Cantabria es una región diminuta, pero muy curiosa. Pese a que hace cien años que llega tarde absolutamente a todo, vive una especie de ilusión que le induce a creer que lo más importante del mundo es poder darse un paseo por Reina Victoria, con la mirada absorta en las playas de fina arena. No es de extrañar por tanto que cualquier cosa que suene a innovación sólo provoque desconfía y desdén, como si de algún modo amenazara con romper el hechizo...

En 1996, el hoy editor de Kriptópolis trataba de abrir brecha con Internet en esta región adormecida, a las órdenes de un empresario -cómo no- extranjero: charlas, presentaciones, cursos y demostraciones gratuitas para acercar Internet a la gente de Cantabria. Huelga decir que todo aquello acabó como el rosario de la aurora. Nunca olvidaré la indiferencia, el gesto escéptico -cuando no hostil- y la sonrisita irónica de muchos de mis conciudadanos cuando se les explicaba que el futuro (el suyo y el de la región) pasaba por entender y aprovechar la Red.

Hoy, diez años después, en Cantabria, como en el resto del mundo, ya no hay que convencer a nadie de lo que Internet representa. Desde los medios de comunicación a las instituciones políticas y financieras, pasando por el escaso tejido empresarial de la región, todos se han apuntado al carro. Inversiones millonarias, acompañadas de toda la parafernalia publicitaria al uso, parecen demostrar que -por fin- lo han entendido. Sin embargo, las estadísticas les enfrentan a una realidad que probablemente a muchos les siga resultando incomprensible.

Y es que, aparcando por un momento mi habitual desconfianza ante la validez de cualquier ránking en tiempo de burbuja, he de reconocer que -con todos sus defectos (ya que dudo mucho que favorezca a Kriptópolis una clasificación basada en el uso de una barra, sólo disponible para Explorer y que transmite datos de navegación en tiempo real)- suele considerarse a Alexa como el referente en este tipo de asuntos.

Pues bien; Alexa sitúa ahora mismo a Kriptópolis como el primer web de Cantabria, por delante del decano de la prensa escrita y de todos los webs institucionales y de cualquier otro tipo de esta región.

Ranking Alexa Cantabria

Seguramente no le importa a nadie (y mucho menos a los cántabros, siempre tan ensimismados en su barbimundo), pero para mí, diez años después, es un motivo de satisfacción, que quiero compartir con todos vosotros, que sois, en última instancia, quienes lo hacéis posible.

Espero que sirva también de esperanza a quienes, en el camino, se ven muchas veces tentados de arrojar la toalla. Si Kriptópolis ha logrado ser profeta en una tierra tan árida en lo tecnológico como ésta, seguro que muchos también podéis.

Y es que en Internet, como en la vida, el que resiste gana.