Es cierto que Mozilla resuelve rápido algunos bugs (incluso cuando no son sólo responsabilidad suya), pero sin embargo hay otros cuya solución se eterniza.

Uno de estos últimos es el que permite robar las contraseñas que los usuarios de Firefox guardan en el navegador.

Y es que pese a ser considerado por Mozilla oficialmente resuelto, siguen estando abiertas posibles vías de explotación, y cualquier usuario de la última versión 2.0.0.5 puede comprobar fácilmente que su navegador continúa siendo vulnerable.