Por Josep Mas
Tras un viaje a las regiones abisales de Wuindurlundia, Polach regresó a casa. La correspondencia atrasada bloqueaba la puerta. Recordando a sus entrañables kriptos pensó en su último aporte vitamínico, el kriptojuego de marzo de 2005, mucho bittiempo. La solución era un homenaje a un antiguo kriptogurú: Vigenere, la celosía de Vigenere.
El kriptojuego rezaba como sigue:
En aquel viaje a Bletchley Park, los recuerdos se agolparon en la memoria de Polac. Una mezcla de emoción y respeto contenía la admiración por aquel lugar. Un paraje donde se quemaron innumerables neuronas para lograr frenar aquella barbarie racional que fue el nazismo. A la salida de la visita encontró una máquina tipo "buena suerte" donde se le incitaba a desplegar sus conocimientos criptográficos. Introdujo la moneda y obtuvo un billete donde había unas letras escritas.
Bletchley Park coding:
uafyqzysrkorgrilycubriolelvrpyNota: recordemos que en Inglaterra no se acostumbra a hablar en castellano. Se han suprimido los espacios entre las palabras.
Feliz decifra...