Por Carlos Sánchez Almeida
En este ocaso somos aún antorchas, luz que sobresale en el horizonte. Y, mientras esta muralla resista, seremos custodios de la Palabra divina.
- Así sea –dijo Guillermo con tono devoto–. Pero, ¿qué tiene que ver eso con la prohibición de visitar la biblioteca?
- Mirad, fray Guillermo –dijo el Abad–, para poder realizar la inmensa y santa obra que atesoran aquellos muros –y señaló hacia la mole del Edificio, que en parte se divisaba por la ventana de la celda, más alta incluso que la iglesia abacial– hombres devotos han trabajado durante siglos, observando unas reglas de hierro. La biblioteca se construyó según un plano que ha permanecido oculto durante siglos, y que ninguno de los monjes está llamado a conocer. Sólo posee ese secreto el bibliotecario, que lo ha recibido del bibliotecario anterior, y que, a su vez, lo transmitirá a su ayudante, con suficiente antelación como para que la muerte no lo sorprenda y la comunidad no se vea privada de ese saber. Y los labios de ambos están sellados por el juramento de no divulgarlo. Sólo el bibliotecario, además de saber, está autorizado a moverse por el laberinto de los libros, sólo él sabe dónde encontrarlos y dónde guardarlos, sólo él es responsable de su conservación. Los otros monjes trabajan en el scriptorium y pueden conocer la lista de los volúmenes que contiene la biblioteca. Pero una lista de títulos no suele decir demasiado: sólo el bibliotecario sabe, por la colocación del volumen, por su grado de inaccesibilidad, qué tipo de secretos, de verdades o de mentiras encierra cada libro. Sólo él decide cómo, cuándo, y si conviene, suministrarlo al monje que lo solicita, a veces no sin antes haber consultado conmigo. Porque no todas las verdades son para todos los oídos, ni todas las mentiras pueden ser reconocidas como tales por cualquier alma piadosa, y, por último, los monjes están en el scriptorium para realizar una tarea determinada, que requiere la lectura de ciertos libros y no de otros, y no para satisfacer la necia curiosidad que puedan sentir, ya sea por flaqueza de sus mentes, por soberbia o por sugestión diabólica.
-- Umberto Eco, "El nombre de la rosa"
Orden y caos
No inicio esta conferencia con una cita de Umberto Eco por casualidad. El propio título, “Antorchas en la Biblioteca”, hace referencia a una frase de la obra maestra del semiólogo italiano, nacido –las cosas del destino- en un pueblo italiano llamado Alessandria: “En este ocaso somos aún antorchas, luz que sobresale en el horizonte”.
Nacer en un sitio llamado Alessandria, y ser un apasionado de las bibliotecas acaba por condicionar el carácter de un hombre, hasta el punto que su obra cumbre gire en torno a una biblioteca amenazada por las llamas. Unas llamas que pueden iniciar precisamente aquellos que se consideran antorchas del saber, y que cargan contra Internet cada vez que reciben un doctorado honoris causa...
El tema de la biblioteca en peligro también es recurrente en mis conferencias, pese a que lo más cerca que he estado de Alejandría ha sido gracias a los libros de Terenci Moix, muy especialmente el que parte de un verso de Kavafis: "No digas que fue un sueño". Otro título que también sería muy apropiado para los tiempos confusos que vive Internet, esta gran Biblioteca, hoy en peligro por obra y gracia de los mercaderes de la propiedad intelectual.
Lo cierto es que la idea de una biblioteca universal me ha perseguido siempre, desde muy pequeño: uno de mis recuerdos más lejanos me sitúa perdido en un sofá de escay rojo -muy años sesenta- intentando sostener un pesado tomo de la enciclopedia Larousse. Mudo de asombro al comprender que la única forma de entender las historias era siguiendo las referencias cruzadas entre los distintos tomos.
Es un recuerdo simultáneo al de mi atracción por el caos, que me llevó a recortar las letras de los separadores que permitían clasificar las carpetas de mi tío abuelo. Con la consiguiente zurra de la autoridad competente, fiel defensora del orden alfabético.
Umberto Eco siempre ha creído en la necesidad de una Biblioteca como símbolo del orden, ineludible a su juicio para conservar el conocimiento. A diferencia del catedrático de Bolonia, creo que la única construcción humana capaz de cumplir con tal objetivo es una Biblioteca descentralizada, en la que aparentemente reine el caos.
Hiperenlaces: la “naturaleza” profunda de la Red
El caos es un orden por interpretar, cuya comprensión está vedada a quien necesite pensar de una forma jerárquica, rígidamente estructurada. Los devotos del orden alfabético nunca entenderán la Red, y precisamente por ello pueden causar mucho daño.
En la Biblioteca de Babel todo son referencias cruzadas. Un índice completo es imposible, al igual que su antónimo: el índice de libros prohibidos. Pero no por ello nuestros políticos dejarán de buscarlo, hasta el punto de intentar dañar la Biblioteca.
Sinapsis es un término griego, cuyo significado es enlace. Y la sinapsis neuronal, la forma en que se comunican las neuronas entre sí, es posiblemente el mejor ejemplo biológico para explicar Internet. La “naturaleza” de la Red está basada en la sinapsis de sus neuronas, en sus hiperenlaces.
Nada es casual: si entrecomillo “naturaleza” es porque Internet es una construcción humana, y como tal construcción, carece de otra naturaleza que no sea la que le han dado los arquitectos de sistemas. Coincido con Lessig en este punto: es preferible hablar de la arquitectura profunda de la Red. Pero como me dirijo a políticos, tengo que utilizar un lenguaje sencillo, que ellos puedan entender, desde su simplicidad necesitada de parábolas.
Caótica como la química orgánica, y como la química orgánica, basada en los enlaces: Internet fermenta a diario, y no deja de crecer. No es extraño, pues, que hablemos de su “naturaleza”, dado que se comporta como un ser vivo. Pero sólo lo es en apariencia: lo que está vivo en ella son las personas que la habitan. Sin embargo, hay algo en su arquitectura que la hace saltar como si estuviese dotada de sistema nervioso: la resistencia a la censura.
Lo dijo John Gilmore: Internet interpreta la censura como un daño, y todo su sistema de defensa se sensibiliza para aislar al invasor. Ha pasado cientos de veces, y seguirá pasando. No quieres caldo, pues toma dos tazas: ahí está La Lista de Sinde para demostrarlo.
Perseguir de cualquier forma los enlaces de hipertexto, en tanto que simples enlaces, es perseguir Internet. Y es la forma más sencilla de conseguir la unidad de todas las fuerzas de resistencia en contra de la censura: algo que en cualquier otra circunstancia sería imposible, habida cuenta de las diferencias culturales e ideológicas de las diferentes tribus que conforman la Red.
La Ley Sinde, una enfermedad neuronal
La pretensión del Gobierno Zapatero es modificar el tratamiento jurídico de los hipervínculos de Internet, de forma que puedan cerrarse las páginas que recopilan enlaces a contenidos protegidos por derechos de autor. En lugar de focalizar el problema en la vigente Ley de Propiedad Intelectual –que no define el enlace como comunicación pública de las obras- el Gobierno pretende otorgar competencias a un órgano administrativo, la Sección Segunda de la Comisión de Propiedad Intelectual del Ministerio de Cultura, para que por ésta se determine qué páginas deben ser cerradas.
El sistema mental de nuestros políticos es un triste reflejo de las estructuras jerárquicas donde medran. Unas estructuras jerárquicas, caldo de cultivo de toda corrupción, que les impiden comprender la complejidad de la sociedad-red emergente. En su simpleza, piensan que pueden identificar el índice de libros prohibidos que les permita censurar la Biblioteca. Como quien le quita a un niño el tomo de la letra P de la enciclopedia, para que no pueda buscar la Palabra Prohibida.
No entienden nada. De la misma forma que se aísla al invasor, la propia Red es capaz de restaurar sus sinapsis dañadas, circunvalando cualquier tipo de censura. A la larga, el derroche de fondos públicos no servirá para mucho. Pero eso no quiere decir que la Ley Sinde no sea dañina: cualquier mutilación de la Red puede ser un infinito drama humano, como lo es cualquier abuso del poder sobre la ciudadanía.
Como ya pusieran de manifiesto David Bravo y Javier de la Cueva, la razón última de la reforma es la falta de confianza del Ejecutivo y de los abogados de las multinacionales del entretenimiento en la judicatura española, que no interpreta las leyes como a aquéllos les gustaría. Nada es más manejable que un Gobierno en decadencia, infinitamente más flexible que jueces y fiscales a la hora de adaptarse a las necesidades del verdadero poder.
