El computador cuántico y el final de la criptografía de clave pública
Una de las grandes ventajas de un sistema de clave pública/clave privada como el RSA reside en la comodidad para compartir y distribuir las claves. Pero... nunca se ha demostrado matemáticamente la seguridad de dicho sistema. Lejos de ser imposible la factorización en un tiempo polinómico, lo único que sabemos es que no se ha encontrado un algoritmo factible; en definitiva, la seguridad de este sistema, ampliamente empleado, depende sola y exclusivamente de la complejidad matemática para factorizar números grandes.
Sin embargo, si se usase un computador cuántico, podríamos usar el algoritmo de Peter Shor, científico de la AT&T, que permite factorizar un número muy grande en tiempo polinómico. El truco está en que este algoritmo tiene una parte basada en una transformada de Fourier cuántica... casi nada para el cuerpo...
Sin complicarnos la vida en la matemática y en la mágica teoría cuántica, en la que se dice que reside la magia de Dios en el universo, podemos concluir que con un ordenador cuántico y el algoritmo de Shor, diseñado en el año 1994, podemos liquidar el RSA de un plumazo. Si tenemos un sistema 2^n, si usamos una transformada de Fourier clásica, necesitaremos n*2^n pasos, mientras que si usamos una transformada de Fourier cuántica, como la diseñada por Ekert y Sozsa en 1996, solamente necesitamos n^2 pasos, algo mucho más manejable sin duda. Como se puede ver, el efecto del tamaño de la clave es casi despreciable en este caso, cayendo casi en el mismo tiempo una clave de 2048 bits que una potente de 7349, ahora ya no es un exponente, es una base. Pero la computación cuántica no solamente rompe la clave RSA calculando la factorización, usando los algoritmos adecuados, puede bucar claves simétricas, resolver problemas N=NP y realizar cálculos estadísticos, que podrían darnos otros avances en la criptografía.
Pero existe el computador cuántico.. bueno, por el momento tenemos la teoría cuántica y los algoritmos cuánticos, algunos hasta han sido mejorados con el tiempo, pero ¿dónde está el ordenador cuántico diseñado teóricamente en 1970? ¿es posible que exista?.
Una clave la tenemos en una noticia procedente de IBM del año 1991, en la que se dice que científicos de esa empresa, en el Almaden Research Center habían usado un trillón de moléculas especialmente diseñadas, para crear un ordenador de 7 qbits para comprobar el funcionamiento del algoritmo de Shor. Tuvieron éxito al encontrar que 3 y 5 eran factores de 15... parece poco pero, realmente es mucho ya que es la computación cuántica más complicada que se había realizado hasta la fecha, un logro.
Eso era en 1991, pero ¿qué pasa ahora?, bueno, hay proyectos de computación cuántica en la NASA, que parece que avanzan bastante. Pero hay noticias de la NSA del año 2002, que dicen que podemos ir tirando nuestro PGP/GPG a la basura.
Pero mientras que la computación cuántica se mueve en el misterio, ya hay sistemas de cifado cuántico comerciales, de los que hablaré en otra ocasión. Por el momento tienen la limitación de la distancia, la velocidad de transmisión máxima y la necesidad de una conexión mediante fibra óptica de los terminales. La criptografía cuántica no se basa en la complejidad del sistema, se basa en el hecho de que al intentar leer un sistema cuántico, se modifica su estado de forma irremediable. Los sistemas cuánticos, para ser completamente seguros, deben generar una clave de un tamaño comparable al mensaje.
Lo que si se puede decir, es que la mecánica cuántica ha avanzado mucho, por ejemplo, se la logrado detener la luz y luego liberarla, sí, se ha logrado parar la luz, es decir que no avance en el espacio. Hace unos años se logró que viajase a 70 Km/h solamente en un medio superenfriado (mi coche viaja a dos veces la velocidad de la luz), pero ya se ha logrado que se detenga por completo en una sopa de átomos, que añaden peso a los fotones, peso que puedo quitar o poner a voluntad.
