Según informa Cinco Días, en palabras de Jordi Sevilla, ministro de Administraciones Públicas, "Por poder, podría servir incluso de tarjeta VISA". Fuentes gubernamentales señalan que en principio no está previsto que el chip contenga datos de carácter médico o laboral, y se ceñirá a la identificación (incluyendo firma manuscrita y fotografía digital) y a certificados de autenticación para la gestión en Internet.