Y es muy probable que Microsoft tenga razón esta vez, porque la empresa de Redmond ha solicitado patentes en una progresión vertiginosa a lo largo de los últimos años, pasando de 1.411 solicitudes en 2002 a 3.780 en 2004.

En concreto, Microsoft afirma que el kernel Linux viola 42 de sus patentes, los interfaces gráficos de usuario 65, OpenOffice 45, los programas de correo electrónico 15 y otras utilidades libres violarían nada menos que 88 patentes.

La pregunta del millón es qué piensa hacer Microsoft ahora para defender sus derechos...

La política de la empresa al respecto consiste en exigir a los presuntos infractores (usted y yo, pero también el Pentágono y más de la mitad de las Fortune 500, es decir, de las 500 mayores empresas de los Estados Unidos) el pago de los correspondientes derechos por la utilización de sus patentes. También debería Microsoft exigir royalties a muchos de sus clientes, ya que la empresa ha reconocido en varias ocasiones que muchos de sus clientes utilizan entornos heterogéneos.

¿Deberíamos entonces preocuparnos por las nuevas amenazas que nos llegan desde Redmond?

Lee MacKinnell, de Groklaw, lo tiene muy claro:

El auténtico problema que enfrenta Microsoft en el mercado es que la gente ya odia las tácticas de negocio de la empresa. Lograr que la gente les odie más no suena muy inteligente. Incluso los que paguen por miedo buscaran un modo de alejarse de una empresa que actúa así, ¿no creen? Nadie respeta a un abusón. (...) Y con respecto a pagar a Microsoft por utilizar un sistema GNU/Linux (y yo lo uso), pienso pagarles exactamente la misma cantidad que pagué a SCO.

 

REFERENCIAS:
Microsoft takes on the free world [FORTUNE].
Ooh, ooh, the bogeyman is gonna getcha with his stupid patents. Or maybe not. [Groklaw].