La prestigiosa e influyente revista The Economist ha publicado hace unos días un artículo donde critica duramente el futuro uso de RFID en los pasaportes.

Dice The Economist: "Hay motivos de preocupación. Por un lado, los datos de esos chips serán legibles a distancia, sin que el portador lo advierta. Y además, a causa de la insistencia norteamericana, tales datos no serán cifrados, así que cualquiera que disponga de un lector -ya sea funcionario, comercial, delincuente o terrorista- será capaz de comprobar los detalles relativos al portador del pasaporte. (...) Finalmente, su introducción ha sido terriblemente apresurada, arriesgándose a futuros fallos."...

El resto del artículo tampoco tiene desperdicio, repasando incluso la utilidad de contramedidas como las jaulas de Faraday o los cerrojos electrónicos que podría implementar la Unión Europea.

Más información: