Esta crisis esta causando estragos. Para sobrevivir no solo será necesaria la cria de gallinas en casa, sino que muchos, para compensar los recortes en su presupuesto familiar, se ven obligados a ir de caza.

Sin duda, un elefante troceadito y metido en el congelador proporcionará el aporte de proteinas necesario durante el largo verano que se avecina.

De todas formas, la caza es arriesgada, y los aprendices de cazador o los cazadores adultos sufren de vez en cuando algún que otro percance. Nada que no pueda superar tan aguerrida familia.

Menos mal que aun existen territorios próximos que permiten tan noble actividad.

La caza en Botswana
Cuenta con una inmensa variedad de especies cinegéticas —aunque la pieza reina es el elefante, seguido del leopardo, del búfalo y de los antílopes—, lo que unido a la escasez de cuotas de caza que concede el Gobierno y al alto nivel de los servicios ofrecidos (como alojamientos en campamentos de tiendas de campaña o bungalows, con todas las comodidades), hacen del país un destino sólo para los más exigentes.