Francia, país que hasta fechas muy recientes padecía una de las legislaciones más restrictivas sobre criptografía del mundo civilizado, se acaba de colgar otra medalla en el terreno de las limitaciones a la información sobre seguridad informática, al condenar un tribunal francés a Guillaume Tena, más conocido por Guillermito.

¿Su "delito"? Haber informado sobre detalles relativos a una vulnerabilidad encontrada en un programa antivirus...

Afirma Guillermito en su web:

"Se acabaron las demostraciones sobre debilidades en programas de seguridad. Ahora está prohibido en mi país. El 8 de Marzo de 2005 he sido condenado por mostrar fallos en un programa antivirus y publicar programas, a modo de prueba de concepto, para demostrarlos. Eso es exactamente lo que hice en una docena de programas de esteganografía, que a menudo contenían agujeros de seguridad tan grandes que podrían ser atravesados por un camión.

Así que ahora tendrán ustedes que creer a los editores de folletos de marketing. Bienvenidos a Disneylandia. Todos los programas esteganográficos son perfectos, supersólidos, irrompibles, indetectables, sin bugs ni fallos. Son todos perfectos. Utilícenlos. Ja ja ja. Menudo chiste."

No estará de más recordar que en España la última modificación del Código Penal introdujo un nuevo delito: informar sobre vulnerabilidades, incitando -eso sí- a lograr el acceso. ¿Cuánto tiempo habrá de pasar hasta que la jurisprudencia empiece a determinar hasta dónde alcanza esa "incitación"? ¿Quién será aquí el primer denunciado por el mero hecho de informar?