Aunque parezca un avance trivial, para la luz tendrá enormes aplicaciones a la hora de crear repetidores cuánticos que permitan superar la barrera de 100 km de los sistemas de cifrado cuántico actuales. Estos se basarán en otro efecto curioso y misterioso de la materia, la paradoja de Einstein, Podolski, Rosen (EPR). Dicha paradoja, que hay quien dice que no lo es, ha sido probada de forma experimental a una distancia de 10 m, dice que cuando un átomo con simetría esferica, emite fotones en direcciones opuestas, el estado inicial de polarización de los fotones es indefinido, pero en el instante que se mide la polaridad de uno de ellos, la polarización del otro queda automáticamente determinada, ¿comunicación más rápida de la luz y sin medio físico? ¿sistemas de almacenamiento de ultra alta densidad? ¿memoria para el computador cuántico?
Es como si todos los fotones del universo tuvieran su pareja y al determinar la polarización de uno, se determinaría automáticamente la de su pareja. Imaginad que logramos separar un par de fotones "entrelazados", para ello podemos usar la trampa de luz y viajamos con el otro fotón en el espacio. Podremos tener un sistema de comunicaciones instantáneo y seguro... ya que si alguien interviene, modificaría el estado del fotón ya que solamente se puede usar un filtro para comprobar la polaridad y si se usa el incorecto, la modificará, lo que afectará a la pareja ¿llegará una nueva era de denegaciones de servicio?.
Pero es evidente que todavía quedan muchas cosas por descubir en este mundo de la mecánica cuántica. ¿será posible el teletransporte? ¿entraremos en otras dimensiones?.

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Pozi
Joder, es que la mecanica cuantica es un rompimiento de pelotas. No me averguenza decir que no la entiendo.
Voy a hacer de abogado del diablo (vaya eso por delante)
A ver, desde el punto de vista clasico (y atendiendo al sentido común) el gato de Schrodinger estará vivo o muerto, mientras que la mecánica cuántica establece que se encontrará en superposición de estados (vivo y muerto) hasta que lomidamos, momento en el cual adopta uno de los dos.
Me explico, antes de medir la polarización de uno de los dos fotones del par nacido de una colisión de un electrón y un positrón la mecánica cuántica establece que estará en una superposición de estados, y que no sabremos qué polarización tiene hasta que lo midamos empíricamente. En el momento de hacer esto la otra partícula asumirá una polarización contraria.
Bien, el sentido común nos dice que lo lógico es pensar que las dos partículas nacen de la colisión con una polarización determinada, lo cual invalida la supersposición (pero es absurdo, dado que la superposición está demostrada con los ordenadores cuánticos).
Primera patada a las pelotas.
Otra explicación es que, en el mmento de la medición la información viaja desde la partícula medida hacia atrás en el tiempo, hasta alcanzar el momento de colisión, luego viaja hacia adelante hasta el momento de la medición hacia la otra partícula, informando del estado y adoptando esta el contrario (lo siento, no recuerdo quien estableció esta teoría, pero es muy bella).
Esta si que es una bena patada en las pelotas.
Otra teoría es que la información viaja instantaneamente.... a velocidad mayor que la luz y... ¿por que canal?.
Esto desde luego es una patada detrás de otra.
Por eso digo que me revienta las entrañas, cuesta mucho pensar en términos cuánticos porque van en contra del sentido común, pero es realmente hermoso joderse las neuronas porque permite explorar opciones inefables e imposibles que desafían la cordura y abren todo un universo de posibilidades, como la teletransportación, la comunicación instantánea y demás. Hay patentes ya hechas de sistemas de comunicación en base a la paradoja EPR.
Con los ordenadores cuánticos llegará la inteligencia artifical.
Zenón, la Tortuga cuántica y Alicia infeliz.
Zenón, la Tortuga cuántica y Alicia infeliz.
Ganará Aquiles,el guerrero,una carrera a la lenta tortuga?
La apuesta es desigual.Ha de dejarse una ventaja a la tortuga ,que será finalmente rebasada por el veloz Aquiles.Sin embargo, la distancia d entre el guerrero y el animal es insalvable...
d es infinitamente divisible por 2,y antes de llegar a un sitio,hay que alcanzar primero la mitad de su distancia.
El número de pasos es infinito,Aquiles pierde.
Pero Aquiles gana y Alicia es infeliz por ello.
Intentemos reconfortar a Alicia.
Aquiles se mueve por un espacio continúo.
Para pasar del punto 1,9997 al punto 1,9998 ha de pasar primero por los puntos 1,99971 hasta 1,99979
y a su vez antes, del punto 1,999711 al 1,999712
y antes de punto 1,9997111 al 1,9997112.
