Se me abren las carnes cuando leo prendas como ésta:

En primer lugar, dudo que las multinacionales tengan nacionalidad alguna (es una figura retórica: en realidad no dudo). Pero es que aunque esta empresa fuera netamente española, no acierto a ver por qué habríamos de confundir los intereses de sus accionistas con los de España. Lo único que Repsol hace por mí es proporcionarme uno de los gasóleos más caros de Europa.

Pero el neolenguaje tiene estas cosas. El mismo gobierno que somete sus presupuestos a las conveniencias de otros países o mercados y sacrifica a sus propios ciudadanos en los altares del neoliberalismo, es calificado sin ningún pudor de "patriótico" cuando sale en defensa de una megacorporación transnacional.

¿Declararemos la guerra a Argentina? No si eso supone la repatriación de Messi.