casos en los que la Red ha logrado polarizar opiniones y éstas han llegado a los políticos.
Está claro que no se puede hacer todo desde un PC y sentando en un sillón, pero sí gran parte.
Es cierto que hay un riesgo, de ese ya he hablado también, se llama Brecha Democrática, y aquí tienes un artículo en el que hablo de ella:
http://derecho-internet.org/node/300
Supongo que la única forma de defenderse de esa brecha, es siendo inteligente ante una urna y votar en conciencia, no al que no me escucha o al que solamente me escucha en campaña.
Un saludo, Fernando Acero
¿Seguro?
anónimo13 Marzo 2009 - 8:43am
Seré un idealista o un utópico, pero siempre sostengo y sostendré que hay una posibilidad de apretar la tecla correcta en el momento correcto. Todo es saber cuál y cuándo, y también a quién.
De pensar lo citado es posible que Rose Parks se hubiese movido a los asientos de atrás y el hoy no sería como es hoy.
Quizás al poder no le gustó la idea...?
anónimo13 Marzo 2009 - 12:12am
Desaparecieron pero de un modo extraño... jamás quedó muy claro a qué se debió su final.
Mientras estuve allí discutimos hasta la saciedad sobre si ocupar o no ocupar el escaño.
Quienes se movían en aquella época tenían clara su 'integridad' y no querían en absoluto convertirse en 'parlamentarios'... quizás no fue el momento oportuno... quizás alguien desde algún lugar desmontó esta IDEA 'peligrosa' para los Partidos Políticos?
Sin embargo creo que casi todas las cosas que afectan a la Ciudadanía se cambian desde un sillón... lamentablemente es así.
Salud.
Bueno, es fácil
anónimo24 Marzo 2009 - 9:55am
Bueno, es fácil: suscríbete a la lista de distribución y manda un email a ver quién responde. Si no responde nadie simplemente crea una nueva página y comienza todo de nuevo. Estoy seguro de que mucha gente está en tu misma posición de no saber qué pasó y querer continuar con ese proyecto. Seguramente se te sumarán y la idea resurgirá rápidamente. Una vez hecho eso podrás ver por tí mismo cómo evoluciona la cosa y si hay presiones para cancelarlo o simplemente aburrimiento y abandono de los participantes.
Como sea, espero que en este caso informes paso a paso de los resultados para que pase lo que pase, se informe a los demás en lugar de desaparecer silenciosamente.
Gracias...
anónimo12 Marzo 2009 - 11:36pm
Carlos, gracias por hacer resúmenes como estos.
Aunque no soy español (Cubano y en Cuba) sigo muy de cerca estos temas y tu blog, desde hace ya unos añitos.
Gracias por artículos tan geniales como estos...
Saludos.