Y así sucesivamente,por lo que nunca consigue avanzar.
Sin embargo,la tortuga es cuántica.Pasa del 1 al 2 ,3,4,...sin ningún esfuerzo, y gana cuando Aquiles todavía está luchando con el infinitésimo
10^(-100000000).
Alicia me pregunta si el espacio está hecho de grandes o de pequeños puntos.
Le contesto que pienso que el espacio se mueve conforme a nuestras necesidades de velocidad y que en todo caso llegaremos siempre en el momento exacto en que lleguemos,pero nunca antes o después,y eso,por mucha precisión del tiempo que midamos.
Me pregunta entonces,que porqué la Tortuga gana.
Como no sé qué contestarle,le digo que la Tortuga es cuántica, y que esto es obvio y que lo cuántico siempre vencerá a la o continuo.
Me pregunta que porqué, y le contesto que soy un adulto, y que los adultos nunca nos equivocamos.
Me despido de ella ,y me largo a dormir,feliz de no haber resuelto nada.
"Una palabra significa exactamente lo que los que tienen el poder quieren que signifique"
Lewis Caroll
Los ordenadores cuanticos no lo solucionan todo.
En el algoritmo RSA si se ha demostrado procesos matematicos para hacerlo más seguro. Lo que no se ha podido demostrar es que su seguridad equivalga a la factorización de n en sus primos. Es decir, que podría existir otro método más rapido para romperlo.
En cuanto a los ordenadores cuánticos llevamos ya unos años en los distintos sitios de Internet (kriptopolis por ejemplo) hablando de ellos y su repercursión en la ruptura de los sistema de clave publica.
Pensemos en los sistema de clave simetrica:
Supongamos un cifrador de clave 256 bits, y supongamos que la unica manera de romperlo es probando todas las claves posibles.
Entonces un atacante que tuviera un texto cifrado debería probar 2^256 claves obteniendo 2^256. Que quiere decir esto que aunque aumente su velocidad al realizar el ataque por fuerza bruta, tendrá 2^256 textos en claros posibles. Luego no tiene suficiente información para obtener el mensaje en claro, con lo que los ordenadores cuánticos no son efectivos. Cosa diferente, es si se posee texto en claro y texto cifrado.
Todos somos ignorantes. La diferencia es que no todos ignoramos las mismas cosas. Albert Einstein.
El ordenador cuántico....
Lo que se obtiene con el ordenador cúantico es la clave, es decir, los dos números primos de gran tamaño que la crean y que son únicos. Una vez obtenida la clave, obtener el texto en claro es trivial. Solamente se necesita es la clave pública y el texto cifrado. Por mucho que se quiera refinar el sistema de clave pública, siempre se reduce a factorizar números grandes, cosa que el computador cuántico lo convierte en un problema de tiempo polinomial, lo que era exponente se convierte en base... algo mágico.
El computador cuántico, no busca los textos claros, simplemente descubre los factores que forman la clave mediante su descomposición en factores primos. Por lo tanto, la construcción de un computador cuántico viable, usando el algoritmo Shor, sería, si no lo es ya, el final del sistema de clave pública clave privada.
Sin embargo, es cierto que en los sistemas simétricos hay que buscar otra táctica, pero también es cierto que la existencia de ordenadores cuánticos abrián puertas a la estadística y a la probabilística que ahora están cerradas.
Evidéntemente, ante la existencia de un ordenador cuántico, la única forma de defenderse, por lo menos, en este momento, es con un sistema de cifrado cuántico. Es cierto que los usuarios de sistemas de cifrado simétricos, no basados en la factorización, estarán inicialmente más seguro... pero también es cierto que muchos sistemas de cifrado simétrico usan sistemas de cifrado de clave pública para el intercambio de claves.
Ordenadores cuánticos
Se lleva hablando mucho en los últimos años de los ordenadores cuánticos. Pero, ¿para cuándo serán un realidad?.
Las fechas que se manejan los situan sobre el año 2020. Eso no quiere decir que algun organismo posea suficiente tecnologia a día de hoy como para poder llevar a cabo un ataque práctico sobre algoritmos de clave pública (RSA, ElGamal,...) y privada (AES, 3DES,...).
Cuando hablamos de organismos siempre nos viene a la cabeza la NSA. En mi opinión la ventaja que pueda llevar sobre las universidades u otros organismos es de unos pocos años, ya que esta se va recortando año tras año. A recordar la diferencia de años entre la estandarización del DES y el criptoanálisis diferencial.
