En la tarde del 6 de enero de este año, miembros del Servicio Secreto de Estados Unidos, agentes de la Policía Local de Boston y efectivos de la seguridad del Instituto Tecnológico de Massachusetts (el prestigioso MIT) persiguieron a un joven que huía por el campus universitario a lomos de una bicicleta hasta que fue detenido. ¿El delito del joven? Acceder a la red del MIT con un ordenador para descargar 4,8 millones de artículos científicos. No es el argumento de una película, el Gobierno de EEUU pide 35 años de cárcel para este activista de la llamada libre información.