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El trabajo: ¿maldición bíblica?
Ya sé que cuando el desempleo sume a muchas personas en la angustia o la desesperación no resulta nada popular escribir para desacreditar el trabajo, pero es que hoy no he podido resistirme.
La culpa la tiene un anónimo escrito en Barrapunto que describe -otra vez- la amarga realidad laboral cotidiana de miles de informáticos en éste y otros países. Pero es que además mi propio entorno está lleno de frustraciones similares y -esto es lo curioso- en casi todos los campos de la actividad humana...
¿Por qué existe una disparidad tan enorme entre las expectativas que un día pusimos en nuestros estudios y la realidad cotidiana que luego nos vemos obligados a soportar? ¿Por qué cualquier actividad que se disfruta tanto cuando es una simple afición, acaba convirtiéndose en pesadilla cuando la convertimos en profesión? En definitiva: ¿por qué nos vemos obligados a trabajar como esclavos cinco días a la semana (o más) para poder consumir como locos treinta días al año (o menos) y esos frenéticos fines de semana?
No os pido ideas geniales ni soluciones. Probablemente no existen. Sólo me gustaría saber si experimentáis en vuestras carnes esa aguda frustración que produce tener que hacer un trabajo que no ves reconocido, ni pagado, ni acorde a las expectativas de tu juventud.
Por aquí habrá también muchos informáticos... Si pudieras elegir, ¿volverías a trabajar en lo mismo? Los trabajadores intelectuales -en general- ¿no habéis añorado mil veces el disfrute que os supondría parar de una vez vuestras cavilaciones y realizar cualquier labor física, quizás incluso mejor pagada? Tengo amigos médicos que sueñan con instalar persianas, así que con eso os lo digo todo... ¿Es posible trabajar en-lo-que-te-gusta o una vez se convierte en trabajo deja de gustar? ¿Y qué decir de esos valientes que venden lo que tienen o reúnen sus ahorros y se marchan a Nueva Zelanda, a vivir de lo que va saliendo? ¿Están chiflados o son los únicos cuerdos?
¿Síndrome post-vacacional? Seguro que algo tendrá que ver en el tema que os planteo...
A ver si os pillo reflexivos y me dáis algún feedback... digo, ¡respuestas!




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