Un saludo
Crusader
La distancia de unicidad
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Pensemos en los sistema de clave simetrica:
Supongamos un cifrador de clave 256 bits, y supongamos que la unica manera de romperlo es probando todas las claves posibles.
Entonces un atacante que tuviera un texto cifrado debería probar 2^256 claves obteniendo 2^256. Que quiere decir esto que aunque aumente su velocidad al realizar el ataque por fuerza bruta, tendrá 2^256 textos en claros posibles. Luego no tiene suficiente información para obtener el mensaje en claro, con lo que los ordenadores cuánticos no son efectivos. Cosa diferente, es si se posee texto en claro y texto cifrado.
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El parámetro que carateriza a un sistema simétrico desde el punto de vista del criptoanálisis es la distancia de unicidad: cuantos bits de texto cifrado tengo que tener para obtener la clave. Sin embargo la distancia de unicidad se define en términos de computacón clásica. Cuando entra en juego la Teoría Cuántica de la Información, la cosa cambia mucho.
Para empezar está el concepto de qubit. Un qubit es un sistema físico que puede estar en una superposición (α|0>+β|1>) de dos estados puros {|0>,|1>} Un sistema de 'n' qubits puede estar en una superposición de 2^n estados. Eso quiere decir que los 256 valores posibles de la clave "caben" en 256 qubits.. simultáneamente.
Cuando evaluamos una función de 'n' bits, obtenemos uno de los 2^n valores posibles cada vez. Cuando "evaluamos" una función de 'n' qubits, en realidad estamos haciendo una medida (cuántica) sobre un sistema de 'n' qubits y lo que obtenemos es una superposición de los 2^n valores posibles de la función. A esto es a lo que llaman "paralelismo" en computación cuántica.
Está claro que la complejidad algorítmica en computación cuántica es muy diferente a la complejidad en computación clásica.
De momento no he encontrado en inet mucha literatura sobre cómo puede afectar un algoritmo cuántico a la distancia de unicidad de un criptosistema (simétrico o asimétrico), pero creo que falta poco para que empiece a aparecer algún trabajo interesante que se pueda entender.
Por otra parte yo no tengo muy claro eso de que al probar todas las claves posibles sobre un texto cifrado se obtengan todos los los textos en claro posibles: a lo sumo se pueden obtener 2^L siendo L la longitud en bits de la clave ;)
Eso quiere decir que si la longitud de los mensajes es mayor que L, harán falta menos mensajes para conseguir llegar a la distancia de unicidad.
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Paso a paso que el camino es largo.
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Por lo menos yo voté que NO.
Pero solo una cosa
Tenemos los dos fotones entrelazados, uno en cada extremo del universo, y yo se que si mido la polarización del mio, el otro tendrá la polarización opuesta, pero... quien me garantiza que el resultado que yo he obtenido no es fruto de q alguien ha medido antes sobre el otro, y además... yo no puedo elegir el resultado que quiero en mi fotón asi q tampoco el q quiero en el otro, por lo que... ¿cómo uso este mecanismo para enviar mensajes a velocidades superiores a la de la luz?
No se molesten, no hay respuesta, no se puede.
Por otro lado, la criptografía cuántica es segura en lo que se refiere al canal de transmisión de datos, pero hoy en día hay vulnerabilidades mucho mayores que esa y si no, miren lo que opinaba Bruce Schneier no hace mucho mas de un año.
Aun así hace tiempo dejé por aquí unos enlaces en los que se trata de explicar todos estos temas de manera sencilla, por si a alguien le interesa profundizar un poco más (aunque según avanzan estas cosas, quizá ya esten un poco anticuados)
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http://aojodebuencubero.blogspot.com
Bueno hay forma.... sentaros bien que vamos...
Esto es complicado, pero también un interesante reto que me ha puesto Sac, que intentaré explicar de una forma sencilla y clara, aunque con la mecánica cuántica, puede pasar cualquier cosa, al menos, eso dicen las malas lenguas. Como explicaré, nada es como parece y las verdades antes inmutables, se convierten en plásticas y efímeras burbujas de jabón en el micromundo cuántico.
