Hoy estaba haciendo la compra en un centro comercial, y mientras esperaba “turno” para pagar, en la caja del al lado, a menos de 2 metros, se desarrollaba la siguiente escena: una pareja joven trataba de acoplar los horarios de entrega a domicilio con sus propios horarios.
Debido a esto, me he enterado sin quererlo ni esforzarme en lo más mínimo: de su dirección completa, del nombre, apellidos y teléfono móvil de él, los mismos datos de ella, su número de teléfono fijo, en que horarios no están y en cuales está una chica que les va a limpiar la casa...
A veces los descuidos se producen de la forma más tonta y simple. Si yo tuviera mala intención, que ni la tengo ni me acuerdo ya de ninguno de los referidos datos, lo tendría de fácil a muy fácil ir a robar, incluso haciéndome pasar por el repartidor del centro cuando sepa que solo va a estar la chica que limpia.
Pero claro, si tienes que dar datos del domicilio y teléfonos de aviso en público, como es el caso, ¿qué otra solución te queda? ¿Llevarlo escrito en un papel, dárselo al empleado y una vez tomada nota pedir que lo devuelva?
No pretendo encontrar la solución claro está, solo quería compartirlo.