Rapidshare "no está preocupado" tras el cierre de Megaupload por parte del FBI. Así de tajante se ha mostrado el segundo servidor de descargas más grande de Internet en un comunicado colgado en su página en Facebook.
En el texto, el servicio de alojamiento fundado en Suiza argumenta que sus servicios son diferentes de los de el portal clausurado "en muchos aspectos importantes", por lo que no se sienten "amenazados".
Dicen los responsables del portal que el domicilio social de Rapidshare siempre se ha mantenido en el país helvético y que nunca ha utilizado "empresas intermediarias anónimas".
Leyes y Tribunales
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Jan 25
El senador estadounidense Harry Reid ha decidido aplazar indefinidamente las votaciones de la ley PIPA (Protect IP Act), y al mismo tiempo el senador Lamar Smith ha anunciado que también retrasará la consideración para tirar adelante la ley SOPA. El cierre de varios grandes portales web y el clamor de millones de navegantes ha dado resultado. En palabras del senador Smith:
"He oído las críticas y me tomo en serio sus preocupaciones acerca de la legislación propuesta para solucionar el problema de la piratería online. Queda claro que necesitamos reenfocar nuestra visión de cómo reparar el problema de ladrones extranjeros que roban y venden invenciones y productos americanos."
¿Alguien dijo "victoria"? Pues en todo caso será pírrica, porque si algo ha dejado bien claro el caso Megaupload es que estos tipos no necesitan leyes para hacer su santa voluntad. Si no necesitaron leyes para ocupar Irak, menos aún para tomar Internet.
El cierre de Megaupload es un asunto que arrastrará una larga cola de consecuencias legales. Más allá de que el servicio ya no exista y los usuarios tengan muy difícil reclamar la devolución de sus archivos personales, las autoridades en EEUU podrían poner en marcha una cadena de denuncias contra usuarios del servicio en ese país, que incurran en delitos contra la propiedad intelectual o de otra índole.