Evitemos el aparato matemático, para evitar riesgos y sufrimientos innecesarios. Lo primero que haremos, es explicar un poco lo del efecto EPR (Einstein, Poldosky y Rosen), para que se entienda mejor por la distinguida audiencia.
Supongamos que tenemos tres personas. Un emisor (A) y dos receptores (B) y (C). Supongamos que (A) tiene dos tarjetas una roja y otra verde. El emisor (A) acuerda con (B) y (C) que enviará una tarjeta a cada receptor, tarjeta que elegirá de forma aleatoria. Pues bien, en el momento que (A) envía una tarjeta a (B), por ejemplo, roja, y lo verificamos, tenemos la certeza de la tarjeta de (C) es azul. Hasta este punto todo normal... hemos pasado de la incertidumbre a la certeza... del 50% de probabilidades, al 100%.
En el efecto EPR sucede algo por el estilo, pero lo que pone los pelos de punta viene después... cuidado, esto no es apto para corazones débiles.
Si (A) se acerca a casa de (B) y pinta su tarjeta de color azul... la tarjeta de (C) se convertirá en roja como por arte de magia. Supongo que para el mago David Copperfield esto es muy sencillo y plausible, está dentro de su mundo posible, pero no en el del resto de los mortales. ¿no se siente un escalofrío en la nuca después de leer esto?
Este hecho le chirriaba las neuronas a Einstein y sus amigos, ya que lo que pretendían con este ejercicio de pensamiento puro, era demostrar la a inexistencia de las improbables "acciones a distancia" o si no era así, sentar el hecho de que la realidad era más extraña de lo que pensaban... ariesgada misión.
La prueba experimental se desarrolló en 1980 en Francia por el científico Alain Aspect y los cálculos por John Bell, que no se me olvide. Con ello se descubrió, en contra de lo que el sentido común indica, que a nivel cuántico la realidad es no local y sus efectos se desplazan en el espacio a mayor velocidad que la luz.
Pobre Einstein, se quedó sin una frase bonita y sin la teoría unificada de campos. Es decir, como en mágico mundo de David Copperfield, existen conexiones misteriosas entre las partículas, que intercambian información a velocidades superiores a la de la luz. Oleeeee... ya tenemos nuestra hiperradio embrionaria.
Pero hablemos del experimento Alain Aspect.
Es cierto lo que dice el amigo sac. Las medidas en la mecánica cuántica tienen un significado completamente diferente al que tienen en la mecánica tradicional. En la mecánica tradicional, aunque no lo sepamos por no haberlo medido todavía, existe un valor predeterminado para cada medida, que no depende de lo que hagamos nosotros. Por ejemplo, una vara de un metro de longitud, seguirá teniendo un metro, con nuestra intervención o sin ella. Nuestra medida es un proceso pasivo que nos proporciona, simple y llanamente, un parámetro más sobre el sistema. Hasta aquí, nuestro mundo...
En la mecánica cuántica las cosas son más complicadas. Hay muy pocas propiedades que tengan un valor definido de antemano, señores la incertidumbre impera. La mayoría de las propiedades en un sistema cuántico, como nuestro ejemplo de las cartas, tienen un valor indefinido o incierto antes de realizar la medición. Como mucho, podemos tener un valor probabilístico de lo que puede pasar, pero poco más. Antes de la medida, es imposible saber el valor que tendrá la medida con exactitud.
Para complicar más las cosas, las medidas en el mundo cuántico son activas, es decir, no significan una mera ampliación del conocimiento sobre el sistema. En muchas ocasiones, nuestra intervención define el valor y esto ocurre de forma aleatoria e incontrolable por el observador. Eso sí, una vez conseguida la medida... la cosa permanece estable ¿o no?... hasta este punto, las cosas están como dice sac en su mensaje, no se puede medir por las buenas en el micromundo y punto.
¿cómo se las apañó el amigo Aspect para demostrar la paradoja EPR?. Bien, la solución es rodear el problema un poco, pero solamente un poco. Es decir, buscar un parámetro que tenga tres medidas interconectadas y en lugar de determinar las tres (prohibido por la mecánica cuántica), determinar solamente dos de ellas, o lo que es lo mismo, evitando determinarlo por completo. ¿y lo que me falta?... estadística, señores, estadística. Pero sigamos un poco.
¿cómo se logra esto? Si usamos partículas atómicas con spin o carga, lo tenemos complicado, pero si usamos fotones, podemos diseñar filtros de polarización, que sin determinar la polarización completa, permitan detectar dos parámetros, de los tres que definen la polarización circular de un fotón.
