REEDICIÓN - Este artículo fue publicado en Kriptópolis el 16/3/2003
Por Manuel Lucena
"El rey se sentó en su trono, visiblemente preocupado y deseando no haber realizado nunca aquella apuesta. En un momento de debilidad, después de haber bebido más de la cuenta, su desmedida afición por el juego le había llevado a apostar con el monarca vecino que era capaz de demostrar cierto complicado teorema en menos de una semana. El mayor problema no era el hecho de que careciera de dicha demostración, puesto que en su apuesta no se decía que no pudiera recibir ayuda de los matemáticos de su país, sino que al proporcionársela al rey vecino, éste podría emplearla para construir cierto tipo de máquinas, que posteriormente utilizaría para declararle la guerra.
Cuando el matemático más sabio del reino escuchó la historia se limitó a sonreir, con un brillo enigmático en la mirada... -Majestad -dijo-, podemos ganar la apuesta sin revelar la demostración."
Aunque parezca chocante, el matemático de esta historia tiene razón. Existe un mecanismo que permite demostrar que se está en posesión de cierto conocimiento, sin necesidad de revelarlo: los protocolos de conocimiento cero. En este artículo explicaremos brevemente su fundamentación teórica, y apuntaremos algunas de sus más interesantes aplicaciones...
Hace poco, en un especial de Investigación y Ciencia sobre Misterios de la Física Cuántica, me encontré con una curiosa reseña sobre el sistema de cifrado que utilizaba el Ché Guevara para intercambiar mensajes con Fidel Castro.
Me entero por
Garbo fue un doble agente en la Segunda Guerra Mundial. Está en la zona republicana y se pasa a la nacional por motivos personales. Desengañado por la actuación de los sublevados, idea una estratagema para que los servicios secretos ingleses le acepten en sus filas. Se hace espia de los nazis. Por medio de la embajada británica en Lisboa se le trasladará a Londres. En dicha capital, la red de espionaje Garbo llegaría a estar formada por 27 miembros "ficticios". La importancia que dieron los aliados a Garbo - Juan Pujol - y los nazis se muestra en las condecoraciones que le otorgaron: una MBE (Member of the Order of the British Empire, o Miembro de la Orden del Imperio Británico) en 1944 y, el mismo año, la Cruz de Hierro germana.
Por si acaso los diminutos chips RFID nos parecían un método de identificación demasiado "voluminoso", investigadores canadienses han encontrado una forma de utilizar pequeñas "motas cuánticas" de semiconductores fluorescentes (con un diámetro de 3-6 millonésimas de milímetro) para imprimir códigos secretos e invisibles en superficies (incluidos documentos, como pasaportes y similares).