No es nuevo que Paypal decidiese dejar de ser un mero intermediario en los pagos por Internet y pasase a tener un papel más activo respecto al tipo de actividades a las que presta servicio. Algunos recordarán cómo Paypal decidió suspender la cuenta de Wikileaks, dando la estocada final a una organización que muchos consideraban "el enemigo". Por eso, mucha gente aplaudió ese movimiento, así como otros que le han seguido.
En una nueva vuelta de tuerca, han decidido suspender la cuenta de un servicio de e-books a menos que acceda a censurar sus contenidos. No estamos hablando de contenido ilegal (el propio vendedor se encarga de dejarlo fuera) sino de contenido erótico que represente "adultos simulando fantasías incestuosas" o "novelas de fantasía en las que humanos se transformen en no-humanos y realicen sexo".
Dejando de lado los comentarios jocosos ("el fin de Crepúsculo"), ¿cuál es vuestra opinión al respecto? ¿Es aceptable una intervención de este tipo por parte de una pasarela de pago?