¿cuáles son las condiciones del experimento?, bueno, son sencillas:
Se crea una fuente con átomos de calcio, colocando el electrón de valencia en el estado 4p2 1S0, con un momento angular total inicial (L = 0). Cuando el átomo pierde la excitación, el electrón cae al estado 4s4p 1P1 y emite un bonito fotón con una longitud de onda de 551.3 nm, o lo que es lo mismo, de color verde. Después, se lleva el electrón al estado 4s2 1S0, con lo que emite un fotón de 422.7 nm, o lo que es lo mismo, de color azul, manteniendo L=0, esto es importante.
Como el momento angular total, al principio y al final de la emisión de los dos fotones, es cero, los dos fotones deben tener momentos angulares opuestos, o lo que es lo mismo, polarizaciones circulares opuestas. Por el momento no sabemos las que son (1/4 de probabilidades para cada una de las cuatro posibles... incertidumbre señores, incertidumbre).
Pero sigamos un poco. Si colocamos un filtro que solamente permita pasar las longitudes de onda de cada fotón verde y azul, podremos separarlos en dos rutas (A) y (B), con lo que podemos comenzar el experimento... hasta este punto no hemos violado nada... el filtro es transparente para esa longitud de onda y no modifica la polarización.
Ahora tenemos que colocar dos filtros nuevos. En esta ocasión, en vez de la longitud de onda, los filtros serán sensibles a la polarización, bueno, aclaremos.... serán sensibles a dos de las tres componentes de la polarización y tendrán las siguientes características:
a) Los filtros han de reflejar o dejar pasar el fotón, dependiendo de su polarización, oblicua (con sus dos valores +45 y -45) u ortogonal (+90 y -90). En este punto sabremos si su polaridad es ortogonal u oblicua, pero nada más. Con ello, seguimos teniendo cierto grado de incertidumbre para no fastidiar el invento, es decir, no conocemos el valor exacto de la polarización, pero sabemos algo. Como es lógico, el 100% de los fotones deberán pasar por uno u otro filtro, pero nunca los dos al mismo tiempo, o por ninguno, ya que lo que buscamos es separarlos.
b) El fotón pasará o se reflejará en el filtro, dependiendo sola y exclusivamente de su polarización, es decir, que no dependerá de otro fotón en el experimento, ni de la posición del filtro.
Finalmente, mediante cuatro tubos fotoamplificadores contamos los fotones que toman una u otra de las dos vías posibles para cada fotón (oblicua u ortogonal), lo que debemos hacer por parejas (tramo A y tramo B). Finalmente, calculamos su distribución estadística, que comparamos con la que correspondería a cada supuesto del experimento y ya está ¿sencillo no?....
Resulta que sí se cumple la paradoja EPR, para mayor gozo de David Copperfield y enfado de Einstein y sus amigos....
Desde el punto de vista teórico, ¿que podemos decir?..
Bueno, el experimento se basa en una teoría que se denomina "variable escondida", que dice que la naturaleza es determinista y que a pesar de lo que nos dice la mecánica cuántica, las partículas deben tener un a polaridad definida desde el principio, aunque no la sepamos. Casi nada para el bote. ¿suena eso de que Dios no juega a los dados?
Ahora bien, hay muchas teorías que intentan explicar este curioso fenómeno de la deslocalización cuántica, algunas pueden tener más éxito que las otras. Pero para una novela de ciencia ficción me gusta esta..
Sabemos que la materia concentrada en elevadas masas y densidades, puede deformar el continuo espacio-tiempo. En nuestro macromundo de cuatro dimensiones, tenemos constancia de la existencia de esas singularidades, llamadas agujeros negros. Pero... ¿hay otras formas de crear singularidades sin necesidad de elevadas masas/energía?. Separar fotones hermanos ¿será lo que nos de la pista para lograr agujeros de gusano en el espacio tiempo? con ello podríamos ir a otra dimensión. Hay algunos que afirman que Dios vive al otro lado y es el que nos ilumina con sus fotones. Al principio fue la luz...y luego la materia.
Los amigos de la teoría de cuerdas también se relamen ante el EPR y el mundo tan elegante que se abre ante sus ojos. Presienten esas dimensiones paralelas, a las que nuestra concepción y vivencia euclídea del espacio, nos impiden llegar, pero que nos gustaría explorar, aunque nos tuviéramos que convertir en seres bidimensionales.