No me extenderé aquí sobre las razones que hacen de la Ley Sinde una mala ley. Es mucho más esclarecedor leer lo que han dicho de ella los magistrados encargados de aplicarla, los catedráticos que tendrían que estudiarla, o los abogados que habrían de utilizarla. Órganos consultivos y colectivos sociales se han pronunciado extensamente, y exceptuando a una fantasmal Coalición –en la que cada día se hace más difícil la convivencia de intereses entre verdaderos autores y simples intermediarios- ningún jurista de prestigio ha defendido el anteproyecto de ley.
Y ya que menciono la Coalición… Ignoro si el experto en relaciones públicas que la bautizó conoce la Historia: siempre es preferible atribuir a la ignorancia lo que de otra forma sería traición a quien le contrató. No se explica de otra forma tamaña necedad: si te autodenominas Coalición, estás reconociendo que lo que tienes delante es una Revolución que antes o después se convertirá, inexorablemente, en nueva República.
Autores y editores, perdidos en la Biblioteca
Lo divertido de toda esta historia es el origen: el concepto de copia previsto en la Ley de Propiedad Intelectual. Algo que desde el principio es un timo en toda regla.
El primer engañado es el propio autor, al que se le hizo creer que el número de copias se podía controlar, y que su editor siempre le diría la verdad. Peor es el yerro del editor, al que sus asesores le dijeron que se podría perseguir toda copia no autorizada.
Pero no hay peor engaño que el de aquel que se engaña a sí mismo, y llega a construir organizaciones con el sólo objetivo de perseguir la copia: organizaciones despojadas completamente de su objetivo fundacional, la protección del autor, y que sólo aspiran a su propia supervivencia, basada en la represión.
Los impulsores de la Disposición Final Primera de la Ley de Economía Sostenible son charlatanes, vendedores de elixires milagrosos, que han engañado a autores, editores, y aún a sí mismos, para mantener hasta el final una inmensa ficción jurídica: la posibilidad de perseguir o impedir la copia de las obras en cualquier tipo de circunstancia.
Hasta el último jurista español conoce el principio establecido en el artículo 3, apartado 1 del Código Civil:
"Las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos, y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquéllas."
Cuando la realidad social ha permitido que todos los ciudadanos puedan copiar y compartir libremente sus bibliotecas, la norma deviene inútil. En el ámbito de la Propiedad Intelectual, una normativa basada en la persecución de la copia, o del enlace a la copia, no sirve absolutamente para nada.
Un verdadero asesor le hubiese dicho eso desde el principio a sus clientes, en lugar de embarcarlos en una guerra perdida de antemano. Un verdadero asesor hubiese buscado vías alternativas para conseguir que autores y editores pudiesen seguir viviendo de su trabajo. Pero hace tiempo que dejaron de ser asesores, para convertirse en asesinos de ideas: un ejército mercenario que ha acabado por imponerse a aquellos que lo contrataron, en un verdadero golpe de estado editorial.
Otra propiedad intelectual es posible
El objetivo de la Ley Sinde no es otro que cerrar, a cualquier precio, las llamadas “páginas de enlaces”. Webs cuyo contenido fundamental son enlaces a archivos compartidos por los usuarios, que en buena parte son copias de obras protegidas por derechos de autor.
Se parte de un presupuesto erróneo: un número finito de páginas, cuantificado en aproximadamente 200 páginas por los impulsores de la censura. Y se olvida de la médula del problema: el hecho evidente de que las copias seguirán existiendo, multiplicándose hasta el infinito, al igual que los enlaces.
El principal error reside en la errónea percepción del problema: la copia. Si cambiamos la perspectiva, se puede abordar la complejidad de otra forma más favorable para llegar a una solución de consenso.
Y es que el verdadero problema no es la copia. El verdadero problema es considerar la copia como la protagonista del derecho de autor, cuando el único protagonista, el protagonista absoluto, no puede ser otro que el propio autor.
La industria musical, cinematográfica, editorial y del videojuego gira en torno a un concepto erróneo: el de producto. Hay otra forma de enfocar el problema: entender que se trata de una industria de servicio. Servicio al autor y a su público.
Como he explicado anteriormente en varios artículos, el futuro de la industria pasa por poner en contacto al autor con su público, en el menor tiempo posible. En un mundo globalizado y digitalizado, la velocidad es primordial, y en consecuencia, toda la cadena económica debe basarse en la inmediatez. El editor que consigue ofrecer al público un modelo de acceso inmediato a las obras, aleja al público de cualquier canal alternativo. Si algo no puede permitirse la sociedad actual, es perder el tiempo.
Una profecía cumplida
Empecé esta conferencia hablando de Umberto Eco, y he de acabar hablando nuevamente de él. Porque frente a los bibliotecarios dogmáticos, esclavos del orden, todos y cada uno de nosotros somos un pequeño y caótico Adso de Melk: todos y cada uno de nosotros podemos evitar el incendio de la mayor Biblioteca creada por el espíritu humano.
Umberto Eco no lo sabía entonces, pero él profetizó la Biblioteca que hoy es Internet. En el año 1981 pronunció una conferencia en la Biblioteca Comunale de Milán, bajo el título “De Biblioteca”. Al final de la conferencia, Eco –sobre todo, eco de Borges- define lo que para él sería la Biblioteca ideal. Evidentemente, no podía imaginar los chats, los twitters ni los facebooks. Pero como en la vieja caverna, todo estaba ya contenido en la Idea: de la Rosa original sólo nos queda el nombre. La Biblioteca:
Si la biblioteca es, como lo quiere Borges, un modelo del universo, procuremos transformarla en un universo a medida del hombre, e insisto, a medida del hombre significa también alegre, aún con la posibilidad de tomarse un capuchino, y con la posibilidad de que dos estudiantes se sienten una tarde sobre el sofá, no digo para darse indecentes abrazos, sino para llevar a cabo parte de su coqueteo en la biblioteca, mientras toman o devuelven a los estantes algunos libros de interés científico; es decir, una biblioteca que despierte el deseo de visitarla y se transforme gradualmente en una gran máquina para el tiempo libre, como lo es el Museum of Modern Arts donde se puede ir al cine, pasear por el jardín, mirar las esculturas y consumir una comida completa. Sé que la Unesco está de acuerdo conmigo: “La biblioteca... debe ser de fácil acceso y sus puertas deben estar abiertas de par en par a todos los miembros de la comunidad, quienes podrán usar libremente de ella sin distingos de raza, color, nacionalidad, edad, sexo, religión, lengua, estado civil y nivel cultural”. Es una idea revolucionaria. Y la alusión al nivel cultural requiere también una acción de educación, de consejería y de preparación. Y finalmente el otro punto: “El edificio donde funciona la biblioteca pública debe ser central, fácilmente accesible aún a los inválidos y abierto en horarios cómodos para todos. El edificio y su amueblamiento deben ser de aspecto agradable, cómodos y acogedores; y es esencial que los lectores puedan acercarse directamente a los estantes”.
¿Lograremos transformar la utopía en realidad?
La utopía ya es realidad, y se llama Internet. Una inmensa Biblioteca abierta a todos, una gran máquina para el tiempo libre, un lugar donde convivir y aprender, accesible a los discapacitados. Un lugar que atesora todo el conocimiento humano.
Y un lugar que hoy está en peligro, amenazado por el peor de los dogmatismos jerárquicos: el que surge de la obediencia y la estupidez.
Todos y cada uno de nosotros podemos evitar este incendio.
Madrid, 3 de marzo de 2010.
Ya me he perdido, pero siempre pago yo
lilds24 Marzo 2010 - 8:46pm
He comenzado a leer todos los comentarios que han puesto y la cosa iba bien, hasta que empezaron a hablar de la red, de bits y bytes, y me perdí.
Pero simplemente como usuaria de internet, yo tengo una duda.
Las redes sociales son para "alguien" el negocio del siglo, pero... y si nos hacemos la idea de que esa red social no esta en un ordenador sino, como hasta hace poco era lo normal, en la calle- ¿Que pasaría si yo compro un libro, se le dejo a un amigo, que a su vez se lo deja a un amigo, y así sucesivamente, hasta que, como solía ser habitual, yo pierdo el libro?. No creo que el autor se hubiese mosqueado conmigo, ni me hubiesen puesto ninguna multa por no tener el libro a buen recaudo.
