Tras las diversas expediciones al pecio no se han encontrado perforaciones del blindaje bajo la linea de flotación del barco, solamente se han encontrado cuatro perforaciones sobre ella producidas con toda probabilidad por los cañones de 406 mm del Rodney. Otras deformaciones prueban que los proyectiles de 356 mm disparados por el King George V simplemente rebotaron contra el blindaje. El Bismarck, bajo la linea de flotación, antes del blindaje principal, disponía de una serie de mamparos que absorbían los efectos de cualquier torpedo (obviamente esto no protegía timones ni hélices) y, durante su revisión, el blindaje en esa zona resultó estar intacto y demostró que ningún torpedo le había causado el menor daño.
Tampoco se encontraron los típicos signos de implosión que se producen cuando un compartimento lleno de aire colapsa ante la presión del agua. En fin, que el Bismarck lo hundieron sus tripulantes parece un hecho, como también lo es que si no lo hubiesen hecho ellos antes o después los disparos a bocajarro del Rodney habrían acabado desguazándolo.
De todas formas es bueno saber que no todas las partes del barco gozan de idéntico nivel de blindaje, los daños de que hablamos se concentran en el blindaje principal y que hacen, digamos, que el barco no se hunda pero las superestructuras no gozan de idéntico nivel de protección. Con las direcciones de tiro fuera de servicio y dos torres principales anuladas el Bismarck ya no podía combatir y era cuestión de tiempo que se convirtiese, si es que no lo era ya, en un pontón flotante. Le hundieron los alemanes para evitar lo peor.
Los torpedos no hundieron nada, lo hizo la tripulación.
Tras las diversas expediciones al pecio no se han encontrado perforaciones del blindaje bajo la linea de flotación del barco, solamente se han encontrado cuatro perforaciones sobre ella producidas con toda probabilidad por los cañones de 406 mm del Rodney. Otras deformaciones prueban que los proyectiles de 356 mm disparados por el King George V simplemente rebotaron contra el blindaje. El Bismarck, bajo la linea de flotación, antes del blindaje principal, disponía de una serie de mamparos que absorbían los efectos de cualquier torpedo (obviamente esto no protegía timones ni hélices) y, durante su revisión, el blindaje en esa zona resultó estar intacto y demostró que ningún torpedo le había causado el menor daño.
Tampoco se encontraron los típicos signos de implosión que se producen cuando un compartimento lleno de aire colapsa ante la presión del agua. En fin, que el Bismarck lo hundieron sus tripulantes parece un hecho, como también lo es que si no lo hubiesen hecho ellos antes o después los disparos a bocajarro del Rodney habrían acabado desguazándolo.
De todas formas es bueno saber que no todas las partes del barco gozan de idéntico nivel de blindaje, los daños de que hablamos se concentran en el blindaje principal y que hacen, digamos, que el barco no se hunda pero las superestructuras no gozan de idéntico nivel de protección. Con las direcciones de tiro fuera de servicio y dos torres principales anuladas el Bismarck ya no podía combatir y era cuestión de tiempo que se convirtiese, si es que no lo era ya, en un pontón flotante. Le hundieron los alemanes para evitar lo peor.