Con el fin de combatir la piratería de sus productos, antes de que acabe el presente año Microsoft exigirá a sus clientes que permitan verificar que su copia es auténtica antes de poder descargar parches de seguridad y herramientas adicionales para el sistema operativo.

Un experto afirma que no es responsabilidad de Microsoft proporcionar seguridad a los usuarios de copias piratas. Sería como si el comprador de un Rolex falso esgrimiera la garantía de la marca si el reloj dejara de funcionar. Sin embargo, también reconoce que un falso Rolex roto no afecta a la seguridad de los Rolex auténticos, algo que sí puede ocurrir con los ordenadores...

Aunque Microsoft es libre de afirmar que la piratería de sus productos le supone graves pérdidas, también existe cierta corriente de opinión en el sentido de que precisamente a la piratería podría deber gran parte de su posición monopolística en los mercados.

Con respecto a la política de difusión de parches de seguridad, Bruce Schneier ya afirmó aquí que Microsoft haría bien en permitir que todos los sistemas Windows (y no sólo los de usuarios legítimos) pudieran acceder a parches y actualizaciones, ya que ello redundaría en una mayor seguridad general.