Entonces, ¿que culpa tenemos los usuarios si hoy en día sucede lo mismo pero, gracias a la tecnología, eso proceso es mil veces mas rápido?. Además de que puedo tener muchos más amigos.
No deberían, en todo caso, como de hecho ya lo hacen, adaptarse a las nuevas tecnologías.
Yo no he visto, tanto follón, por las ventanas emergentes acosadoras que al final terminas aceptando y luego te llega a casa una factura enorme por no sé que mensajes que tú has recibido. Las compañías telefónicas no se hacen responsables, mandé ud. un carta a no se quien, no se donde, y no se como. ¿Por qué no les cierran las páginas, a los que permiten ese tipo de estafas? ¿Será porque en ese caso quien pierde dinero es servidora?
Siempre la misma hipocresía moral
Salto Cualitativo y Salto Cuantitativo
Calario7 Abril 2010 - 1:46pm
¿De verdad que no entiendes la diferencia?
Te pongo un ejemplo: la lavadora ¿Cuál es la diferencia entre lavar a mano un calcetín o lavar 100 calcetines a máquina? El proceso de lavado puede parecer similar, pero sólo si uno es muy corto de miras. Como todo proceso, se define un principio y un fin para el mismo. En el caso de la lavadora puedes definir ese ciclo de forma sencilla.
Pero esto siempre es una simplificación, porque el proceso puede ser ampliado por el principio o por el final todo lo que quieras. En el caso del calcetín, puedes comenzar el ciclo con la apertura del grifo o con la puesta del calcetín en el pie (si no lo ensucias no lo lavas). Además, cualquir proceso necesita recursos, y en el caso del lavado a mano y el lavado a máquina hay recursos iguales (agua) y otros diferentes (electricidad).
Para poder prestar un libro a un amigo (ya sea física o electrónicamente) ¿qué necesitas? ¿qué recursos son similares y qué recursos diferentes?
En el caso del calcetín, hay algo común: el calcetín. En el caso del libro ¿realmente son iguales el libro electrónico y el físico? Como vas viendo, aunque desde el punto de vista metafísico sean la misma cosa ambos libros, en el plano físico no tienen nada que ver.
Si, como acabas de ver, hay un salto cualitativo, y además lo hay cuantitativo ¿de verdad crees que son equiparables el préstamo de un libro físico y el de un libro electrónico?
Esta idea tuya es la misma que tiene gente como la ministra Sinde: aplicar las mismas reglas a los mismos procesos, lo que es un gravísimo error.
La avaricia rompe el saco
Gruñon19 Marzo 2010 - 11:40pm
Me gustaría correr la voz sobre algo en lo que me parece que nadie ha caído: La televisión nos llegó con la publicidad "puesta", y los anuncios, como los de la radio, manque molestos, son considerados como algo totalmente natural, una forma de pago de contenidos por parte del usuario como otra cualquiera, como un momento de descanso en medio de la peli, o como un contenido de entretenimiento más. Y para los usuarios exigentes tenemos la llamada televisión "de pago" que ofrece contenidos más actuales y más caros de producir, con más calidad...y con menos anuncios. Así que "pagamos" los contenidos desde el primer día como algo totalmente natural.
Cuando nació la red se hubiera tenido que ofrecer enseguida la posibilidad de difusión de contenidos, de forma legal y estableciendo el pago, tal como hace la televisión, con el incentivo de un producto de calidad y a un precio asequible, para que bajarse copias de bajísima calidad no valiera la pena. Pero a los dinosaurios que manejan la cultura, intenet les cayó encima sin tener ni idea de lo que era, y ahora siguen igual, sin tener ni pajolera idea. Y es por eso que no quieren bajar del burro.
Pero, ¿a dónde nos ha llevado la inamobilidad de una sociedad que se ancla en el pasado y a la que no le ha dado la gana mover un dedo para adapterse a los cambios? Que hoy en día se ha creado un enorme sistema para acceder de forma totalmente gratuita a estos contenidos. Y cuando caigan a la pesada y claudiquen, la gente estará tan acostumbrada al acceso gratuito que será muy difícil que se acostumbren a los contenidos con publicidad o de pago, por muy modesto que sea este último. La avaricia rompe el saco.
Muy fácil
igor2113 Marzo 2010 - 11:18pm
Tu puedes tener un jardin con una pared de tres metros que lo rodee y decir que "el que quiera que entre" sin abrir la puerta. Es un poco de capullos pero ilegal no es. Lo que si que si entra alguien con una escalera, no puedes denunciarlo por lo que el Sr. Edans da una oportunidad de romper su DRM sin riesgo legal ya que la licencia CC en este caso actúa como una invitación a hacerlo (si dices "la puerta está abierta" no puedes quejarte que no la rompa creyendo que la abre).
Así que "compartamos" todos la gran obra del insigne Dr. Dans que él mismo nos invita.
La ley del ladrón
Calario15 Marzo 2010 - 6:03pm
En el mundo árabe, la tradición no es cortarle la mano al ladrón.
La tradición dice que tienes que poner todos los medios para que no te roben, y el ladrón poner todos para que no le pillen. Si te roban y no pillas al ladrón, tienes que resignarte, de la misma forma que si robas y te pillan, también tienes que resignarte.
En todo esquema moral tiene que existir un cierto grado de reciprocidad, y cualquier acción debe tener un coste. Esto es física pura y dura (lo de la acción y reacción).
No es posible que una acción no tenga reacción, así que cualquier esquema moral que no cumpla esta regla es irreal.
edans y DRM avalado... al menos legalmente
Borde12 Marzo 2010 - 10:32am
Enrique Dans y DRM
Sobre el 1:20 menciona al buffete Almeida como "consultores" de este personaje.
Tenéis unos clientes, por lo menos muy raros...
Me desconcierta
El DRM no tiene nada que hacer frente a una fotocopiadora
Melquíades12 Marzo 2010 - 2:21pm
Pues con independencia de los consultores, lo que está claro es que no hay libro en papel que se resista a una buena fotocopiadora, o a un buen escáner con ocr...
¿Cuanto nos jugamos a que el libro de Dans ya debe estar compartiéndose por ahí? Si no fuese así, el que se tendría que preocupar es el propio autor: las obras más vendidas también son las más copiadas.
yo me refería
Borde12 Marzo 2010 - 7:14pm
al contenido de este artículo y por otro defender que el DRM y la licencia Creative Commons es compatible. El video no tiene desperdicio.
Que conste que no soy entendido sobre licencias, por eso me gustaría que alguien me lo explicase. Como el buffete Almeida se lo ha explicado al edans.
Gracias
Internet Internet
Calario9 Marzo 2010 - 2:41pm
Otra palabrita repetida hasta la saciedad sin pararse a pensar en lo que es realmente Internet.
Internet es un conjunto de reglas, protocolos, estandares, que permiten la comunicación automática entre equipos.
Internet NO es una red.
Internet NO tiene existencia física.
En la época del telégrafo no creo que nadie en su sano juicio hablara del código Morse como si fuera una red, un sistema de almacenamiento o algo por el estilo.
Pues lo mismo pasa.
Y si encima se confunde Internet con la Web, pues ya ni te cuento.
Si hablamos de cosas tan profundas e importantes como la Sociedad de la Información y el Futuro de la Humanidad, bien estaría hacerlo con un mínimo rigor, aunque los aspectos técnicos sean poco glamurosos y los manuales de instrucciones sólo para frikis.
todo pende..
OtraVezAqui10 Marzo 2010 - 10:57pm
¿como llamas a la red fisica que une mundialmente a nuestros ordenadores?
aparte de cables, las ondas wifi ¿son fisicas?
y despues de todo esto estan los protocolos para comunicarse y unos mas usados que otros.
pero lo que molesta el que el CONTENIDO fluya sin control, el contenido de ocio-audio-visual es la escusa, el contenido pornográfico-infantil o otra excusa, el problema es el control del CONTENIDO en si,
Tal vez Albert Einstein fuera marciano pero sus conocimientos no le llegaron de la nada, antes alguien de mercurio le dio ideas y con esas ideas hizo un nuevo algoritmo y ahora ese algoritmo debe estar disponible para todo el mundo
las ideas no deben tener propietarios exclusivos
¿Cómo llamo a la red?
Calario12 Marzo 2010 - 12:21pm
Pues la puedo llamarlas de muchas formas: red telefónica conmutada, red ethernet, token ring, X25, red gsm, por el estandar que la define ¡anda que no hay infinidad de redes de infinidad de tipos distintos! pero Internet NO es una red, sino un protocolo estandar de comunicación.
