Para hacernos una idea de la potencia que tiene la virtualización, baste reflexionar sobre un aspecto.
Xen permite mover un sistema operativo invitado y sus aplicaciones en ejecución de un servidor a otro para balancear la carga. ¡Y todo ello con el sistema en funcionamiento!.
Sólo hay una interrupción imperceptible del servicio de unos 50 milisegundos.