Se veía venir. Ya no son sólo las campañas marquetineras de un banco que anuncia su nueva hipoteca con una pintada "revolucionaria" de diseño, no. El incidente de Sony, pillada en falso mientras jugaba a hacker-cracker, confirma una tendencia que lleva años de progresión imparable.

Porque hace años que los hackers se nos fueron a las multinacionales y cambiaron su potencial creador por un puñado de stock-options. Ahora estamos viendo el resultado: son las corporaciones las que nos jaquean...

Como ante cualquier innovación (contra)revolucionaria el sistema legal está también en jaque y tardará años en asumir la nueva realidad. Pero lo hará. Acabará protegiendo un tipo de intrusión y castigando otro. Tiempo al tiempo. Sólo necesitan inventar otra semántica.

Antes, sus ordenadores nos pertenecían. Ahora es justo al revés.