La red es otra cosa.
Si tienes dudas y para empezar, puedes leer algo sonbre la Torre OSI, el libro de Tannenbaum es muy recomendable.
pues yo me quedo con esta
Borde12 Marzo 2010 - 1:43pm
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=internet
Red informática mundial, descentralizada, formada por la conexión directa entre computadoras u ordenadores mediante un protocolo especial de comunicación.
Es una definición muy limitada
Calario15 Marzo 2010 - 5:58pm
Lo de la "conexión directa" limita mucho ese Internet ¿no crees? ¿Cuántos saltos cress que pega tu tráfico sólo para llegar al servidor DNS? Y lo del "protocolo especial" ya es de traca ¿"Especial" se contrapone a "general", a "vulgar", a que está especializado? Si Internet (como protocolo) se caracteriza por algo no es precisamente por ser "general".
Te propongo una definición de mi cosecha (sí, me molesto en pensar): Internet es un conjunto de protocolos estándarizados cuyo objetivo es regular la comunicación automática entre computadoras.
Por poner un símil, el Código de Circulación no es la red de carreteras.
podríamos estar así mucho tiempo
Borde15 Marzo 2010 - 9:20pm
pero internet para mi no es un protocolo; tcp/ip si. No figura en ninguna las capas como tal.
Prefiero la definición de la Rae. Pero vamos, para tí la perra gorda y llama a internet como quieras. El resto de los mortales haremos lo mismo.
Es importante
Calario16 Marzo 2010 - 1:10pm
No se trata de perras gordas, se trata de que se habla de "Internet" en unos términos totalmente irreales. El concepto, definición o idea sobre Internet reinante es la que se ha forjado en los medios de comunicación: simplista y en gran medida equivocada.
"Red de redes" "Autopistas de la Información" "Red Global" dan una imagen de una red totalmente extendida y homgénea, cuando no es así.
¿Dónde está el problema? Pues por ponerte sólo un ejemplo: por un lado se habla mucho de la "neutralidad de la red" y por otro el acceso a la red desde el móvil se está extendiendo de forma exponencial. La imagen de una Internet globla puede llevar a pensar que las redes de telefonía móvil son "Internet" cuando forman redes totalmente independientes aunque interconectadas. Exigir (o esperar) neutralidad de la red en este contexto es muy complicado.
Y es sólo un ejemplo. Hay muchos más.
Está claro que las palabras no alteran las cosas, pero sí que alteran nuestra percepción de las mismas: ése es el peligro, que estamos forjando un paradigma de red que no es el correcto.
Per nada, llévate la perra gorda tú y basa tus juicios en la definición de la RAE, que son lo que de verdad saben de estas cosas :-D
Visionario (o más bien alucinado)
Calario9 Marzo 2010 - 2:27pm
Pues a mí lo de la gestoras talibanes de contenidos y lo de los defensores de la descarga a lo loco me dan mucha mucha risa, la misma que esas reproducciones de esqueletos de dinosaurios de los museos arqueológicos.
Pobres.
Yo es que siempre he sido muy visionario (rozando el alucinamiento) y mi utopía particular (bueno, una de ellas) es un mundo en el que poder ir en pelotas a cualquier parte.
Una vez superada la chirigota inicial que pueda causar este comentario, pensadlo por favor: desnudos, descalzos, por tanto: libres. Por un lado,un suelo que no corte los pues, un aire que hiele los huesos y un sol que no queme la piel; por otro, el no necesitar llevar nada encima.
Una utopía, claro. Pero como objetivo no está tan mal ¿no? Así que sin llegar a ese extremo, no me importa quedarme en el agradable punto de la comodidad. Una vez cubiertas las necesidades básicas, eso es lo que buscamos. Y no debe confundirse con la pereza, porque la búsqueda de la comodidad es la única que hace progresar el mundo de forma tranquila.
Yo busco la comodidad, y para mi es mucho más cómodo bajar al videoclub 24 horas que tengo a 100 metros de mi casa que andar buscando, descargando, esperando, etc. Para ver una película en la tele sólo necesito la tele, el reproductor de DVD y una tarjetita de socio. Una vez que he decidido ver una película, no tarde más de cinco minutos en estar en disposición de verla.
Y lo mejor de todo es que ¡Todas las partes implicadas quedamos contentas y satisfechas! Sin conflcitos (con lo icómodos que son).
Supongo que el videoclub se transformará en un servicio on line, y tendré alguna incomodidad adicional para ver una película (descargarla en el ordenador, y pasarla de alguna forma a la tele, con el despliegue de cables y trastos que sea necesario) y supongo que esto evolucionará en teles desde las que directamente acceder al vide club ¡Esto sí que será cómodo! ¿Por qué no se hace? Yo soy un ser humano medio, y supongo que cientos de miles de personas piensan como yo pero el ruido de unos y otros no deja que las cosas sigan el cómodo curso de la evolución. Dinosaurios.
A ver si alguien saca ya al mercado una tele conectada a la red y nos dejamos de zarandajas, por favor.
Lo que pides ya existe
Melquíades9 Marzo 2010 - 10:00pm
Hay varias opciones. Una de ellas es usar un pc de esos pequeñitos, y conectarlo vía hdmi a la tele, podrás ver lo que quieras. Pagando o sin pagar, eso ya es cosa tuya.
Otra opción es una consola de videojuegos. Creo que tanto Sony como Microsoft permiten la descarga desde su videoclub online, en alta definición, pagando, y sin tener que perder tiempo buscando.
No, no existe
Calario10 Marzo 2010 - 2:10pm
Lo que quiero es una tele conectada a la red. Una tele con su mandito a distancia lleno de botoncitos con los que pueda entrar en Google, en la Web del banco, en el Facebook, y en el servicio de videoclub, todo integrado, todo con sólo cambiar de canal.
Eso no existe.
Es como querer que te lleven el desayuno a la cama y que alguien te diga: "fácil, ya lo tienes: levántate, prepara el desayuno, llévalo a la cama y ya está"
No es lo mismo.
Pues entonces...
Andy10 Marzo 2010 - 5:11pm
Cómprate uno de estos.
Como alternativa, ármate un Media Center PC con un monitor de 42", llámale al teclado inalámbrico "mandito a distancia lleno de botoncitos" y ya lo tienes.
Si es que cuando no hay voluntad....
Sigue sin ser lo mismo
Calario12 Marzo 2010 - 12:23pm
Si crees que es lo mismo haz la siguiente prueba:
Pon a una persona mayor acostumbrada a manejar el Canal Satélite Digital a usar un ordenador de esos, a ver qué tal se maneja.
sin ponerme sesudo
Sr_Gris6 Marzo 2010 - 12:55pm
El Derecho puede regularlo todo excepto lo imposible y lo necesario.
Es imposible aplicar el copyrigth en estos tiempos en que todos tenemos máquinas de copiar, se ha quedado obsoleto,y hay que acudir a nuevas formulas porque hacer más leonino el copyrigth es solo una evidencia de su fracaso.
La difusión de la cultura es necesaria si queremos una buena sociedad,no avanzaremos etica ni moralmente si restringimos la cultura. Y está claro que la sociedad quiere acceder a la cultura porque de otro modo no se entiende que la sociedad utilice los nuevos medios de copia y difusión existentes. Si el acceso a la cultura no nos preocupara socialmente entonces seguiriamos sin saber leer ni escribir y les hubieramos dejado todo eso de la cultura a los monjes.
Esta revolución no se puede detener porque la propia sociedad ha evolucionado,no se puede luchar contra la naturaleza ni contra la evolución porque aquello que no se adapta se extingue,y eso es lo que le está pasando al copyrigth.
Los que viven del copyrigth ya no están comodos porque su herramienta ya no es útil ni para la sociedad ni para ellos mismos.Por eso se ponen agresivos juridicamente hablando.
Me congratula saber que en el cercano futuro los artistas crearan obras solo por amor al arte y no por el beneficio económico que les reporta.
Lo siento por todos los que os quedais atrás, pero la sociedad no va a esperar por vosotros porque no aportais nada nuevo y solo meteis vuestros palos entre los radios de la gran rueda.
No sois parte de la apisonadora, solo sois parte del asfalto.
La cultura la cultura
Calario9 Marzo 2010 - 2:31pm
La cultura no está en libros, tablillas, discos ni nada de eso. Lo que hay en esos artilugios son imágenes, códigos, dibujos, etc.
