Ayer estaba comprando en una tienda que se llama Sfera. Pertenece a El Corte Inglés (no, no es publicidad). No llevaba dinero encima y usé la tarjeta de crédito. A la hora de firmar, la dependienta colocó la factura de la firma encima de un aparato que no supe identificar en primera instancia.

Inmediatamente después de haber firmado, pensé que podría ser una tableta digitalizadora (hay que ser comprensivos conmigo: solamente las he visto en catálogos).

Le pregunté a la dependienta y, efectivamente, era una tableta digitalizadora. En ese momento no supe muy bien cómo reaccionar. Claro que no me hizo ninguna gracia que una tienda tenga una copia en el ordenador de mi firma, junto con todos los datos de mi tarjeta de crédito.

Si hubiera reparado en dónde era donde estaba firmando, hubiera sacado dinero del cajero que había al lado de la tienda y no hubiera tirado de tarjeta.

Total, que desde entonces estoy con el problema en la cabeza porque, teniendo todos los datos de la tarjeta, y una copia de la firma, realmente pueden poner los gastos que les apetezca, por un lado. Por otro, no conozco la seguridad que puedan tener y si esos datos están protegidos (espero que sí).

Por lo pronto, estoy decidido a no volver a pagar en esa tienda con la tarjeta (no creo ni siquiera que vuelva a entrar) y a mirar con lupa todos los gastos que me lleguen.

Sí, ya sé que las empresas se venden nuestros entre ellas y que estamos constantemente en el punto de vista de cazadores de información, pero esto de que copien en ordenador nuestra firma no me gusta nada.

En fin, no sé si estoy siendo demasiado paranoico o qué.

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Un salido, perdín, un salodo.

Julio.

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