Hace casi dos años compré un ordenador de sobremesa HP Pavilion. No me gustó nada que viniera con Windows XP preinstalado y sin CD (claro que menos aún me gustó que el disco duro vagara suelto por el interior del aparato, aunque eso lo solucionó El Corte Inglés cambiándome el ordenador completo).

Como sabéis viene siendo habitual ese sistema: entregar el nuevo ordenador con Windows XP preinstalado pero sin el disco correspondiente. De paso, te comen una partición primaria con la partición de recuperación, algo que si piensas tener al menos una partición lógica, te deja tan sólo con dos particiones primarias disponibles. Pero no sólo eso: si quieres reinstalar el sistema has de grabarte tu propio DVD de recuperación (previo pago, claro, del correspondiente impuesto titiritero).

Por si fuera poco, el DVD de recuperación incluye el sistema tal como lo concibió el fabricante del ordenador, es decir, con utilidades que nunca emplearás, conexiones predefinidas a proveedores de Internet que no necesitas y versiones de evaluación de software que has de comprar pasados treinta días (entre ellos, nada menos que el antivirus).

Cómo liberarme de todo esto y utilizar mi ordenador como me dé la gana sin perder el Windows XP que pagué, me lleva rondando la cabeza desde el primer día. Quizás por eso cuando descubrí XP ISO Builder pensé haber dado con el Santo Grial...

Se trata de un programa de poco más de un mega que dice permitirte construir un disco de instalación de Windows XP a partir de tu partición oculta o disco de recuperación. Pero no sólo eso. También te permite integrar en ese disco los Service Packs y parches de que dispongas, configurar una instalación desatendida, retirar cosas que nunca utilizarás, incluir los drivers que vas a necesitar, extraer y recordar tu key de Windows XP, etc, etc, etc.

Hasta aquí lo bueno. Lo malo es que el programa es de origen alemán y su traducción al inglés es floja e incompleta, por lo que las instrucciones no siempre son fáciles de entender. Además es sólo una beta.

Sin embargo todos esos inconvenientes no me desanimaron, ni tampoco la opinión de quienes aconsejan tirar por el camino del medio y hacerte con una copia pirata de XP (¿por qué, si ya he pagado la mía?).

Así que me puse manos a la obra pero, quizás debido a mi proverbial estupidez, no he logrado mi objetivo. Y no sólo eso: también me he cargado mi partición de recuperación, por lo que ya sólo dispongo del correspondiente DVD de recuperación, que se niega a funcionar por no existir ya la dichosa partición de los cojones.

En mi inexorable camino al desastre habré malgastado unos diez DVDs (lo que multiplica también por diez mi pago de impuesto titiritero), pero he visto cosas que vosotros no creeriáis (al estilo Blade Runner ;). Por ejemplo: XP ISO Builder extraía Windows XP de mi disco y se empeñaba en considerarlo XP Professional (cuando en realidad es una vulgar Home Edition). Ya sé que la diferencia entre ambas versiones son sólo un par de bits, pero eso me ha hecho pensar qué es lo que en realidad venía en mi disco duro. Pero hay más: XP ISO Builder te permite extraer también la clave de tu copia de XP, de forma que en una instalación desatendida no tengas ya que teclearla. ¿Por qué XP ISO Builder se empeñaba en incluir una clave (siempre la misma) que no es la que viene con mi ordenador?

Amigos; en una de mis jugadas con XP ISO Builder -no sé ni cómo ni por qué- el programa decidió escribir sobre mi partición de recuperación, lo que la dejó inservible. Por tanto el día (supongo que no muy lejano) en que mi XP caiga de nuevo, no podré recuperar el XP por el que pagué. Vale, culpa mía y de mi estupidez (y del vendedor fabricante por no darme un disco como dios manda, ¿o no?)

Tiempo de conclusiones. Andaros con tiento si usáis XP ISO Builder (sobre todo si no sabéis alemán para moveros por sus foros), pero si podéis concebir alguna explicación para lo que me ha ocurrido con Home/Professional y el CD Key os estaré muy agradecido.