La cultura, como el lenguaje, las ideas o los pensamientos, hoy por hoy sólo pueden residir en un sitio: la cabeza de la gente.
Así que no hablemos de difundir o propagar la cultura, cuando de lo que se habla es de difundir o propagar contenidos.
Vamos, que contenido = cultura es una de las peores mentiras que a fuerza de repetirse se están aceptando.
la cultura,el orden y la ley
Sr_Gris12 Marzo 2010 - 5:11pm
Yo discrepo contigo Calario,la cultura no solo está contenida en el soporte, el soporte en sí mismo y ausente de contenido es tambien cultura.
La cultura es saber, o distinguir lo verdadero de lo falso, lo que es de lo que no es.
Saber fabricar un soporte es cultura, y mediante el soporte se mantiene la cultura indemne al paso del tiempo.
La cabeza de la gente es tambien un soporte que puede rellenarse de contenido,pero es un soporte que no aguanta el paso del tiempo y que desaparece junto con todo lo que contiene. A menos que ese contenido pase a otras cabezas o a cualquier otro soporte.
En los libros hay cultura,y esa cultura está contenida en el libro independientemente de que nadie lea ese libro a lo largo de varios siglos.
La palabra contenido es imprecisa y puede aplicarse a cualquier cosa del universo, pero cuando hablamos de saber o de distinguir hablamos de cultura y no de cualquier otro contenido del universo.
Pienso que todos distinguimos perfectamente la palabra contenido de la palabra cultura, y todos sabemos tambien que la cultura puede fijarse sobre un soporte que la contenga.
La cultura que tengamos puede sobrevivirnos si la fijamos en un soporte y,además, el fijarla en un soporte nos permite transportarla y distribuirla haciendola llegar allá donde no existe.
La propiedad intelectual es un freno a la fijación en un soporte y posterior distribución de la cultura,es una traba que trata de impedir el fluir de las ideas,cuya única finalidad es el beneficio económico y que tiene además un efecto muy perjudicial en la sociedad porque a mayor protección de la propiedad intelectual menor cultura tienen las personas.
El ejemplo paradigmático lo tenemos en la religión católica y el latín.Los curas oficiaban la misa en latín y casi nadie sabía latín,por consiguiente nadie podía discutir lo que decía el cura porque no entendían lo que decía. Nadie podía discutir lo que decía la biblia porque nadie,excepto los curas y algunas personas ilustradas,sabía latín.
Pero el día en que Lutero imprimió biblias en aleman se abrió la posibilidad al pueblo de razonar y discutir lo que dice la biblia. Bravo por Lutero que rompió el monopolio que tenian los curas.
Si la cultura solo estuviera en las cabezas ¿como podría transmitirse de generación en generación?. ¿Por qué impedir que se quemen libros o se destruyan obras de arte?. ¿Que necesidad tendríamos de emplear otros soportes?.
a mi de pequeño cuando me enseñaban
Borde12 Marzo 2010 - 7:18pm
la cultura de tal civilización me hablaban sobre sus religiones, sus construcciones, sus normas sociales, cómo vivían, .. y un poquito de arte y escritores.
gracias que no me enseñaron al miguelbosedeturno ni al pedroalmodovardeturno.
Espero que cuando enseñen nuestra cultura dentro de 100 años se siga en la misma linea, y no muestren a los soplagaitasdeturno
"I'd love to ... tell the world that everything's ok"
igor215 Marzo 2010 - 11:25pm
Veo que seguimos con la literatura a todo trapo.
El derecho a la cultura es el derecho a una escuela laica y gratuita que permita a las personas desarrollarse en toda su plenitud y el derecho a acceder al patrimonio cultural de la humanidad.
La libertad son una serie de derechos como el de libre expresión de las ideas, el de critica al poder establecido, el de elegir a los gobernantes, el de poder informarse verazmente, el de poder desarrollar una vida sexual acorde con sus apetencias, el de poder moverse por el mundo sin restricciones y algunos otros que me debo estar olvidando.
El derecho a bajarse Terminator 3 sin abonar un chavo me cuesta relacionarlo con los derechos que he enumerado antes (veo que teneis claro que se relaciona con el "derecho a acceder al patrimonio de la humanidad" pero yo no lo tengo nada claro). Tampoco tengo claro que sea un prioridad social impulsar una lucha de masas para que la gente se lo pueda bajar.
Si me decís que técnicamente no hay forma de imponer el derecho de los autores y que por tanto es irrelevante si ese derecho existe o no, pues podemos estar de acuerdo. Pero punto. Eso no hace a la sociedad más libre ni mejor, solo hace los domingos por la tarde más entretenidos por menos dinero.
A mi sabe mal que las editoriales sigan el camino de las discográficas y que las librerías sigan el camino de las tiendas de discos. Se que no las puedo salvar y que aquí termina su camino pero no pude resistir saltar al ver como se baila sobre su tumba, aún antes de que la ocupen.
Solo pedía que Carlos Almeida no retorciera el cuchillo en la herida con su metáfora de la biblioteca. Internet podría ser o podría haber sido o será la biblioteca universal que dice que él. Pero hoy en día va a ser el verdugo de una industria que sí ha sido un instrumento fundamental para la civilización durante 500 años.
Si lo que vendrá después será mejor o peor, ni lo se yo, ni lo sabeis vosotros.
Totalmente de acuerdo
Calario15 Marzo 2010 - 5:50pm
La gente está llorando por golosinas... así nos va.
Y tampoco viene mal hacer notar a la gente que es prácticamente imposible evitar los delitos, y eso no es justificación para que salgan impunes los que los cometen.
Las posibilidades de acceder a la cultura, perdón: a La Cultura, son tan excesivamente desproporcionadas respecto al tiempo de vida de una persona que la reivindicación individual carece de sentido.
Y las reivindicaciones colectivas, como bien dices, deberían orientarse en direcciones más responsables.
A veces los verdugos son necesarios
Melquíades6 Marzo 2010 - 10:23am
Precisamente estos días Pérez-Reverte lamentaba que no se hubiese instalado una guillotina en la Puerta del Sol a su debido tiempo: seguramente con ella la Constitución de 1812 no se hubiese derogado tan pronto.
Cualquier información susceptible de ser reducida a bytes, se reducirá a bytes. Los derechos se edifican sobre hechos, siempre. Empecemos a pensar qué derechos serán necesarios para garantizar la producción literaria, artística y científica, en un universo donde es imposible técnicamente impedir la copia de las obras.
Y lo dicho, Igor: el día que toda tu información genética se pueda duplicar, hasta el derecho de la personalidad tendrá que ser reescrito. Eso y no otra cosa quería decir al hablar de tu culo, no te lo tomes tan a pecho, hombre.
El hecho hace el derecho
igor217 Marzo 2010 - 10:25pm
Si el hecho hace el derecho, apaga y vámonos.
Y efectivamente, id pensando como hacer que la gente haga públicas sus obras sabiendo que no va a sacar ni un chavo. ¿quizás enviado piquetes a casa de los que se resistan? Al fin y al cabo es por su bien.
Esto recuerda cuando los anarquistas violaban a las monjas de clausura en 1909. Lo hacían para liberarlas de su condición de esclavas de la iglesia.
Da mihi factum, dabo tibi ius
Melquíades8 Marzo 2010 - 10:22am
El problema de los informáticos siempre es el mismo. En su mundo código y naturaleza, significante y significado, están al mismo nivel. Sea fuente u objeto, todo es código.
Para el filósofo y para su pobre remedo, el jurista, resulta del todo obvio que sin hechos no puede haber derecho. Por el hecho del nacimiento se aplica el derecho español a un bebé recién nacido, por el hecho de la muerte se extingue la personalidad y se abre la sucesión.
Sobre un hecho cierto, la expulsión de la metrópoli del territorio liberado, se edifican las constituciones. Y a la inversa, cuando el ejército invasor domina el territorio, y tiene garantizado el suministro de petróleo, es cuando se convocan elecciones.
El hecho cierto, Igor, es que la revolución ha triunfado, y es imposible fácticamente impedir la copia. No busques justicia en los hechos, intenta elaborar un sistema que permita evitar al máximo los conflictos. Cuando un sistema jurídico deja de ser útil para regular la realidad, hay que construir un nuevo pacto social.
Por cierto, traer aquí a las hermanas superioras que fueron elevadas por vía fáctica a la condición de madres, no creo que contribuya a elevar el rigor intelectual del debate.
Creo que te puedo aclarar un par de cosas.
