Lo siento por los profetas del Apocalipsis, pero los datos siguen sin respaldar sus negros augurios sobre Kriptópolis, ni siquiera con la cuestionable ayuda de Alexa, Google Trends, Technorati y otros despistados estimadores de audiencias.

La audiencia quiere lo que quiere: pan y circo. Mientras se lo proporcionemos, todo va "bien". Publiquemos en cambio un par de sesudos artículos sobre los campos de Galois y su aplicación a la verificación probabilista de funciones booleanas y aquí no queda ni el Tato.

En fin, señores. Si lo que se trata es de fundar la "Sociedad Española de Criptografía" y editar una revista trimestral (suscripción de pago, of course) no cuenten conmigo. Si, por el contrario, hay que liarla cada tres días para obtener más visitas y comentarios de los que uno tiene tiempo de digerir y gestionar, tampoco.

Y es que ni siquiera yo tengo muy claro para qué demonios sirve seguir ganando audiencia a este ritmo, aparte de para demostrarle otro mes más a la Sagrada Iglesia de San Google que está totalmente equivocada cuando dispensa bulas y sambenitos...

Así que por mucho que se empeñe la primavera en hacer brotar las flores, y por mucho que algunos afirmen que ni aún cortándolas lograrán detenerla, yo sigo votando por la hibernación... aunque sea esta vez contra natura.

"Along the way, take time to smell the flowers".

Feliz paseo, amigos.