El diario canadiense The Globe & Mail ha revelado un fallo de seguridad en el sitio web del pasaporte canadiense que permitía a cualquier intruso hacerse con información confidencial de los solicitantes, incluyendo fecha de nacimiento, teléfonos del domicilio y la empresa, número de la seguridad social y del permiso de conducir, e incluso si son titulares de un arma.

No podía ser más sencillo: el sitio permitía el acceso a los datos sin más que modificar convenientemente las URLs mostradas por el navegador; un clásico fallo de programación de aplicaciones tan antiguo como la propia Web y descubierto en este caso por uno de los solicitantes, que al ver esos datos en su barra de direcciones sospechó -con buena lógica- que con sólo sustituirlos podría acceder también a datos ajenos...

Si a esto se añade la reciente revelación de los datos de 25'6 millones de norteamericanos y de 25 millones de británicos, sólo cabe preguntarse el por qué de tanto empeño en recopilar información privada que después no se sabe proteger.