Fernando Acero6 Marzo 2010 - 1:55am
En primer lugar, lo que yo he escrito no tiene nada que ver con el P2P, que de por sí es solamente una tecnología, que como tal, no ni buena ni mala, ni con nada que se le parezca. Yo hablo de derechos humanos, tanto de los autores como de los ciudadanos y de intentos legislativos que van en contra de ellos, de eso va el asunto y no de otra cosa. Tampoco he dicho nada de bajarse cosas de Internet sin pagar ni un duro, pero creo que en el post anterior he demostrado que esto está muy desequilibrado en este momento y la balanza se decanta en el lado contrario al de la ciudadanía y lo malo es que quieren que ese desequilibrio sea todavía mayor.
Muchos han intentado desprestigiar el movimiento contra la DF1 vinculando este tema tan grave de los derechos fundamentales, a asuntos tan banales como los que expresas en tu post y como te he dicho, esto no tiene nada que ver con bajarse una película sin pagar mediante el P2P, es mucho más profundo. Aunque estaría bien el poder bajarse, aunque sea pagando, aquellas obras que ya no están en las estanterías de las tiendas por motivos meramente mercantilistas y que nada tienen que ver con los derechos o la cultura ¿qué pasa entonces con esos autores cuyas obras ya no están en el mercado?. Te aseguro que son muchas las que no están accesibles y quedan muchos años para que prescriban los derechos de explotación que ostentan empresas, no los autores. Tanto que se queja la industria audiovisual y sin embargo, los ciclos de las obras en el mercado son terroríficos, estreno, semanas en cartelera, meses en videoclub, un año en mercado secundario y se acabó, luego desaparece del mercado y no hay forma de ver la película hasta que no la repongan en la televisión o descargándola de Internet y luego se quejan. Pero a pesar de lo anterior, que es escandaloso, los derechos de explotación se alargan más de medio siglo tras la muerte del autor. ¿A quién beneficia esto? ¿al autor?. La ONU dice que los derechos de explotación no tienen que sobrevivir necesariamente al autor y eso que está hablando del derecho humano a la protección de sus intereses materiales, no de los derechos de las industrias del entretenimiento, pero cada uno interpreta lo que quiere.
Las cámaras digitales han sido el verdugo de los fabricantes de película y de papel fotográfico y no hay que dramatizar. Los fabricantes de carretes no están pidiendo una "compensación" a los fabricantes de impresoras, cámaras y memorias, ni llaman piratas a los que se imprimen las fotos en casa con su impresora, o las intercambian a través de Internet mediante P2P sin pasarlas a papel.
Simplemente los tiempos cambian y hay que adaptarse o morir. Por otro lado, hablas de la industria, pero las verdaderas víctimas de todo esto han sido y serán, si las cosas no cambian, los autores. Autores que ven como la industria del entretenimiento audiovisual, que ni llega a ser industria cultural, les despoja de sus obras y les paga una miseria en relación a lo que cuesta el disco en la calle. Pues la Ley de la Propiedad Intelectual es solamente un instrumento, no un fin, que mal usado y concebido, puede hacer mucho daño, puesto el único que merece protección de sus derechos es el autor, y no las empresas que trafican o negocian con sus derechos de explotación.
Curiosamente, gracias a Internet, los autores tienen la posibilidad de contactar directamente con el consumidor, ya no es necesario el disco, ni son necesarios muchos intermediarios, esa presión ya no viene solamente del lado de los usuarios, también son muchos los autores que quieren el cambio.
¿qué podemos pensar en una industria que sigue anclada en los CD y DVD, cuando casi cuesta trabajo encontrar hardware para reproducir semejantes "reliquias"?. Mi coche tiene reproductor de CD's, pero el modelo de este año ya no lo lleva, tiene Bluetoth, lector de tres tipos de tarjetas de memoria y una entrada USB, pero no CD ni DVD, que es lo que me siguen vendiendo en las tiendas como "estándar". Incluso el canon ha quedado obsoleto, cada vez hay más gente que ve innecesario hacer de Diógenes digital y guardar cientos de canciones y películas en CD/DVD, cuando lo que se desea está accesible en Internet mediante streaming y no es necesario tenerlo en casa.
De hecho, también ha cambiado esa tendencia para el material digital de producción propia, que en ocasiones alguno de los que más defienden la Propiedad Intelectual, se olvida interesadamente que en Internet, de un modo u otro, todos somos autores. La gente se ha lanzado a guardar sus cosas en la "nube", haciendo innecesario guardar esos archivos en casa. Según aumente la velocidad de subida de las líneas DSL, e Internet sea más ubicua, accesible desde cualquier dispositivo y parte, la necesidad de almacenamiento local será casi nula y con ello, bajarán sensiblemente los ingresos por la compensación por copia privada, de hecho, nadie la ejercerá por ser innecesario. Y entonces ¿qué dirán? ¿que la culpa es de la piratería?. Ese es el motivo y no otro, por el que ahora se quieren cargar al mensajero. Antes eran los dispositivos de almacenamiento y de reproducción, ahora quieren que sean las operadoras, o los buscadores los que paguen el pato, lo que es patético ya que como dicen algunos, en Internet no todo vale.
No te creas tampoco que los que están detrás de todo esto es la industria del entretenimiento audiovisual, detrás de esto hay otras muchas industrias por culpa de la producción científica y técnica, lo de las descargas y lo de las películas es una simple cortina de humo.
Un saludo, Fernando Acero
P2P
igor217 Marzo 2010 - 10:36pm
Las webs de enlaces que yo he visto, enlazan a películas normales y corrientes de las que hay en los cines. Si hay alguna web de enlaces que se cierra en la que haya la formula de la vacuna de la malaria o los planos del reactor de fusión, dímelo si la cierran.
España está obligada a actuar con la debida diligencia contra esas webs si no quiere meterse en problemas con paises que son sus socios. Alegar que es parte de algo más grande que nadie ve, no es riguroso para nada.
Más aún, al igual que utilizar sofware vulnerando las licencias es incorrecto, para mi es lo mismo con las obras de arte (o lo que sea Terminator 3).
De todas maneras yo solo quería poner el contrapunto a tanto papanatismo tecnológico panglosiano de que "como pasará está bien". Pasará y lo fácil es aplaudir, pero no está nada claro que esté bien.
Este tipo de cosas...
Gruñon20 Marzo 2010 - 1:01pm
se llaman patentes. No están disponibles en internet, están encerradas en un cajón, que es peor todavía. Aunque no venga al caso, ya que has sacado el tema, sólo como una curiosidad, te diré que existen muchos inventos que mejoran la vida de las personas encerrados en cajas de alta seguridad en las sedes de las grandes multinacionales: Cierta empresa, que tiene nombre de reina, compró una patente de baterías de coche que son prácticamente eternas, que se pueden recuperar totalmente de un coche para otro y que, por tanto, no generan los residuos peligrosos que generan las actuales, que son nefastas para el medio ambiente. Pero como que las cambiemos cada año a ellos les sale más rentable...jódete. Y como esta, muchas otras, referentes a temas incluso más delicados, como medicamentos para cierta enfermedad mortal que están escondidos porque salen muy baratos, y mis queridas farmis quieren vender el cóctel que se utiliza actualmente, que además de poco efectivo tiene un montón de efectos secundarios, pero les da unos beneficios que no veas.
¿Sabías que la Monsanto (la de los transgénicos) tiene en proyecto patentar el ADN de los seres vivos? ¿Te imaginas las consecuencias que esto podría tener?
Bueno, no viene a cuento pero como curiosidad no está mal, ¿eh?. Culturilla para el body.
Creo que hay que matizar.
Fernando Acero12 Marzo 2010 - 1:23pm
Hola Igor21:
A lo que está obligada España por los instrumentos legales internacionales, es a la protección de los derechos morales y materiales de los autores, como resultado de su producción artística, literaria y científica. Lo que hay detrás de los intereses en aplicar leyes penales en los casos de infracción de la propiedad intelectual (principalmente en los casos en los que se vulneran derechos de explotación), no son países (aunque muchas empresas pertenecen a un determinado país), tampoco son autores, son empresas que en muchos casos, se empeñan en mantener modelos de negocio obsoletos y no adecuados a los avances de las técnicas y en alargar los tiempos de explotación muy por encima de la vida de los autores. Pero también hay otros intereses y otras empresas, que nada tienen que ver con el arte o la cultura detrás de todo esto.