Sabemos que el cambio de polaridad de un fotón cambia la polarización del otro ligado... ¿hablamos de la conservación del momento angular?, algo tan religioso como el bien o el mal, o tan matemáticamente puro como la suma total cero del universo... materia/antimateria, positivo/negativo. Quizás debemos de decir, que esos dos fotones, aunque separados por miles de kilómetros, siguen en estrecho contacto a través de una dimensión que no vemos ni controlamos ¿cuál puede ser la consecuencia macro de este efecto micro?, puede que sea el principio del motor de curvatura de imaginario Cochran y del que se habla en Star Trek. El mismo que nos permitirá, lanzando taquiones, alcanzar la velocidad Warp ... pero otro día más.
Finalmente... cierto es lo que dice Bruce, pero lo era en su momento. Los sistemas actuales de cifrado cuántico, que ya los hay operativos por unos módicos 10.000 dólares, no funcionan como dice Bruce.
Actualmente se cifra con una clave que tiene la misma longitud que el mensaje. Como si se usase una cinta aleatoria, lo que elimina el aparato matemático necesario para el cifrado.
Ya se, ya se... es un proceso ineficiente, que limita el ancho de banda a 100 MB/s, pero altamente seguro, teniendo en cuenta el elevado grado de aleatoriedad que se obtiene de una fuente cuántica. El peligro estará, como siempre lo estuvo, en el factor humano.
Estoy con él en hay que seguir investigando para mejorar los sistemas de cifra ya que complicado lo tendremos, si tenemos que montar una fuente de claves cuánticas en casa ¿o no?.
Y con el computador cuántico, algunos sistemas que usamos ahora con tanta difusión, dejarán de ser útiles... ¿cuándo?, no lo se, puede que ayer era ese día.
Sac... espero que te guste esta contestación...
repámpanos
La contestación me repatea xD
Desgraciadamente, no tengo reciente todo esto de lo que estamos hablando, pero el experimento de Aspect y el teorema de Bell (corrígeme si me equivoco) demostraban precisamente que no existían dichas variables ocultas. Yo personalmente no llegué a meterme con dicho teorema a fondo pero bueno, tampoco viene al caso.
Lo que no acabo de enteder es como pretendes transmitir información a través de estos fotones entrelazados (ese es el término para los fotones que están relacionados de tan singular manera). De acuerdo que en el momento en el que yo mire mi foton y vea que es de una manera voy a saber inmediatamente como es el otro, pero... ¿cómo hago para mandar un mensaje (aunque sea de sí o no) al poseedor del otro fotón, si no controlo el resultado de la medición?
Si se encuentra la manera de hacer esto, nos cargamos las bases de la física moderna y lo que es peor, mis hasta ahora cuatro años y medio de carrera xDDD
Sea como sea, encantado de poder discutir sobre esto con alguien (y para los "profanos" perdón por el ligero offtopic).
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http://aojodebuencubero.blogspot.com
Información no
Aunque ese experimento tiene consecuencias muy antiintuitivas no tanto como para sugerir que se pueda enviar información más rápido que la luz. Los dos fotones entrelazados no son dos particulas que se comunican por medios paranormales sino dos materializaciones relacionadas de la misma función de onda. La clave está en saber qué son los fotones (y qué son los bosones y en general qué son todas las partículas subatomicas). Las llamamos partículas pero no lo son en sentido que al bajar de un cierto tamaño, al partir las cosas su naturaleza cambia y por tanto no son "partículas" en el mismo sentido que "partículas de cristal" son trocitos de cristal (partículas significa literalmente partes pequeñas). La solución a todo esto está en la naturaleza del espacio-tiempo que si bien a gran escala es isotropo y regular, a pequeña escala es granuloso y anisótropo. Esas "particulas" que se comportan como ondas pueden ser mejor descritas como "vibraciones" (por decir algo) de un sustrato cuya caracterización incluso a un nivel matemático muy abstracto es extraordinariamente complicado y que queda a eones-luz de lo que puede soportar el lenguaje coloquial. La búsqueda de una conciliación entre la relatividad y la cuantica en ningun momento contempla negar la primera (que sería la consecuencia de aceptar que la información puede viajar a mayor velocidad que la luz).