Un hiperenlace no es una publicación, un hiperenlace no es una vulneración de derechos morales o materiales de ningún autor, en todo caso divulga su obra y es el principio de la WWW y de la estructuración del conocimiento en la Red. Es una barbaridad arremeter contra esas páginas de enlaces (que no son de descargas), usando métodos legales desproporcionados, incluso penales o sumarísimos y más, cuando lo han dicho y reconocido los fiscales y hay varias sentencias demuestran que lo que digo es así. Ahora bien, sí lo puede ser un ordenador que contenga esas obras físicamente, pero en España ya disponemos de mecanismos legales, más que eficientes, para atajar las vulneraciones de los derechos de propiedad intelectual, pero eso sí, cuando existen de verdad.
Como dice la ONU, incluso cuando hablamos de los autores que sí tienen el derecho humano a la protección de los intereses morales y económicos, tenemos que equilibrar esos derechos de os autores con otros de la humanidad, como el derecho a participar en la vida cultural (que se consagra en el artículo 44 de la Constitución Española). La ONU también dice claramente que los derechos de explotación exclusiva de los autores, no es necesario prolongarlos por encima de la la vida de los mismos. Pues si esto es lo que dice la ONU para los autores, nos podemos imaginar lo que le corresponden a las empresas, que no ostentan esos derechos humanos y que simplemente han sido receptoras de derechos de explotación.
Es evidente que no se pueden otorgar a las empresas los mismos derechos que los autores, principalmente, por suponer esta práctica, el despojar a los autores de parte de sus derechos (que son derechos humanos e inalienables). Si lo hacemos, que es lo que pretenden algunos, la ONU también nos alerta, puede afectar a la alimentación, salud y la educación,otros derechos humanos básicos y que están en la base de la pirámide de Maslow. No olvidemos que tan intelectual es el arte, como la producción científica o técnica, con todo lo que ello supone.
No es un tema de papanatismo tecnológico, es un tema de conocer a fondo estos temas y considerar las cosas como son y como tienen que ser. Es un tema de derechos fundamentales y de derechos humanos básicos, que van mucho más allá de los derechos de explotación.
En la actualidad, se ha roto el equilibrio que había entre los distintos derechos humanos, en gran parte, por los intereses comerciales de las multinacionales y eso es malo. A base de emplear una terminología no adecuada e interesada, ya hay gente que considera que lo que hay que proteger es la propiedad intelectual, cuando eso es un mero instrumento legal. Lo que hay que proteger, es a los autores y a los ciudadanos y uno de los instrumentos (que no el único) para hacerlo, son los sistemas de propiedad intelectual, pero para ello, estos instrumentos han de ser equilibrados y no cargar las tintas en determinados intereses y menos, cuando son distintos de los autores, la ciudadanía.
Un saludo, Fernando Acero
Una sentencia histórica
Fernando Acero13 Marzo 2010 - 12:42pm
Al hilo de este comentario, se ha publicado una sentencia histórica:
El P2P es legal[PDF]
Que deja de manifiesto de forma diáfana y sin fisuras, que mi tesis en relación a los enlaces y las páginas que los contienen, es la correcta. La sentencia dice algo claro, que desgraciadamente, no es evidente para muchos que se empeñan en sostener lo contrario, "El sistema de enlaces constituye la base misma de Internet", atacar los enlaces, es atacar la base de Internet y por lo tanto, una barbaridad.
Un saludo, Fernando Acero
A riesgo que me tachen de reaccionario y anarquista...
Andy12 Marzo 2010 - 2:27pm
... cosa que no soy, recomiendo la lectura de este interesante documento (acceder al mismo presionando sobre "Download the Paper") que está en castellano, abogando por la completa derogación de derechos de autor, patentes y similares, con el que coincido en bastantes puntos.
¿Suena descabellado? Puede ser, pero no tanto como pedir la monitorización de todo el tráfico, desconexión de internet, severa mutilación de la libertad de expresión, etc, en nombre de los mal llamados "derechos de autor".
Un saludo,
Andy
El día que tu culo se pueda duplicar, nos aliviaremos solos
Melquíades4 Marzo 2010 - 10:58pm
Igor, amigo, parece mentira que seas informático. Toda Internet es una inmensa máquina de duplicar bytes, y todo lo que se pueda reducir a bytes se puede duplicar.
Si un día se pudiesen duplicar los átomos, habría que reescribir absolutamente todo el sistema jurídico. Y eso es lo que le ha pasado a las leyes de propiedad intelectual: al tratarse de simple información, no hay forma legal de evitar la copia. Cualquier ley que lo intente se convierte automáticamente en papel mojado.
Trabajemos para asegurar el derecho al trabajo de todos, artistas y público. Afortunadamente para ti y para todos, ni los átomos ni tu culo se pueden duplicar.
No comprendo
igor215 Marzo 2010 - 11:32pm
No comprendo como el administrador ha dejado publicar esto. No me pienso rebajar a contestar esta basura como se merece (con lenguaje cuartelario y marinero sobre coños, cuernos y cosas así). Es una verguenza no ya por mi sino por Carlos, Andy y Fernando que este post siga aquí.
Opiniones
Calario10 Marzo 2010 - 2:07pm
¿No te acuerdas de la famosa cita? "Las opiniones son como los culos: cada uno tiene el suyo"
Pues eso
A mi toda esta pirotecnia
igor214 Marzo 2010 - 9:16pm
A mi toda esta pirotecnia verbal y toda esta avalancha de metáforas no me mueve ni un apice de la conclusión de que si yo compongo una canción y no quiero que se ponga en Internet pero se pone, el que la ha puesto está vulnerando mi voluntad.
Por otro lado. me ofende como se le da glamour culto y progresista a lo que solo es un trapicheo a gran escala. Libertad y cultura son dos palabras muy serias y no deberían usarse con tanta ligereza.
Y eso por no hablar del tremendismo de pretender que porque cierren las webs de links de P2P, eso es el fin de Internet (!!!). Convertir esas webs en la piedra de toque de la civilización, resulta cómico. Pero lo más cómico es que que la gente se lo cree y llegan a pensar que lo que se mueve por el P2P es realmente cultura y que usar el P2P tiene algo que ver con la libertad y que haciendo mirrors para que la gente se baje Terminator 4 Salvation, participan de un levantamiento popular tipo el de las pastillas de Matrix (que también se pueden bajar las tres partes los que no las hayan visto.)
Después de arrasar con la industria discográfica, la turba de gorrones se dirige ahora a los libros así que los siguientes en el corredor de la muerte son las editoriales y los escritores.
Por favor, dejad que se arruinen en paz sin largarles sermones para justificaros. Si os sentís culpables, pagad. Pero si no quereis pagar, comeros la disonancia vosotros solos sin apelar a la biblioteca de Alejandría y al sursum corda.
La ley dice lo siguiente...
Fernando Acero5 Marzo 2010 - 10:54am
Ley de Propiedad Intelectual en Vigor:
El artículo 1 ha de entenderse en su justa medida, puesto que el autor puede decidir la forma en la que se va a divulgar su obra, medio, licencias, etc, pero una vez divulgada, lo hace con plenas consecuencias. Luego puede retirarla del mercado, según establece el artículo 6, indemnizando a los titulares de los derechos de explotación, pero eso es independiente de su divulgación anterior, puesto que su obra no puede ser borrada de la mente de nadie, no puede reclamar las que tengan las personas en sus casas, ni siquiera puede evitar su préstamo entre particulares, o el ejercicio del derecho a la copia privada.
Pero aquí es donde se ve la clara dicotomía entre los derechos morales y materiales y sobre todo, entre esos derechos que son derechos humanos inherentes al autor y los derechos de propiedad intelectual que se desean colocar por delante y de forma artificial, en el rango de los derechos confundiendo las churras con las merinas.
Te recomiendo un par de lecturas:
Informe de la Fiscalía sobre la Disposición Final Primera de la Ley de Economía Sostenible.
Comentario General de la ONU 17/2006.
Tampoco debemos olvidar, como bien dice la ONU, que los derechos de los autores se han de armonizar con el derecho humano a participar de la vida cultural. No se puede ser "autor" o "artista" para ganar dinero y luego no jugar al juego de lo que es e implica la cultura o el arte. La gente olvida que la Constitución Española tiene un artículo al respecto, que es el 44 que dice:
Sin embargo, no veo que el Ministerio de Cutura, que tiene una Dirección General de Política e Industrias Culturales y se queda tan pancho, haga demasiado énfasis en tutelar ese acceso a la cultura, ni siquiera, a las miles de obras de todo tipo, que ya deberían estar en el procomún y que no están accesibles por no considerarse "rentables", o en la aplicación de las disposiciones adicionales 16 y 17 de la Ley de Impulso de la Sociedad de la Información.
Otro apunte sobre lo mal que lo están haciendo. La tan cacareada LISI, esa misma a la que el Diputado Torres Mora la considera casi como un logro propio dice en su Disposiciones adicionales 16 y 17 dice:
¿Qué página web institucional cumple con esto?, basta con ver las licencias de cada una de ella, por ejemplo la del Museo Nacional del Prado, que es de todos los Españoles:
Es una pena, por ejemplo, que no se hayan digitalizado y puesto a disposición con una licencia libre, todos sus contenidos en Internet y en especial, de aquellos fondos que actualmente no son visibles por falta de espacio material en las salas.
Podemos hablar de la múltiple imposición a la cultura, entre todos pagamos las subvenciones, luego el acceso a la obra subvencionada y finalmente, por la copia privada de las mismas y de forma discriminada. Sin embargo, no veo que tras un prudente periodo de carencia para su explotación comercial, la sociedad se beneficie de lo que ha pagado. La cultura, si es cultura, no se devalúa, más bien todo lo contrario.
O también podemos hablar de todas aquellas obras que no están disponibles en el mercado por considerar que no es "rentable", discos, películas o libros que lejos de estar protegidos como bienes culturales, no están disponibles para nadie.
La Ley de Propiedad Intelectual dice en su Art. 40 dice:
Sin embargo, no son los derechohabientes los que están limitando el acceso a la cultura, son las empresas y en vida del autor, las que están limitando artificialmente el acceso a las obras que no consideran "rentables". La crisis ha llevado a que esos límites de la "rentabilidad" sean mucho más duros y nos está llevando a la desaparición del mercado de miles de obras de todo tipo que solamente están disponibles a través de la copia privada.
Lo siento, pero es lo que hay, cualquier cosa que se salga de este marco legal y estas reglas del juego está mal y por desgracia, la Disposición Final Primera de la Ley de Economía Sostenible está mal, más bien, rematadamente mal, por confundir las cosas tan gravemente.
Lo peor es que esta DF1 la van a presentar durante la Cumbre de Granada como la panacea global para la lucha contra la "piratería", cuando un enlace, tal como han dicho varios jueces y fiscales durante los últimos años no es "piratería", ni representa una divulgación de la obra. Ni que decir, que si nadie lo remedia, a pesar de todo lo anterior, acabaremos cargando con la lacra y la patada en los derechos individuales fundamentales que supone la aprobación de la DF1 de la LES.
Pero esto tampoco es un problema relacionado con los libros, las películas o los discos, desgraciadamente, tras el paraguas de la Propiedad Intelectual hay otros muchos intereses, puesto que también estamos hablando de la producción científica o técnica. Detrás, hay poderosos intereses y grupos de presión, que están muy interesados en que se confundan derechos humanos con los instrumentos de propiedad intelectual, algo de lo que alerta la ONU en su documento y que de hacerlo, se afectarían otros derechos humanos fundamentales, como la alimentación, la salud, o la educación, nosotros vamos por ese camino y si nada lo remedia, en Europa más de un país también.
Un saludo, Fernando Acero
Que tristeza da leerte
Andy4 Marzo 2010 - 11:34pm
Aunque técnicamente correcto, es irrelevante. Es lo mismo que si tu voluntad es que tu canción no la escuchen las mujeres o que si te parece inadmisible que tu canción se escuche los sábados. Simplemente tu voluntad no tiene fuerza legal. Cuando alguien compra tu canción, tiene derecho a hacer con ella todo lo que permite la ley. Si la gente pone tu canción en Internet sin infringir ninguna ley, no tienes derecho a decir nada.
Aquí tienes razón: las entidades de gestión de derechos de autor se llenan la boca diciendo que defienden a "los creadores", que son guardianes de "la cultura", cuando en realidad sólo les interesa el dinero. Si les interesara de verdad la cultura animarían a la gente a compartir.
Mira, si alguien te dice que va a "negociar pacíficamente", pero viene con 3 tanques, 2 pelotones de soldados y 4 helicópteros armados con misiles, tienes derecho a desconfiar. Si que es verdad que la ley permitiría cerrar sumariamente Webs con enlaces P2P, en realidad también puede cerrar CUALQUIER tipo de Web prácticamente sin intervención judicial. Por ejemplo alguna que incomode al poder o que critique al gobierno o lo que sea. Además, no se entiende qué necesidad hay de cerrar Webs con enlaces P2P cuando una y otra vez se ha determinado que son legales.
Esto es una vil mentira o una grosera desinformación de tu parte. El P2P no ha hecho sino aumentar las ventas de música (y películas, y audiencias televisivas, etc) en prácticamente todo el mundo. Compartir hace que un autor sea conocido más allá de donde podría llegar la industria discográfica o lo que ésta considere rentable. Es publicidad gratis. Si mágicamente se pudiese hacer que la gente deje de compartir de la noche a la mañana, ésto sería una ruina para la industria musical en el mercado actual.
Por otro lado, dentro de poquitísimos años andaremos con varios TB de datos en algo no más grande ni más caro que un pendrive. Si finalmente la censura se impone en la red, la gente compartirá igualmente utilizando nuevas tecnologías y el mano a mano. ¿Qué pedirán entonces? ¿Prohibir la copia privada?
Compartir es innato, lo llevamos en la sangre. Copiar es escencial para la supervivencia del ser humano. Copiando aprendemos a escribir. Copiando aprendemos a hablar, caminar, las expresiones faciales y miles de otras cosas que nos hacen seres sociales y sociables. Y está bién que así sea, es la única forma de progresar: basándonos en el trabajo de los demás para construír sobre el mismo y llegar más allá.
Si no puedes entender eso no te molestes en responder.
Un saludo,
Andy
No es eso, no es eso
martesy13 (no verificado)4 Marzo 2010 - 10:05pm
Los sitios de enlaces sólo son eso, sitios de enlaces. No albergan un solo fichero, luego son meras páginas que contienen información, no material protegido, ni ilegal, ni siquiera alegal.
Por tanto cerrar esas páginas web mediante un procedimiento sumarísimo, que no se sigue siquiera para casos de pederastia o terrorismo, es una aberración, un atentado a la libertad de expresión y a lo que queda del estado de derecho.
En efecto, esas webs no son abanderadas de nada... a no ser que se las convierta en víctimas.
Lugar de la conferencia
JRAMIO4 Marzo 2010 - 7:34pm
Excelente conferencia con la que nos deleitó Carlos Sánchez.
Sólo quiero aclarar que cuando Carlos dice "Empecé esta conferencia hablando de..." se refiere a la conferencia que impartió en el Salón de Actos del Campus Sur de la UPM ese 3 de marzo de 2010, dentro del Seminario gratuito Ley de Economía Sostenible: Derechos, Obligaciones y Libertades en Internet, que organizó la Cátedra UPM Applus+ de Seguridad y Desarrollo de la Sociedad de la Información, que en este caso dirijo.
Los vídeos de todas las ponencias y el posterior coloquio se subirán en fecha próxima al Canal YouTube de la UPM.
Saludos
Jorge Ramió
Muy Bueno
mvr19814 Marzo 2010 - 1:46am
Me gusto!!..
Existirá alguna forma en que el autor, el verdadero dueño de la obra, pueda recibir la remuneración económica merecida por la creación de la misma, en un mundo regido por copias?...
Quizás el tema también involucre cambios en los dogmas económicos actuales...
Quizás de alguna forma practica se pueda hacer que el autor de una obra, o incluso software, reciba la preciada remuneración a cambio de las copias que se descarguen de la red..
Pienso que a principal molestia es el tener que pagar, no el pagar en si.
Supongamos una tienda on-line de musica. Podría ser una solucion pero existe un problema; la inseguridad en la red en lo que se refiere a las transferencias y tarjetas de crédito o depósitos bancarios.
Yo no compro en red. Y así, se me ocurrió algo...¿Y si las ISP tuvieran sus propias tiendas de software, musica o libros, que permitiesen la descarga directa a cambio de una suba en el precio de la taza de conexión previamente acordado con el usuario para esa compra?... Por ejemplo, yo podría adquirir un libro que cuesta $. 1000 en la tienda de mi ISP, acordando que a mi tasa de conexión por la cual pago $. 1260 se me aumenten $. 100 durante 10 meses, hasta cubrir la deuda.
Resultaría?...